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Villaverde cumple 56 años a las puertas de tomar posesión como rector: "¿Hay mejor regalo que ese?"

El constitucionalista gijonés disfrutó ayer de una celebración "muy especial", en la que revivió su victoria electoral con dos fotografías que le regaló su equipo

Ignacio Villaverde cumple 56 años a las puertas de su toma de posesión como rector: "Es una celebración especial e inolvidable" Amor Domínguez

–¿Qué más puede pedir uno?– se pregunta un Ignacio Villaverde tremendamente emocionado.

El constitucionalista gijonés cumplió ayer 56 años a las puertas de su toma de posesión, mañana a la 12 horas, como nuevo rector de la Universidad de Oviedo.

–¿Qué mejor regalo que este, que ser rector de mi Universidad? –insiste Villaverde al calor del equipo con el que trabajó durante más de dos años por desbancar a Santiago García Granda del sillón de mando.

Ellos, Humberto Rodríguez Solla, Secundino González, Rosana Gutiérrez y Judith Santamarta, le hicieron revivir ayer la victoria del pasado día 12 con el regalo de dos fotografías enmarcadas que hizo LA NUEVA ESPAÑA. Dos imágenes, apunta Villaverde, “preciosas”, en las que sale apretando los ojos de la emoción y abrazando a sus dos hijas: Paula (de 25 años) y Nuria (de 14).

–Hablo de ello y mira, se me hace un nudo en la garganta– afirma con las lágrimas a punto de brotar.

Pero esos dos momentos de su triunfo no fueron las únicas sorpresas que tuvo en su despacho del campus del Cristo. Empezó la mañana con unos bombones de Ovetus, y siguió con un whisky japonés. “Estoy deseando que llegue una hora apropiada para disfrutarlo con mi equipo”, confesó entre risas el catedrático.

Villaverde, con Secundino González y Rosana Gutiérrez, ayer en su despacho del Cristo Irma Collín

–No me esperaba nada de esto. Ha sido muy emocionante. Siempre celebré mi cumpleaños con alegría. No soy de esos que no quieren saber nada. Siempre lo festejé mucho y este año igual.

O más. Ayer cuando llegó a casa le esperaba alguna “sorpresita” y hubo cena “especial”. Sin embargo, la gran celebración tendrá que esperar a mañana. Villaverde invitará a comer en su Gijón natal a su mujer Marta y a sus dos hijas y festejará con ellas en la intimidad su cumpleaños y su toma de posesión como máximo representante de la Universidad de Oviedo. Su familia estará entre ese grupo reducido de personas que seguirá en vivo la ceremonia en el paraninfo del edificio histórico.

Será un acto muy diferente a los pasados, pues no habrá abrazos ni cambios de vestuario ni el tradicional intercambio de atributos –el bastón y la medalla– de mano a mano. Además, el número de doctores que acompañarán a los rectores entrante y saliente será pequeño y la celebración será retransmitida por Youtube para el grueso de la comunidad académica. Su nombramiento oficial en el Bopa saldrá publicado finalmente hoy. “Ya hubiese sido la pera que llegase para cuando cumplía los 56”, afirma.

Después de un cumpleaños “tan especial”, Villaverde asegura que su día, el 24 de febrero, quedará para siempre ligado a este momento de felicidad, de ser rector de la Universidad de Oviedo, y no al intento fallido de golpe de Estado.

–El 23-F siempre entristeció un poco mi cumpleaños. Pero esto ha cambiado hoy (por ayer) para siempre, gracias a mi gente. Nunca podré pagarles todo el trabajo que han hecho por mí.

Y ayer lo celebró con ellos por partida doble.

Vilaverde quiere convertir la estructura administrativa de la Universidad en un "rizoma"

El rector, Ignacio Villaverde, quiere que la estructura administrativa de la Universidad de Oviedo sea una “red horizontal”, un “rizoma”, en vez de una “pirámide” como la actual. Y para acometer esta profunda transformación se fija de plazo un año. “No es un problema de personas –explica– sino de organización”. De hacer una estructura “ágil” y “moderna”, adaptada “al siglo XXI” y no a cien años atrás, y que funcione en la “sociedad digital” en la que vivimos. 

La reorganización de la estructura administrativa de la institución será una de sus prioridades en el inicio de mandato, como trasladó el martes al consejero de Ciencia, Borja Sánchez. Y será la base necesaria para lanzar una nueva RPT (relación de puestos de trabajo), que es la petición más urgente que hace el personal de administración y servicios. “Sería un error hacer un nuevo parcheo en la relación de puestos de trabajo. Lo que tenemos que hacer es cambiar el balón; el balón ya tiene tantos parches que no rueda”, dijo tras su reunión con Sánchez. 

Ayer a LA NUEVA ESPAÑA, Villaverde avanzó que tiene “claro el objetivo y la filosofía”, pero que aún falta concreción en el proyecto. El objetivo, dijo, es “llevar la reorganización administrativa al siglo XXI”. Y la filosofía, “pasar de un modelo napoleónico, muy jerarquizado y muy piramidal a otro más horizontal y reticular”. “Tendrá forma de rizoma”, aclaró. ¿Y por qué este cambio? Porque, según el catedrático de Derecho Constitucional, la estructura actual “está obsoleta” y es un “lastre para el desarrollo profesional” del personal de administración y servicios. 

A la par de este giro en la estructura, el nuevo Rectorado rejuvenecerá las plantillas de personal administrativo y de servicios –la media de edad está en 53 años– y reducirá al “7% u 8%” la tasa de interinidad, hoy situada en el 20%.

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