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La “pseudogripe” que puede dar la vacuna

Las dosis contra el covid-19, en casos minoritarios, pueden provocar cuadros de fiebre y malestar durante 24 horas, explican los sanitarios

Preparación de una dosis contra el covid-19 de Pfizer. | Luisma Murias

Preparación de una dosis contra el covid-19 de Pfizer. | Luisma Murias

El abanico de posibles efectos adversos tras recibir una vacuna contra el covid-19 es bastante amplio pero muy poco habitual. Así lo aseguran, al menos, los sanitarios asturianos, que explican que la evidencia científica recogida hasta ahora ellos la resumirían, en la inmensa mayoría de los casos, como una “pseudogripe”. Malestar, fatiga, tal vez algo de fiebre y puede que alguna náusea. En la inmensa mayoría de casos, añaden, los síntomas remiten por sí mismos en 24 horas, aunque en caso de que el afectado deba trabajar o tenga alguna cita urgente podría tomar por su cuenta ibuprofeno o paracetamol. Los efectos adversos más graves que se han registrado hasta ahora son muy pocos habituales e incluyen el adormecimiento de extremidades e incluso la aparición de ganglios en las axilas o la parte superior de la clavícula, pero se tratan también de síntomas transitorios. “La gran mayoría de los vacunados no notarán nada más que el dolor en el lugar del pinchazo”, garantizan los profesionales.

Datos de vacunación en Asturias

Datos a 24/02/2021

3,8% vacunados con dos dosis (pauta completada)
Total vacunados: 38.716
Dosis entregadas Dosis administradas
135.755
Pfizer112.055
Moderna6.300
AstraZeneca17.400
109.192 80,4%

Dependiendo de la vacune que toque, la previsión cambia. Las mismas fuentes explican que es habitual que las profilaxis de Pfizer y Moderna provoquen, en caso de surgir, efectos adversos tras el segundo pinchazo, pero lo normal es que la de AstraZeneca lo haga en la primera dosis. Los estudios realizados hasta el momento apuntan también a que la gente mayor sale más airosas de las vacunas que la gente joven. Por debajo de los 35 años, la “pseudogripe” será algo más habitual, en comparación. Esto explica que la campaña realizada hasta ahora sí haya registrado casos de malestar en profesionales sanitarios pero casi ninguno en usuarios de residencias. “Entre los casos anecdóticos también puede haber vértigo e inestabilidad, y ahí el afectado podrá pedir una baja temporal breve. En casos aún menos frecuentes, está también descritos cuadros de parálisis facial, pero también remiten por su cuenta”, ahondan los profesionales, que afirman que el único efecto “serio” sería una reacción alérgica, también muy infrecuente en usuarios sin antecedentes previos.

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