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Incendio entre IU y el Gobierno tras una pregunta en la Junta sobre Vipasa

La coalición anuncia la “ruptura” con el PSOE para toda la legislatura por la respuesta del director de Vivienda sobre las quejas de los usuarios de los pisos públicos | La fontanería política termina pacificando la crisis

Uno de los bloques de Vipasa en La Corredoria.

Uno de los bloques de Vipasa en La Corredoria.

Las relaciones entre el Gobierno socialista del Principado e Izquierda Unida, socio preferente, ardieron ayer por la mañana, pero las llamas terminaron ahogadas con las mangueras de la negociación parlamentaria y las llamadas telefónicas. La comparecencia en la Junta General del director general de Vivienda, Fermín Bravo, ocasionó un incendio político, aunque finalmente todas las partes salvaron los muebles.

El portavoz de IU en la comisión, Ovidio Zapico, concluyó la comparecencia considerando la intervención de Bravo como “una burla y una provocación constante”, y consideró que se abría “una brecha insalvable” entre su grupo parlamentario y el Gobierno. Finalmente, en el turno de conclusiones, el portavoz de IU estalló: “Usted ha venido a destruir relaciones; este grupo parlamentario, de forma cautelar, suspende relaciones con su Gobierno y con el Grupo parlamentario Socialista”. “Con actitudes como esta no hay de qué hablar con ustedes de aquí a final de legislatura”, dijo Zapico, quien afeó el “desprecio a la izquierda de esta Cámara y desprecio a la gente que está pasándolo mal”.

¿Qué había dicho Fermín Bravo para que se llegase a aquella situación? El director general respondió a la pregunta de IU con un mensaje con referencias a Galeano. Bravo aseguró inicialmente no haber entendido la pregunta de IU, referida a las medidas que Vivienda adoptará para “solucionar los problemas de deterioro de la habitabilidad de viviendas cuya titularidad es en parte del Principado de Asturias y que afectan a personas en situación de vulnerabilidad, como las recientemente puestas de manifiesto en el barrio de La Calzada, en Gijón”. Muchas de estas reclamaciones de usuarios han estado respaldadas por IU y Podemos.

Bravo eludió una respuesta directa, pero repasó algunas actuaciones y la trayectoria de Vipasa. No lo citó explícitamente, pero se refirió, por ejemplo, a años en los que ejercía de director de Vivienda Manuel Orviz (excoordinador de IU) y de gerente de Vipasa la exdiputada de la coalición Marta Pulgar. Bravo, quien repasó, entre otros, el proceso para la erradicación del chabolismo en Avilés, venía a defender la necesidad de un consenso y de dejar fuera del conflicto político lo que consideró “la joya de la corona”, el ente que gestiona la vivienda pública en Asturias: Vipasa, alejado de “amarillismo y populismo”.

La respuesta exasperó a Zapico en la réplica, y Bravo le contestó afirmando que “ya está bien de mentir” sobre algunas cuestiones relativas a Vipasa: “Escuchamos las quejas, recibimos a la gente y contestamos, pero contestar no significa dar la razón”. A este respecto, el director general de Vivienda recalcó la necesidad de que algunas quejas tengan aval técnico, “porque parece que señalar una fisura es afirmar que hay una grieta estructural gravísima”. Afeó que en algunas protestas de afectados “hubiese más diputados y concejales, que habían votado los Presupuestos y sabían que hay una obra licitada” para reparar lo que se demandaba.

Apuntó también que una parte de las reclamaciones de usuarios se resumen en “problemas de convivencia” o “problemas de mascotas”. Y apeló al “orgullo” por el parque público asturiano, en el que residen 20.000 personas. “El sistema forjado por el consenso y trabajo de todos es loable”, dijo. Pero la llama ya estaba prendida y solo era cuestión de que se avivase. El portavoz de Podemos, Rafael Palacios, consideró “intolerable el tono”. “Ya no solo pido el cese de la gerente (de Vipasa), pido que le cesen a usted”, le dijo directamente. “Ustedes son pasado”, recalcó.

El diálogo de Bravo con los portavoces de Ciudadanos (Armando Fernández Bartolomé) y del PP (Pablo Álvarez Pire) discurrió sin sobresaltos, de ahí que Zapico apuntase si “el Gobierno está más cómodo con el centro-derecha” y súbitamente anunciase la ruptura cautelar de relaciones. En su última intervención, Bravo cuestionó el “ataque feroz a lo público” que percibía por parte de IU y Podemos. “Defendemos con orgullo lo público; buscamos el consenso y lo queremos, un consenso claro de la izquierda”. A su juicio, se han afirmado cuestiones referidas a Vipasa (cartas amenazantes, pago de reparaciones por inquilinos, no renovación de contratos) que calificó de falsas, y se preguntó “si la izquierda está para facilitar la mala imagen de Vipasa y promover una destrucción de la que se puedan aprovechar terceros”.

Protocolo de seguimiento

Tras la comparecencia, el fuego se extendió al grupo parlamentario del PSOE y el Gobierno. En pocos minutos se desarrollaron llamadas telefónicas entre dirigentes de IU y la portavoz parlamentaria del PSOE (Dolores Carcedo) y el departamento de la consejera de Bienestar Social (Melania Álvarez).

Poco después, un comunicado de IU afirmaba que ambos partidos trataban de superar “el encontronazo que ha hecho temblar el entendimiento entre las dos fuerzas”.

La portavoz de IU, Ángela Vallina, calificó de “nada afortunada” la intervención de Bravo, aunque admitió que “las discrepancias y hasta los desencuentros graves son normales en política”, por lo que apeló a “dialogar, solventar las diferencias y rebajar un poco la tensión”.

Finalmente, con la Consejería de Bienestar Social, a la que pertenece la Dirección General de Vivienda, se acordó establecer un protocolo de seguimiento de los problemas detectados en las viviendas públicas, así como la evolución de sus reparaciones. Está previsto que esta semana se anuncie además un método de recepción de quejas de los inquilinos, así como un seguimiento social más minucioso de los residentes en las viviendas públicas.

A mediodía, ambas partes daban por apagadas las llamas, aunque quedaban rescoldos de un fuego precipitado que, de haber existido un viento favorable, habría causado un incendio político y, quizás, alguna víctima colateral.

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