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Cambios en el proceso de admisión de alumnos en Asturias: ganan peso las rentas más bajas

El Principado adapta la escolarización a la ley Celaá con un texto que tendrá en cuenta por vez primera a las víctimas de violencia de género

Dos profesores de un colegio avilesino reciben a un alumno a las puertas del centro. | Ricardo Solís

Dos profesores de un colegio avilesino reciben a un alumno a las puertas del centro. | Ricardo Solís

La ley Celaá (o LOMLOE) apenas modificará este año el proceso de admisión de alumnos en los colegios de Asturias. La Consejería de Educación llevará mañana al pleno del Consejo Escolar para su aprobación una propuesta de resolución, en la que las rentas familiares más bajas ganan peso en la elección de centro. Hasta 4 puntos podrán conseguir los niños de entornos menos favorecidos. Otra de las novedades que incluye el texto es que por primera vez se beneficiará a las víctimas de violencia de género o de terrorismo, y al alumnado que haya nacido de parto múltiple. Además, contará como criterio propio, y separado del de hermanos matriculados en el mismo centro, tener a un padre, una madre o un tutor legal trabajando en el colegio deseado. Con todo, el nuevo procedimiento que plantea Educación suma un máximo de 33 puntos frente a los 29 de años pasados.

Según recoge el borrador de la resolución, con este texto el Principado pretende “actualizar e integrar las modificaciones normativas” de la ley Celaá, así como “aquellos aspectos que se han puesto de manifiesto durante los años de experiencia de su aplicación y que resulta de interés su mejora”. Todo con el objetivo, subraya, de que el procedimiento “goce de la mayor transparencia, eficacia y eficiencia posible, conjugando la libertad de elección de centro por las familias y el acceso de todo el alumnado en condiciones de igualdad y calidad, y una adecuada y equilibrada distribución entre los centros docentes del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo”.

Hasta ahora, las rentas per cápita inferiores al resultado de dividir por cuatro el salario mínimo interprofesional contaba 2 puntos. Si sale adelante la nueva resolución, este criterio ascenderá a 4 puntos. De esta forma, la Administración concede al alumnado más desfavorecido una ventaja a la hora de elegir centro, buscando evitar que los estudiantes de estos entornos se concentren siempre en los mismos colegios. Las rentas per cápita inferiores al resultado de dividir por cuatro el salario mínimo interprofesional y el resultado de dividirlo por tres también pasan de 1,5 a 3 puntos; las rentas inferiores al resultado de dividir por tres el salario mínimo y el resultado de dividirlo por dos ascienden de 1 a 2 puntos; y las rentas menores al resultado de dividir por dos el salario mínimo y el resultado de dividir por uno u medio dicho sueldo pasan de 0,5 a 1 punto.

A pesar de ello, en el proceso de escolarización de Asturias, las puntuaciones más altas se las llevan, como en años anteriores, la existencia de hermanos matriculados en el mismo centro (8 puntos) y tener domicilio familiar o lugar de trabajo en el área de influencia (8 puntos). Por primera vez tener padres, madres o representantes legales trabajando en el colegio que se solicita contará aparte con 1 punto por cada trabajador. Asimismo, se incorpora dentro de la baremación la condición de víctima de violencia de género o terrorismo, con 1 punto. Por otro lado, dentro del criterio de familia numerosa, familia monoparental y acogimiento familiar, se premia ser un hermano gemelo o mellizo: cada una de estas situaciones valen 1 punto.

La consejera de Educación, Carmen Suárez, ya había anunciado el pasado mes de diciembre que en Asturias se mantendrían “los mismos criterios” para el proceso de admisión de alumnos, uno de los puntos más controvertidos de la reforma liderada por la Ministra Isabel Celaá. La concertada ve como un ataque la eliminación del criterio de “demanda social”, que permitía hasta ahora a los centros de esta red sacar más plazas si así lo pedían las familias. En su lugar, la LOMLOE promueve el aumento de plazas públicas, buscando “cohesión social y la consideración de la heterogeneidad de alumnado como oportunidad educativa”.

Calendario de implantación

La ley Celaá, que fue aprobada el pasado 29 de diciembre y entró en vigor el 19 de enero, ya empieza a dar sus primeros pasos en Asturias. No solo con el proceso de admisión de alumnos, sino también con la modificación de los proyectos educativos de los centros. Según explica la directora general de Ordenación, Evaluación y Equidad Educativa, Paula García, este documento es la “seña de identidad” de cada colegio e instituto, y deberá incorporar a partir de ahora una estrategia digital para modernizar tanto las aulas como la forma de dar clase, un plan de mejora, acciones específicas de coeducación, igualdad y atención a la diversidad... “Se trata de un documento grande, que no se cambia de un día para otro. Pero ya hemos empezado a dar pasos. A principios de este curso pedimos a los centros que fuesen haciendo una estrategia digital. En concreto, se trataba de hacer un registro de los equipos, de la formación básica que tenían los profesionales... La Consejería les facilitará también orientaciones y estrategias para que puedan incorporar estos elementos nuevos”, detalla.

Uno de los principales aspectos de la LOMLOE que entrarán en funcionamiento el curso que viene es el enfoque más competencial del currículo y la evaluación. Es decir, “el peso del aprendizaje por competencias será mayor que hasta ahora”, aclara Paula García. Y con ello se pretende “motivar” al alumnado. No obstante, para poner en práctica los mayores cambios de la ley Celaá habrá que esperar al 2022-2023 con su implantación en los cursos impares: 1º, 3º y 4º de Primaria, 1º y 3º de la ESO y 1º de Bachiller. Y hasta 2023-2024 para los cursos pares. Ahí es cuando se sabrá si las medidas estrella del Gobierno de Pedro Sánchez funcionan. Por ejemplo: la eliminación de los itinerarios y la vuelta a los programas de diversificación, el Bachillerato en tres años, pasar de curso con asignaturas pendientes e incluso sacar el título de Bachiller con una materia suspensa.

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