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Asturias se queda sin vuelos a Londres por el “contexto catastrófico” de la pandemia

El Principado descarta renovar a finales de este mes el acuerdo con Vueling para viajar a Gatwick: “La situación no es la adecuada”

Un avión en el aeropuerto de Londres Gatwick.

Un avión en el aeropuerto de Londres Gatwick. AFP

La pandemia ha trastocado todos los planes de conectividad aérea del Gobierno del Principado. Y el actual “contexto catastrófico” del sector obliga a “reestudiar la situación”, señaló el viceconsejero de Infraestructuras, Jorge García. Una consecuencia inminente del impacto del covid-19 en el sector aéreo llegará ya a finales de este mes: no se renovará el convenio de conectividad aérea que el Ejecutivo asturiano firmó hace dos años con Vueling para operar la ruta Asturias-Londres-Gatwick. “Aunque existe la posibilidad de prorrogar el acuerdo por tres años más, la situación no es la adecuada para hacerlo”, indicó.

El Gobierno del Principado está ya trabajando en lo que denomina un “paquete pospandemia”, cuyo objetivo será “mejorar las conexiones aéreas de Asturias “con los principales destinos de Europa”. Jorge García no quiso desvelar cuáles serán esos destinos, aunque entre ellos se intentará que estén, con toda seguridad, París y Londres, y también podría figurar la ruta a Fráncfort, insistentemente demandada por los empresarios asturianos.

Otra posibilidad sería la recuperación de la ruta a Lisboa, que hasta octubre de 2018 operó la compañía portuguesa TAP. Asimismo, el Principado podría intentar recuperar los vuelos de temporada de verano a Múnich y Venecia, que Volotea decidió suspender hace poco más de un año.

Jorge García resaltó que las compañías aéreas están perdiendo del orden de 1.000 millones de euros cada tres días a causa de la pandemia de coronavirus, lo que obliga a repensar los planes de conectividad aérea. Resaltó, no obstante, que el mercado nacional sigue demostrando “músculo”, y puso como ejemplo el convenio a cuatro años suscrito con Volotea, que incluye ocho rutas, y cuatro de ellas, las de Valencia, Sevilla, Málaga y Alicante, con entre 19 y 23 frecuencias semanales en la temporada de verano (de marzo a octubre) y al menos cuatro a la semana el resto del año.

“La conexión ferroviaria al aeropuerto no es una prioridad, pero el Gobierno no renuncia a ella”, señala el viceconsejero Jorge García

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No obstante, a día de hoy solo hay vuelos directos desde Asturias a Londres, Madrid, Barcelona y Gran Canaria, aunque algunas compañías sí ofrecen asientos para otros destinos nacionales en las próximas semanas.

El Viceconsejero subrayó que el Gobierno regional no descarta dotar al aeropuerto de Santiago del Monte de una conexión ferroviaria, tal y como reclama la Alianza por las Infraestructuras. Hay un pero: “El gran instrumento planificador del Principado”, el Plan Director del Infraestructuras para la Movilidad de Asturias (PIMA), analizó tres posibles alternativas para conectar el aeródromo con la red de cercanías y en todos los casos la conclusión fue que el volumen de tráfico no aconseja la conexión. No es viable económicamente”, resaltó García.

Claro que, por otro lado, el PIMA “abre la puerta a facilitar la intermodalidad”. De tal modo que el Ejecutivo que capitanea Adrián Barbón “no renuncia a la conexión ferroviaria del aeropuerto, pero no la considera una prioridad”. Más aún cuando, según García, la próxima llegada del AVE a Asturias (previsiblemente, el año que viene, según el último cálculo de Adif) provocará un trasvase de pasajeros del avión al tren, tal y como ha ocurrido en otros puntos de España. El Viceconsejero cree que esa “deslocalización” será especialmente intensa en el caso del principal destino aéreo desde Asturias: Madrid.

Sobre la llegada de la alta velocidad a Asturias, Jorge García aseguró que existe una “certeza”, que “la obra civil de la variante de Pajares concluirá este año”, lo que permitirá iniciar antes del 31 de diciembre las pruebas de circulación. Otra cuestión es aventurar cuánto podrían prolongarse esas pruebas. En este sentido, García apuntó que, si bien las pruebas del AVE a Granada duraron 18 meses, se debió a “problemas en la infraestructura”, pero subrayó que en otros tramos, como en los últimos del AVE a Galicia, “fueron más rápidas”, y confía en que también en el caso de la variante de Pajares lo sean.

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