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Parón reivindicativo de la hostelería asturiana: "Necesitamos un plan de rescate, no parches”

El sector lanza un ultimátum al Gobierno porque "sin el verano el sector se muere"

Los hosteleros lanzan un ultimátum al gobierno: "Sin el verano el sector se muere"

Los hosteleros lanzan un ultimátum al gobierno: "Sin el verano el sector se muere" Amor Domínguez

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Los hosteleros lanzan un ultimátum al gobierno: "Sin el verano el sector se muere" M. M. / L. B. / D. M. / E. S. R.

Diez minutos de parón a mediodía para pedir que ya no haya más parones. La hostelería asturiana, con motivo del año que llevan cerrados, ha salido a la calle en un acto reivindicativo con un mensaje claro: necesitan "un plan de rescate, no parches" porque el sector está "agonizante" y solo esperan que el verano consiga amortiguar el golpe.

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La hostelería asturiana hace un parón por su futuro: los rostros de la lucha

“Los hosteleros esperamos por Semana Santa como si fuera la salvación”. Lo dice Justo García, gerente del Yumay de Villalegre (Avilés), un establecimiento con solera que lleva meses sufriendo los embates de la crisis económica asociada a la pandemia por el nuevo coronavirus. Ayer fue uno de los empresarios que secundó el paro simbólico convocado a mediodía por la patronal de hostelería y turismo (Otea). En sus manos, un cartel con fondo rojo: “Un año de lucha”. “No se puede cerrar una puerta y quitar de trabajar sin poner ningún remedio. Nosotros llevamos seis meses cerrados y, cuando abrimos, lo hacemos al treinta por ciento de aforo. Ahora llega la Semana Santa, en mi casa la mejor época del año, porque si bien el verano es más largo en estos días estábamos a tope. El año pasado la perdimos y este año vamos camino de lo mismo, pero lo peor es la incertidumbre, el miedo de la gente… Esto no tiene nombre”. Al igual que Justo García, varios empresarios decidieron hacer un parón de unos pocos minutos en sus quehaceres en defensa de la hostelería.

Justo García, gerente del Yumay de Villegre

El parón, no obstante, se siguió en mayor o menor medida según las zonas de Avilés. Algunos hosteleros echaron en falta “mayor unión” y subrayaron otras voces: “La política que seguimos casi todos los hosteleros es la de trabajar, que es lo que hacen los autónomos”. María José Díaz Modino, presidenta de la patronal de hostelería y turismo en Avilés, consideró que el paro convocado por Otea era “simbólico y reivindicativo”: “No está la cosa como parar. Queremos visualizar la situación en que vivimos desde hace un año, con muchas pérdidas en el camino”. Modino, que hace apenas unas semanas manifestó que “la hostelería necesita un plan de rescate, no parches”, ayer lamentó que en Asturias no se hayan flexibilizado las medidas en cuanto al turismo de interior o a la apertura de locales de hostelería para servir cenas. “Habría sido un alivio para la actual situación económica”, concluyó.

En Oviedo, varios hosteleros se han concentrado en la calle Gascona. El presidente de la Asociación de Sidrerías de Gascona, Pedro Camarés, habla de varios "dramas": el económico y el humano. Ha sido duro mandar al ERTE a muchos de los trabajadores. El sector dice no llegar ni al 30% de la facturación de hace un año y en algunos casos "no se cubren ni los gastos", tal como relata Fran Sánchez. En su cafetería eran 5 trabajadores y se han quedado en dos. Ahora todas sus fuerzas se centran en el verano. Sin él "el sector se muere y esta vez de verdad porque ya no hay créditos ni hay nada". "Somos un sector agonizante", proclamó el presidente de la junta hostelera local de la patronal Otea, David González Codón.

Codón calificó al hostelero como "el sector más olvidado" de la pandemia, a pesar de, según indicó, acumular casi el 20% del PIB español y se mostró crítico con la decisión del Principado de renunciar al turismo interior como paliativo para la campaña de Semana Santa. "Iba a ser complicado, pero con voluntad se podía hacer", sostuvo para, seguidamente, aferrarse a la vacunación como tabla de salvación de lo que queda de un sector que prevé el cierre de uno de cada cuatro negocios a causa del coronavirus.

En la misma línea se pronunció el presidente del bulevar de la Sidra, Pedro Caramés, quien lamentó la falta de ayudas acordes a la importancia de la hostelería para la economía española. "Nos dan limosnas mientras que otros sectores son considerados estratégicos y son rescatados", comentó el empresario que tuvo un sentido recuerdo para "los muchos compañeros que ya han tenido que bajar la persiana".

Mientras tanto, muchos secundaron la convocatoria titulada "Paramos por el futuro de la hostelería" saliendo simbólicamente durante unos minutos a la puerta de sus locales. "Ya no sabemos qué hacer para que se nos escuche", coincidieron varios de los participantes, que se confesaron "agotados" por tantas restricciones y "enfadados" por tan pocas ayudas por parte de unas administraciones que, a su juicio, han menospreciado su aportación a la economía española. "Cuando se inflen las cifras del paro se acordarán de lo que no hicieron durante este año", advirtieron varios trabajadores de un local de la calle Gascona, temerosos de perder sus puestos de trabajo ante la "ignorancia" de los gobernantes. 

Así fue el parón reivindicativo de los hosteleros gijoneses: "Necesitamos un plan de rescate, no parches"

Así fue el parón reivindicativo de los hosteleros gijoneses: "Necesitamos un plan de rescate, no parches" Pablo Palomo

En Gijón ejerció de portavoz durante el simbólico parón Ángel Lorenzo, líder de Otea en la ciudad. “Está la cosa muy difícil, si llevamos un año duro, todavía nos van a quedar unos meses de restricciones. Queremos que el Principado nos reciba, no nos ponga trabas; no entendemos que podamos abrir para las comidas y no para las cenas, cuando el virus no entiende de horas, o que los hoteles rurales no puedan abrir en Semana Santa para los asturianos”, lamentó Lorenzo, que no se olvidó del ocio nocturno, “el que peor lo está pasando al llevar un año completamente cerrado”. Recordó la importancia de eximir a los afectados de deudas con la administración para que puedan acceder a las ayudas –“si alguien necesita ayudas es que está ahogado, y si está ahogado es porque tiene deudas”, argumentó– y llamó a reactivar el sector en la era postcovid con iniciativas como las “casetas” que proponen para la Semana Grande gijonesa. Asimismo, abogó por “la unidad” con las diferentes plataformas de hosteleros surgidas de la actual crisis.

El seguimiento en Mieres a la protesta hostelera estuvo lejos de ser entusiasta. En general, la medida tuvo un flojo seguimiento. Antonio Celis, del “Entrecopas”, fue uno de los que respaldó la iniciativa: “Tenemos que estar juntos y no caer en el desánimo, aunque cada vez es más difícil no desesperar”. Este respetado hostelero está próximo a la jubilación, pero eso no le empuja a desligarse de los problemas del sector: “Lo que deberíamos hacer todos es no pagar los impuestos. Simplemente deberíamos ingresar los abonos en una cuenta y bloquearla. La insumisión fiscal parece la única solución”, señala. Celis subraya que la hostelería no pide ser eximida de pagar impuestos: “Lo que pedimos es que, si no trabajamos, pues que no se nos cobre”. Este veterano profesional sostiene que los políticos no entienden a los autónomos: “El problema es que ninguno de ellos ha tenido que tirar de un negocio en su vida. Sufrimos el castigo de soportar un sistema de políticos profesionales”.

La hostelería de Siero continuó ayer la jornada laboral con total normalidad, a pesar del parón del sector convocado a nivel regional. Las terrazas de la Pola permanecían completamente repletas al mediodía, como es habitual cada martes en la localidad, debido a la presencia del mercado al aire libre. Tan solo unos pocos, como Adrián Álvarez, hicieron una ligera mención desde la terraza, a modo simbólico, de parón: "La verdad es que nos enteramos poco tiempo antes", indicó ayer el hostelero, tras imponer un minuto de receso en el servicio. 

Adrián Alvarez mandando parar delante de su bar de Pola de Siero.

Los empresarios de Cabrales se unieron al paro convocado por la patronal asturiana de turismo y hostelería, Otea. "Detrás de nuestro trabajo hay otras empresas que dependen de nuestra actividad, este parón es por nosotros, pero también por ellos", clamaban los hosteleros que salieron a la calle en varios puntos del concejo.

Empresarios de Cabrales

Ayer, a las 20.30 horas, se celebró una concentración de protesta organizada por otros colectivos ante la Catedral de Oviedo, en la que los manifestantes acudieron con ropas negras en señal de duelo por un año de restricciones.

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