La ley Celaá (o LOMLOE) pone la puntilla a la atención a la diversidad, según ANPE. El sindicato docente mayoritario en la pública advierte de que la reforma educativa “excluye al alumnado con retraso madurativo, que pasa de estar incluido en el grupo de estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE) a entrar en el colectivo de alumnado con necesidad específica de apoyo educativo (NEAE)”. Este cambio, insiste la organización, traerá consecuencia negativas tanto para los escolares como para los profesores.

La secretaria de organización de ANPE Asturias, Montserrat Fernández, pone como ejemplo que los niños con retraso madurativo “verán mermado el apoyo que recibían anteriormente y no podrán repetir de manera extraordinaria al menos una vez en cada etapa educativa” como hasta ahora. Los especialistas, por su parte, “pasarán en muchos casos a trabajar de jornada completa a media al mermar los dictámenes de escolarización”. “Esto implica también –agrega Fernández– que los miembros de los servicios de orientación aumentarán su carga laboral, con la obligación de cambiar informes, planes de trabajo individuales y dictámenes de escolarización, casi en tiempo récord”. Y quedan las familias, que “verán cómo a sus hijos e hijas se les niegan de golpe y porrazo unos recursos educativos que, desde la implantación de la LOGSE, ya venían recibiendo”, denuncia ANPE.

El sindicato pide a la consejería de Educación que “aborde de una vez por todas” la atención a la diversidad, pues Asturias es “la única comunidad autónoma que carece de un decreto que regule las funciones del profesorado y los especialistas, la ordenación académica y educativa, la escolarización de este tipo de alumnos, la atención a la diversidad en los Centros Integrados de Formación Profesional...”. Esta reclamación, insiste ANPE, cobra hoy más importancia que nunca, dado que el número de alumnos con necesidades educativas especiales no para de aumentar y ya afecta a “cuatro de cada cien estudiantes”.

“El último informe sobre la prevalencia e inclusión educativa en el Principado de Asturias indica que el alumnado con NEE matriculado en centros educativos públicos ha ido creciendo de manera considerable en los últimos cuatro años, recogiendo que 1.819 alumnos presentan necesidades educativas especiales”, concluye Montserrat Fernández.