Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

¿Cuántos contagios de coronavirus se han detectado en Asturias durante la Semana Santa?

Las restricciones se prolongarán unos días más

Sanitarios realizando pruebas PCR en el autocovid de Marina Civil de Gijón

Sanitarios realizando pruebas PCR en el autocovid de Marina Civil de Gijón

El gobierno del Principado de Asturias ha ofrecido hoy los datos de los contagios de coronavirus registrados tanto el sábado como el domingo en la región. En total entre los dos días del fin de semana se detectaron un total de 169 casos positivos de coronavirus. A ellos hay que sumar los que se habían diagnosticado durante los días previos: 630 entre el lunes y el viernes. En total 799 nuevos contagios que hacen que no baje la preocupación entre las autoridades. Sobre todo porque los casos tienen a aumentar unas dos semanas después de que se produzcan las reuniones familiares típicas en días de descanso. Lo positivo en este caso es que las restricciones vigentes en el Principado han impedido que se cometan errores como los que en Navidad metieron a la región de lleno en al tercera ola.

En estos dos últimos meses, de bajada de la curva y falso llano, el Principado ha registrado 9.457 nuevos infectados de coronavirus, con una media diaria de 160. ¿Es mucho o poco? Una manera de responder es comparar esta “tregua” posterior al tercer pico epidémico con el periodo transcurrido entre el segundo pico (18 de noviembre) y el tercer pico (2 de febrero). En ese intervalo, se contabilizaron 17.827 nuevos contagiados, es decir, 234 diarios.

O sea, que en el actual valle de la curva tenemos 74 casos menos al día que en el valle anterior: un 31 por ciento menos.

Trasladémonos ahora al capítulo de muertos. Entre los picos segundo y tercero (recordemos: del 18 de noviembre al 3 de febrero) se contabilizaron en Asturias 807 fallecidos por covid-19: un promedio diario de 10,6. Hay que recordar que noviembre y los primeros días de diciembre fueron terroríficos en cuanto a muertos: llegaron a acumularse 610 en solo 30 días. Pues lo sucedido en la curva descendente de los últimos dos meses se plasma en 301 muertos por coronavirus, con una media diaria de 5,1 al día: la mitad que entre noviembre y principios de febrero (5,1 frente a 10,6).

Obviamente, la llegada de la vacunación está en la base de esta mejoría estadística tan sensible. Tener inmunizada a la población de más edad, la más vulnerable, supone menor número de contagios; si hay contagios, sintomatología más leve; menos hospitalizaciones; menos ingresos en la UCI; menos muertos…

Dicho de otro modo, con este falso llano, sembrado de pequeños altibajos, los asturianos no acaban de ver la ansiada baja de la curva. Sin embargo, puede decirse que están ganando tiempo hasta llegar a la vacunación generalizada, a un coste relativamente asumible.

Ahora habrá que ver si el falso llano se prolonga, si se inicia la cuarta ola o si (supuesto improbable, pero este virus es amigo de dar sorpresas) la curva tiende a bajar.

Lo que sí sabemos es que en Asturias ya tenemos a 94.134 personas que ya han recibido la dos dosis de las vacunas (9,24 por ciento de la población), y otras 60.627 que han recibido un pinchazo. Y que estas cifras, aunque lentamente, suben día a día.

Los dos escenarios que plantea sanidad

a práctica hegemonía de la variante británica del virus SARS-CoV-2 en Asturias explica por qué al Principado le está costando más que otros territorios descender la tercera ola, manteniéndose en una larga meseta, a las puertas de una cuarta oleada que los expertos en Salud del Principado ven inevitable. Por eso la estrategia de la consejería de Salud será, al igual que ocurrió en las Navidades, tratar de retrasar al máximo la irrupción de ese nuevo brote global. Solo así, Asturias, que es una de las comunidades con mayor porcentaje de población vacunada, podrá atenuar el impacto de esa nueva embestida. 

España comienza a mostrar indicios de que la cuarta ola se aproxima. En los últimos días, la incidencia acumulada en dos semanas ha aumentado más de un 20% en el conjunto del país respecto a las cifras que existían hace quince días. Esta tendencia es especialmente acusada en comunidades como La Rioja (+146%), Navarra (+125%), Baleares (+57%), Extremadura (+42%), País Vasco (+37%) o Castilla y León (+32%). Muy pocas comunidades mantienen una tendencia descendente, destacando especialmente el llamativo descenso de la Comunidad Valencia (-21%), que mantiene la incidencia más baja del país, aunque también descienden Galicia (-9%) y Asturias (-6%).

Algunas de esas Comunidades Autónomas parten de situaciones, hace semanas, de muy baja incidencia, por lo que aún cuentan con un margen mayor de crecimiento del que presenta Asturias, estabilizada en una incidencia por encima de los 75 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días.

El Principado trabaja con dos posibles escenarios de comportamiento de la pandemia en Asturias en las próximas semanas.

1.- Irrupción de una cuarta ola siguiendo la tendencia nacional.

Según esta hipótesis, Asturias volverá a reflejar con una o dos semanas de retraso las tendencias nacionales, tal y como ocurrió en las anteriores oleadas. En ese caso, si el mes de abril se inicia con un repunte de los contagios generalizado, Asturias podría encontrarse con un inicio de la cuarta ola a mediados de abril. La buena noticia respecto a la tercera ola es que las ocupaciones hospitalarias y de UCI serían inferiores a las que existían en los hospitales asturianos cuando se afrontó la explosión de casos posterior a las Navidades. Aun así, según cabe esperar, a medida que vayan siendo vacunadas las personas mayores y de riesgo, la tasa de hospitalización por infecciones debería descender.

2.- Un largo periodo de dientes de sierra, sin una oleada clara.

Esta sería el escenario más ventajoso, aunque seguramente el que conllevaría más desigualdades territoriales. El sistema “4Plus” establecido por el Principado para aislar aquellos concejos en los que la incidencia es muy elevada (frente al sistema establecido por el Ministerio que fija limitaciones homogéneas a toda la comunidad autónoma), es un buen arma para atajar rápidamente brotes localizados, reconocen en el gobierno regional. Su aplicación, aunque en ciertos concejos conlleve medidas drásticas, podría actuar de cortafuegos para evitar una propagación amplia de los contagios, como ocurrió en las anteriores oleadas. Aunque ese sistema ya entró en vigor en la tercera ola, lo cierto es que lo hizo con ella ya iniciada, por lo que no pudo evaluarse su posible utilidad preventiva para atajar propagaciones más amplias en el conjunto de Asturias.

El largo puente festivo de esta Semana Santa establecerá un patrón en los datos que facilitan el Ministerio y las Comunidades Autónomas, por lo que la actual fotografía de la pandemia en España, a la espera de su próxima evolución, invita a la cautela.

Con un ritmo de vacunación inferior al deseable, las posibilidades de llegar al final de estado de alarma (el actual marco jurídico estatal para combatir la pandemia expira el 9 de mayo) con un aceptable control de la pandemia son bastante escasas. Todo parece indicar que el Gobierno central tendrá que prorrogar el mando único o, como mínimo, pactar un sistema de restricciones con las Comunidades Autónomas, para poder seguir aplicando limitaciones al menos durante el verano, en función de la incidencia. Y los expertos ya vaticinan que, incluso con una tasa de vacunados superior al 70 por ciento, algunas restricciones como el distanciamiento social, el uso de mascarillas en espacios interiores o las restricciones de aforos aún deberán mantenerse durante bastante tiempo.

Compartir el artículo

stats