Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Principado promete una ley urbanística “en la que todos se sientan representados”

“Toca trabajar, ya hay de sobra diagnósticos”, dice en el RIDEA la directora general de Urbanismo, que garantiza plazos amplios de alegaciones

Por la izquierda, Leopoldo Tolivar, Sonia Puente y Ramón Rodríguez, director del RIDEA, ayer, en la sede de la institución, con el libro coordinado por Javier Junceda en primer término. | Luisma Murias

Por la izquierda, Leopoldo Tolivar, Sonia Puente y Ramón Rodríguez, director del RIDEA, ayer, en la sede de la institución, con el libro coordinado por Javier Junceda en primer término. | Luisma Murias

“Toca ponerse a trabajar, ya hay de sobra diagnósticos y lo que toca ahora es la acción”. Sonia Puente, directora general de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado, se mostró ayer firme en su propósito de avanzar en una nueva legislación del suelo para la región y anunció que su intención es que este mismo mes de abril se publique el primer documento relativo a las norma. Asimismo, se comprometió a trabajar en una ley –que sustituya a la ya obsoleta de hace 17 años– “de todos y en la que todos nos sintamos representados”.

Puente participó ayer en la presentación en el RIDEA del libro “Las perspectivas de la legislación del suelo en el Principado de Asturias”, coordinado por el jurista Javier Junceda, que no pudo acudir a la cita pero sí dejó un mensaje escrito en el que mostró su deseo de que “la futura ley consiga el ansiado cambio que esta región necesita”. Sí intervino Leopoldo Tolivar, catedrático de Derecho Administrativo y presidente de la Real Academia Asturiana de Jurisprudencia, que colaboró en la edición del libro, nacido a su vez de unas jornadas en el RIDEA dedicadas a debatir el futuro normativo del territorio asturiano desde el punto de vista jurídico, urbanístico y social. “Es conveniente la renovación legislativa en Asturias. Y una ley pensando en quienes son sus destinatarios: ayuntamientos y ciudadanía. Pensando en el mundo municipal y los derechos vecinales”, reclamó Tolivar.

Sonia Puente recogió el guante de sus peticiones, así como de muchas de las realizadas por expertos en diferentes disciplinas recogidas en el libro presentado ayer en el RIDEA. “Estamos manos a la obra. Yo ya me encontré un convenio firmado con la Universidad de Oviedo para la labor de investigación de cómo innovar en nuestro territorio y qué modelos nos pueden servir, tanto en España como internacionales, y cómo adaptarlos a Asturias”, explicó Puente, que en este punto matizó una de las cuestiones a las que ya había hecho mención Tolivar: “La ley no puede ser un ‘copia y pega’ de otra de otro sitio”. Puente es consciente de la necesidad perentoria de “derogar una ley de hace 17 años” porque desde entonces “han pasado muchas cosas”. Entre ellas, mencionó la crisis económica, la emergencia climática o “en este último año, una pandemia que tiene consecuencias” porque, enfatizó la directora general del Principado, “la arquitectura muchas veces ha respondido a problemas de salud”. Y no se olvidó de su promesa de hacer una ley para todos, para lo que anunció plazos públicos de participación y alegaciones de tres meses, superiores a lo que marca la ley; así como prometió esforzarse en hacer que la norma sea inteligible para la “ciudadanía de a pie”.

Puente adelantó además los cinco objetivos “con los que nace la ley”, y que vendrán incluidos en el documento previo que pretenden publicar este mismo mes. Hizo mención, en primer lugar, a la “innovación territorial”, que engloba la búsqueda de una “estrategia productiva coherente” y también al proyecto del área metropolitana central. A este añadió un segundo objetivo: el “uso racional de los recursos para garantizar la calidad de vida” actual y de las próximas generaciones. También como meta se marcan la “cohesión territorial”, pero “no a una escala supramunicipal, con un ente (el Principado) superior a los municipios, sino intermunicipal, desdibujando los límites municipales”; y definiendo de forma correcta la relación entre lo urbano y lo rural. Un cuarto objetivo es la inclusión de nuevas legislaciones y nuevos retos, como la agenda 2030 o la descarbonización. A todos ellos hay que añadir “la flexibilidad y adaptabilidad”. “La legislación que hagamos hoy puede ser que cuando se apruebe definitivamente deba responder a un problema nuevo, que estaba por venir; por eso debe ser un texto muy adaptable y abierto”, defendió Puente.

Compartir el artículo

stats