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A juicio un proxeneta de “Carioca” por comprar un club en Siero con dinero sucio

Acusan a Marcos Grandío de usar los ingresos de la prostitución para adquirir burdeles en Lugo, Orense y Burgos, e inmuebles en Colombia

El local adquirido en su día por Marcos Grandío en el Polígono de Granda.| Google Maps

El local adquirido en su día por Marcos Grandío en el Polígono de Granda.| Google Maps

La “operación Carioca”, uno de los casos investigados por la magistrada Pilar de Lara –apartada del Juzgado número 1 de Lugo por demorar las instrucciones y hoy incorporada a otro de Ponferrada–, es una madeja que ha dado para varias causas. Una de ellas es la que afecta al proxeneta José Marcos Grandío, por blanqueo de dinero de la prostitución, con tentáculos en Asturias, y que será juzgada la semana que viene en la Audiencia de Lugo. El ministerio público pide para Grandío dos años y medio de prisión y una multa de 1,5 millones, y la misma pena que para su compañera sentimental, la colombiana K. L. F. O., por la compra de varios clubes, entre ellos el “Moscú Show” situado en el polígono de Granda (Siero), justo al lado del “Model’s”. El acusado, que compró la mitad del establecimiento por 196.000 euros –siempre según el fiscal–, le cambió de nombre y lo reabrió en agosto de 2011 como el “Boulevard Star”, aunque esta aventura duró poco debido a las actuaciones judiciales. Hoy el local está vacío.

Grandío fue condenado el pasado noviembre a tres años y medio de cárcel por un delito continuado de inmigración ilegal, varios de prostitución coactiva, otros contra los derechos de los trabajadores y también por tenencia ilícita de armas. Le pedían 26 años, pero le aplicaron la atenuante de dilaciones indebidas.

Según el escrito de acusación, y siempre con dinero procedente de la prostitución, Grandío adquirió en febrero de 2004 el club “Escorpio”, en la carretera de Lugo a La Coruña, y lo reabrió como “Eros”. El precio fue de 1.336.095 euros, con un periodo de pago de diez años. En octubre de 2005, las partes redactaron otro contrato, para ampliar el pago a quince años. En agosto de 2011 fue cuando el acusado cogió el traspaso del ya citado “Moscú Show”, reabierto el 28 de ese mes como “Boulevard Star”.

Según la Fiscalía, “parte de los ingresos obtenidos de esta actividad ilícita (la prostitución) fueron canalizados mediante el envío de dinero a través de entidades bancarias y otras empresas dedicadas a transferencias internacionales”. Los destinatarios eran la madre de su pareja y otras personas de confianza. Con estos envíos, se realizaron dos contratos de compraventa de dos inmuebles en Valledupar, en Colombia, inscritos a nombre de la madre de la acusada.

En 2008 el proxeneta compró otro burdel, esta vez en Orense, por el módico precio de 52.200 euros. Su pareja era la que llevaba este club de alterne. Un año más tarde, los acusados también adquirieron, por 100.000 euros, el local “La Perla Negra”. En julio de 2009, se solicitó al Ayuntamiento licencia para instalar y abrir un establecimiento de pub y en septiembre de ese año se solicitó cambio de titularidad de la mujer para la sociedad del acusado. Se les culpa también de canalizar el dinero sucio obtenido con la prostitución a través de otro burdel situado en la carretera de Burgos a Soria. El hombre estuvo en prisión, por orden la de jueza De Lara, desde 2009 a 2011.

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