El consejero delegado de Pfizer, Albert Bourla, aseguró ayer que “probablemente” sea necesaria una tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra el covid-19 a los 12 meses para que la inmunización sea completa. El ejecutivo de la firma también indicó que estas dosis serán una herramienta importante para luchar contra las variantes de la covid que han demostrado ser más contagiosas, como la británica o la sudafricana.

Hasta el momento, se desconoce durante cuánto tiempo protegen las vacunas dado el corto recorrido de este producto. Pfizer informó recientemente de que su suero tenía más de un 91% de efectividad contra el virus y más de un 95% contra los síntomas severos y que esta protección se mantenía al menos durante seis meses después de la primera dosis. El estudio de Pfizer mostró que su vacuna parece funcionar de manera similar contra la cepa sudafricana.

En España, la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, se refirió a otra vacuna, la de AstraZeneca, cuya administración se ha suspendido por ahora a menores de 60 años por los raros casos de trobos. Respecto a los dos millones de personas menores de 60 que esperan una segunda inyección de este suero, recordó que es un “tema que se está analizando”. “Quiero lanzar un mensaje de tranquilidad: disponemos de unos días para, con el principio de prudencia, analizar datos, evidencias científicas, y tomar la decisión sobre la administración de la misma vacuna o de otra, pero tengan la seguridad de que este grupo de población será atendido con la máxima seguridad”, recalcó. Mientras tanto, con una sola dosis, estas personas tienen una protección del 70 por ciento, que “se puede mantener bastante en el tiempo”. El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, se refirió también ayer a los casos de trombos, asegurando que el riesgo de padecerlos es “más alto” si se sufre el covid-19 que si se recibe la vacuna de AstraZeneca o de Janssen.

Además, exmandatarios de diferentes países –como el francés Hollande o el británico Gordon Brown– y varios premios Nobel han firmado una carta en la que reclaman una suspensión temporal de las patentes de las vacunas contra el covid-19 e invitan al presidente estadounidense, Joe Biden, a que apoye la iniciativa. Esta suspensión permitiría a más países producir los sueros sin la necesidad de tener la patente.