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Restricciones en Asturias para el verano: estos serán los principales cambios respecto al año pasado

Los límites para reunirse con otras personas, los horarios de la hostelería y la recuperación de la movilidad entre comunidades serán los principales puntos de interés tras el final del estado de alarma

Vista de la playa de Salinas el verano de pasado.

Vista de la playa de Salinas el verano de pasado.

El segundo verano del covid está cada vez más cerca, pero las dudas sobre como será son cada vez más grandes. Lo cierto es que hoy sabemos más sobre el virus y como se comporta que hace un año, por lo que parece razonable pensar que muchas de las cosas que se permitieron entonces no tendrían sentido hoy en día. Lo que de momento sabemos con certeza es que el próximo 9 de mayo decaerá el estado de alarma y las comunidades autónomas tendrán que ingeniárselas para mantener en vigor, sino todas, buena parte de las medidas actuales.

Con el final del estado de alarma, los presidentes autonómicos pierden parte del marco legal que sustenta las actuales restricciones. Parece claro que no podrán establecerse toques de queda, que no se podrá confinar a la ciudadanía en sus casas (aunque sí por concejos o provincias o comunidades autónomas cuando la situación así lo requiera) y que muchas de las normas que se tomen a partir de entonces, tendrán que ser validadas por los tribunales de justicia.

En junio del año pasado, tras diferentes fases de desescalada, llegó el fin del estado de alarma y la famosa "nueva normalidad". Las comunidades autónomas, con el control de la pandemia en sus manos, empezaron a legislar sobre cuestiones como el uso de la mascarilla o el límite de los aforos. No fue hasta mediados de agosto, con el verano cerca de terminar y la incidencia volviendo a subir, cuando el Consejo interterritorial de Salud empezó a decretar normas de "obligada aplicación" para todas las comunidades. De esos primeros consensos, salieron medidas como el cierre del ocio nocturno en España, la prohibición de fumar en la calle sin distancia de seguridad o la obligación de cerrar bares y restaurantes a la una de la madrugada. Como ya es sabido, el empeoramiento de los datos llevó a las comunidades a tratar de endurecer las restricciones y, finalmente, a un nuevo estado de alarma de más seis meses que empezó en octubre y termina en tres semanas.

Movilidad

La posibilidad de moverse con libertad por todo el territorio nacional no ha sido posible desde que se decretó el estado de alarma. Muchas comunidades (Asturias es un buen ejemplo) han tenido el cierre perimetral en vigor desde finales de octubre. Cuando termine el estado de alarma, se recuperará la movilidad, pero habrá excepciones. Aunque sigue el debate entre los expertos, el Gobierno ha asegurado que se podrán decretar cierres perimetrales en municipios, provincias e incluso comunidades enteras, siempre y cuando haya una situación excepcional que así lo requiera. Además, como ya ocurrió el año pasado, los jueces tendrán la última palabra.

Mascarillas

Las mascarillas han llegado para quedarse. Aunque parezca mentira, en Asturias no fueron obligatorias en la calle hasta mediados de julio del verano pasado. Desde ese momento, su uso se ha ido endureciendo y ya parece difícil encontrar un lugar o situación en la que esté permitido quitársela. Hasta que se alcancen niveles de vacunación muy elevados (como ha ocurrido en Gibraltar o en Israel) el uso de la mascarilla seguirá siendo obligatorio en los espacios públicos. Lo que sí habrá es cambios en la legislación. Pese a que hace unas semanas se aprobó una ley que obligaba a usar la mascarilla en todo momento (aunque estuviésemos solos) parece que la norma será corregida. En Asturias, su uso será muy similar al que se hacía el verano pasado: habrá que llevarla para entrar o salir de la playa y para ir a pasear por la orilla, pero no hará falta para tomar el sol si se guarda la distancia de seguridad. En la hostelería, como ya ocurre desde hace tiempo, será obligatoria excepto para beber o comer.

Mascarilla en verano

Actividades incompatibles

con el uso de la mascarilla

El baño en el mar, lagos o embalses, ríos u otros espacios acuáticos naturales o en piscinas en el exterior o cubiertas.

La práctica de deporte en el medio acuático, sea este natural o artificial.

Los periodos de descanso antes o después del baño o la práctica de deporte en el medio acuático, en el entorno del mismo. En el caso de las playas o en entornos asimilados, solo podrá extenderse mientras esté en un punto determinado y respetando la distancia mínima de 1,5 metros con otras personas que no sean convivientes o asimilados. En las piscinas, solo entre intervalos de actividad.

Las actividades de socorrismo o rescate cuando requieren acceder al medio acuático.

Los periodos estrictamente necesarios para comer o beber, en lugares en los que esté autorizado.

Uso obligatorio de la mascarilla

El paseo por los accesos a playas, lagos y demás entornos naturales.

El paseo a la orilla del mar y de los demás entornos acuáticos.

Mascarilla en verano

Actividades incompatibles

con el uso de la mascarilla

El baño en el mar, lagos o embalses, ríos u otros espacios acuáticos naturales o en piscinas en el exterior o cubiertas.

La práctica de deporte en el medio acuático, sea este natural o artificial.

Los periodos de descanso antes o después del baño o la práctica de deporte en el medio acuático, en el entorno del mismo. En el caso de las playas o en entornos asimilados, solo podrá extenderse mientras esté en un punto determinado y respetando la distancia mínima de 1,5 metros con otras personas que no sean convivientes o asimilados. En las piscinas, solo entre intervalos de actividad.

Las actividades de socorrismo o rescate cuando requieren acceder al medio acuático.

Los periodos estrictamente necesarios para comer o beber, en lugares en los que esté autorizado.

Uso obligatorio de la mascarilla

El paseo por los accesos a playas, lagos y demás entornos naturales.

El paseo a la orilla del mar y de los demás entornos acuáticos.

Mascarilla en verano

Actividades incompatibles

con el uso de la mascarilla

El baño en el mar, lagos o embalses, ríos u otros espacios acuáticos naturales o en piscinas en el exterior o cubiertas.

La práctica de deporte en el medio acuático, sea este natural o artificial.

Los periodos de descanso antes o después del baño o la práctica de deporte en el medio acuático, en el entorno del mismo. En el caso de las playas o en entornos asimilados, solo podrá extenderse mientras esté en un punto determinado y respetando la distancia mínima de 1,5 metros con otras personas que no sean convivientes o asimilados. En las piscinas, solo entre intervalos de actividad.

Las actividades de socorrismo o rescate cuando requieren acceder al medio acuático.

Los periodos estrictamente necesarios para comer o beber, en lugares en los que esté autorizado.

Uso obligatorio de la mascarilla

El paseo por los accesos a playas, lagos y demás entornos naturales.

El paseo a la orilla del mar y de los demás entornos acuáticos.

Horarios

Desde que el pasado 15 de agosto se decretase la obligación de cerrar los bares y restaurantes a la una de la madrugada, las restricciones en los horarios solo han ido a más. Con el estado de alarma se implantó el llamado "toque de queda" entre las 23.00 y las 06.00 horas, con la posibilidad de que las comunidades lo adaptasen adelantándolo o retrasándolo una hora. Una medida que, según casi todos los juristas, no se podrá seguir aplicando sin el estado de alarma. Aunque aun falta por saber que medidas se tomarán para tratar de controlar la movilidad nocturna, es muy probable que las restricciones sigan recayendo sobre el horario de cierre de la hostelería.

Aforos y reuniones

Las limitaciones sobre las reuniones sociales son otros de los puntos que aún están por concretar. Desde que se decretó el estado de alarma, el número máximo de personas que podían reunirse era de seis, tanto en espacios públicos como privados. Con los temores de una cuarta ola, parece muy difícil que estas limitaciones vayan a flexibilizarse mucho. Aunque lo hicieran, es muy poco probable que se fuesen recuperar los números del pasado verano, cuando se permitían las reuniones de hasta 50 personas en espacios abiertos y hasta 25 en espacios cerrados. En bares y restaurantes, los aforos y el número de personas que pueden compartir mesa siguen muy limitados. Hasta que no se suavicen las medidas, solo se pueden juntar seis personas en las terrazas y cuatro en el interior de los locales.

Los turistas que lleguen a España con el certificado verde digital evitarán test y cuarentenas Agencia ATLAS / EFE

Pasaporte para vacunados

Entre las medidas para atajar la pandemia, España implantará a finales de junio el certificado verde y digital, un código QR donde se podrá comprobar si una persona ha sido vacunada, ha superado la covid-19 o tiene una prueba diagnóstica negativa; servirá para facilitar la movilidad, pero no será requisito para viajar. El certificado es un “facilitador”, pero no sustituye la competencia de los estados en materia de salud pública. El viajero que llegue a España, por ejemplo, deberá someterse a las restricciones que se establezcan como país de destino. El objetivo del Gobierno es que esté operativo a finales de junio y funcione plenamente para la campaña de verano.

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