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Asturias juzga innecesario aplazar la segunda dosis del tramo de 70 a 79 años

El Ministerio y las autonomías debaten hoy una propuesta de distanciar los dos pinchazos para proteger a más personas con el primero

Pfizer asegura que "probablemente" sea necesaria una tercera dosis de la vacuna

Pfizer asegura que "probablemente" sea necesaria una tercera dosis de la vacuna

El Gobierno y las comunidades autónomas debaten hoy martes si se procede a retrasar la aplicación de la segunda dosis en los menores de 79 años para acelerar la vacunación frente al covid-19 con al menos un pinchazo del mayor número posible de personas vulnerables, una estrategia seguida en países como el Reino Unido. Fuentes sanitarias han explicado a LA NUEVA ESPAÑA que la posición de Asturias será contraria a este cambio de estrategia porque los técnicos consideran que “no merece la pena”, en tanto que “muy pronto” van a estar vacunados todos los ciudadanos del grupo de edades comprendidas entre 70 y 79 años.

Según los datos de la Consejería de Salud del Principado, anteayer domingo habían recibido la primera dosis de la vacuna del coronavirus el 55,4 por ciento de los 109.249 asturianos comprendidos en la citada franja de edad. Un porcentaje muy inferior, el 5,1 por ciento, ya tenían aplicada la pauta completa, las dos dosis de los laboratorios Pfizer o Moderna.

La Comisión de Salud Pública debatirá hoy esta propuesta que se hace eco de demandas formuladas anteriormente por los gobiernos Cataluña, Andalucía y Castilla y León, y que busca “vacunar cuanto antes al mayor número de las personas más vulnerables” debido a la situación epidemiológica actual en plena cuarta ola del coronavirus.

La estrategia pasa porque en los menores de 79 años las segundas dosis de Pfizer y Moderna no se administren, respectivamente, a los 21 y 28 días, sino a las seis y ocho semanas de la primera inyección. Los técnicos de la Comisión analizarán hoy esta modificación que, de ser aceptada en el Consejo Interterritorial de Sanidad, supondría optar por la estrategia del Reino Unido, frente a la seguida hasta el momento de forma generalizada en los países de la Unión Europea, entre ellos España: respetar las indicaciones de administración del fabricante de los sueros.

El debate se plantea a pocas horas de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) se pronuncie sobre la administración de la vacuna de Janssen –cuya distribución ha sido suspendida temporalmente mientras se estudian unos casos de trombos– y cuando el suero de AstraZeneca se ha reservado únicamente en nuestro país para la población de entre 60 y 69 años.

Ante esta situación, varias comunidades han alertado de que necesitan más vacunas para poder seguir con la campaña de inmunización. Según el último informe del Ministerio de Sanidad, hay un fondo de unas 800.000 vacunas en reserva, más la remesa que ha llegado este lunes de Pfizer, 1,2 millones de dosis (de ellas, 38.100 para Asturias).

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguró ayer que España recibirá desde el próximo 26 de abril y durante todo el mes de mayo una media de 1,7 millones de dosis a la semana de Pfizer, una vacuna sobre la que la Unión Europea sustenta de momento su estrategia de inmunización.

Volviendo al posible distanciamiento entre las dos dosis de la vacuna, el borrador que analizarán hoy los técnicos propone continuar con la separación de segundas dosis de Pfizer y Moderna tal como se recoge en la estrategia actual en los octogenarios.

En esta propuesta se señala que en las situaciones de alta incidencia de enfermedad, ingresos hospitalarios y fallecimientos, junto a una situación de disponibilidad limitada de vacunas, algunos autores y países plantean la ampliación entre dosis más allá de lo establecido en los protocolos de los ensayos clínicos, con el objetivo de administrar un mayor número de primeras dosis a esos colectivos, “acelerar” el control de la pandemia y “limitar el impacto en la salud de estas personas”. Pero también recoge argumentos favorables a mantener la pauta de vacunación actual, como que si la segunda se administra de forma precoz, la respuesta inmune es menor.

Un ensayo dirá si los vacunados con AstraZeneca pueden recibir otra marca

Unos dos millones de personas están pendientes de recibir la segunda dosis de la vacuna de AstraZeneca. Entre ellos, 58.151 asturianos. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado el primer ensayo clínico que combina diferentes vacunas y evalúa la seguridad de administrar una dosis de Pfizer a personas ya vacunadas con AstraZeneca, menores de 60 años (se trata, en buena parte de los casos, de profesionales sociosanitarios y de sectores esenciales para la sociedad).

Según la AEMPS, “hasta ahora no existen datos clínicos del posible uso combinado de distintas vacunas pero sí hay evidencias de que esta forma de abordar otras enfermedades es beneficiosa”. En consecuencia, “la utilización conjunta parece posible e incluso, en algunos casos, deseable, ya que se trata de vacunas que actúan con mecanismos de acción diferentes”.

En el ensayo se compararán dos grupos: 400 personas recibirán la dosis de Pfizer seguida de 28 días de observación. El resto (200) no recibirán ninguna dosis nueva y se les realizará un seguimiento durante otros 28 días para observar el efecto de la vacuna recibida en su día.

  • Argumento para espaciar las dosis. Administrar un mayor número de primeras dosis a ciertos colectivos, acelerar el control de la pandemia y limitar el impacto en la salud de esas personas
  • En contra de distanciarlas. Las vacunas del covid-19 autorizadas deben usarse tal y como se describe en el prospecto del producto. No hay datos disponibles sobre la intercambiabilidad de unas inyecciones con otras

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