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La vacuna queda en casa: una enfermera inmuniza a su marido y sellan 44 años de amor

Miguel García fue atendido en el HUCA por su esposa, ambos enfermeros jubilados: “Me tocó Pfizer, pero me daba igual si era otra”

Una enfermera jubilada vacuna a su marido en el HUCA: "Me puse muy contenta cuando lo llamaron" VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Luisma Murias

–¿Viene nervioso a vacunarse?

–Para nada. Estuve trabajando muchos años en el servicio de Prevención de Riesgos Laborales del HUCA, y me dedicaba, entre otras cosas, a vacunar a los compañeros del hospital.

El enfermero jubilado ovetense Miguel García Álvarez, de 70 años, tenía un motivo muy fundado para estar tranquilo cuando ayer acudió al autovac del parking del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para inmunizarse frente al coronavirus. Pero, en realidad, tenía un motivo más y aún más poderoso: en el punto de vacunación estaba su esposa, Julia Fernández Díaz, también enfermera, también jubilada y desde principios de marzo repescada por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) para reforzar los equipos de inmunización. 

–¿Nerviosa por vacunar a su marido?

–No, en absoluto. Me puse muy contenta cuando le llamaron. Le dieron a elegir entre ayer (jueves) por la tarde y hoy (viernes) por la mañana. Eligió hoy. Yo ya estoy vacunada antes de empezar a trabajar.

Julia Fernández Díaz también puso muchas vacunas a lo largo de su trayectoria profesional. Se prejubiló hace tres años. Había ejercido desde 1986 en atención primaria. En los últimos años, trabajó en el centro de salud Paulino Prieto, de Oviedo. Formó parte de la junta gestora del Colegio de Enfermería de Asturias que pilotó la transición entre la antigua directiva y la actual. Hasta el próximo 9 de mayo, fecha final del estado de alarma, continuará vacunando. Después, por imperativos legales, los profesionales sanitarios legales tendrán que dejar esta tarea de apoyo. La experiencia está siendo óptima:

–Estamos contentas. Se están poniendo muchas vacunas. Está muy bien organizado, a pesar de que no todo el mundo está conforme. Organizar toda esta campaña es muy difícil. Y que avance a buen ritmo no es mérito nuestro, que quede claro. Al principio, mucha gente decía que no se iba a vacunar, pero ahora están encantados. Hay mucha gente que viene a preguntar: “¿Y a mí cuándo?”

Miguel y Julia tienen una hija que vive en Madrid y trabaja en el ámbito de la informática. “Hace seis meses que no la vemos. Ella es todavía más tranquila que nosotros”, relata la enfermera.

Julia vacuna a Miguel. El paciente carece de recelos acerca de la seguridad de la vacuna:

Me han puesto Pfizer. Pero me daría igual si hubiera sido otra. Acabo de enterarme ahora mismo. Podía haber sido Janssen, no me importaba.

El nuevo inmunizado frente al covid-19 está visiblemente contento:

Pues muy bien después de 44 años juntos.

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