Los enganchones entre hosteleros y clientes son cada vez más frecuentes en la red. Sobre todo, por las críticas vertidas en redes sociales y plataformas especializadas, donde más de un cliente pretende echar por tierra la reputación del empresario. Eso es lo que ha pasado entre un comensal y un empresario de Gijón, que harto de esta situación ha acabado saltando: "No aceptamos chantajes".

La crítica en cuestión fue la siguiente: "Mesa reservada, llegamos puntuales con el local casi vacío y hacemos la comanda. Todo parecía ir bien al principio. Nos sirven los platos de verdura bastante rápido (tosta, ensalada y verduras, por cierto, caras para el precio de la materia prima en relación a la cantidad y lo que cobran). Desde ese punto a lo siguiente que nos sirven pasa 1 hora y 15 min de reloj. El camarero nos pide disculpas, literalmente diciendo que 'ha habido una mierda en la cocina...'.

El relato del cliente continúa. "Habitualmente, las tablas de quesos son lo primero en llegar, porque básicamente consiste en cortar queso y emplatarlo; pues en este caso tardaron 1 hora y 45 minutos. Y sin pan, que hubo que reclamar dos veces, porque para cuando llegó el queso el hambre había hecho que el pan estuviera ya en la tercera digestión", prosigue.

La crítica no acaba aquí. "Se me ocurrió decirle al camarero si nos iban a invitar a una sangría, por la hora y 45 minutos que llevábamos esperando por unos quesos (bien dicho, además a pesar del hambre), y me dijo que dependía del jefe, que estaba en cocina. Al rato el camarero volvió y dijo que no. Mínimo, habríamos esperando que ese jefe hubiera salido en persona, a hablar con la mesa o que hubiera tenido un detalle. Además, nos iban a cobrar una cesta de pan de más en la cuenta", relata.

El comensal acaba su crítica: "Nos fuimos con hambre, nos sentimos muy mal atendidos, nos pareció que quien estaba al cargo manejó fatal la situación y, desde luego, ninguno de los nueve volveremos y tampoco lo recomendaremos".

El relato no debió gustar mucho al empresario, que no dudó en contestar a renglón seguido. "Nos parece excesivo que, de momento, tres miembros de esa mesa nos puntúen con una estrella, por una espera en uno de los diez platos comandados; además de que fue el plato comandado en último lugar (la tabla de queso)", expresó el empresario, que prosiguió: "Y lo siento, pero no aceptamos chantajes. Por muchas críticas que nos pongáis en diferentes plataformas de Internet. El trato fue correcto en todo momento, incluso cuando nos exigisteis una compensación".

Las discusiones entre empresarios y comensales insatisfechos son habituales en la red. Además, muchos empresarios critican que algunas de las críticas vertidas son falsas. Bien por parte de clientes que se crean cuentas falsas para tratar de hacer el mayor daño posible a los establecimientos o por empresarios de la competencia que tratan de hundir a sus rivales.

Por este motivo, son muchos los empresarios que urgen a estas plataformas la incorporación de algún tipo de medida para verificar que, efectivamente, el perfil que ha hecho la crítica consumió en el bar. Una de las propuestas más habituales es la exigencia de un ticket de compra.