Hosteleros y clientes insatisfechos a la gresca. Cada vez una escena más habitual en internet, con las redes sociales especializadas en turismo y gastronomía como escenario. Eso es lo que sucedió entre un empresario de las Cuencas y un comensal supuestamente insatisfecho. La disputa acabó con un verdadero zasca del empresario.

Todo se inició con la crítica de un presunto comensal. "Empiezo diciendo que probablemente el menú del día sea bueno por lo que después pudimos ver, aunque a nosotros ni nos lo ofrecieron. En cuanto a la carta, mal. Muy mal. Caro para lo que dan, una ración de chipirones son seis chipirones, las croquetas de oricios no han visto oricios más que en foto y el entrecot carísimo para lo que es", escribió en una popular red social el supuesto comensal insatisfecho.

La respuesta del hostelero no se hizo esperar. "Muchas gracias por su crítica constructiva, vamos a intentar ser igual de rigurosos que usted. Si lo desea podemos empezar por el principio: a la derecha de la puerta por donde han entrado al establecimiento hay una pizarra de buenas dimensiones donde se escribe diariamente el menú, el precio y la posibilidad de comer medios menús en bar y terraza, junto con los precios de toda la carta en el exterior del local con arreglo a la ley", expresa el empresario.

Su respuesta sigue: "La ración de chipirones son exactamente siete, no seis. Creo que se le ha olvidado contar alguno. Por cierto, se sirven limpios, sin tripa, lo que lleva un trabajo que se hace manualmente y que tenemos por costumbre remunerar. En cuanto a las croquetas de oricios que ustedes de malas maneras le dijeron a la persona que les atendió que eran de jamón y ella fue a comprobar a la cocina que no fuese un error, devolvieron media croqueta. El resto se las comieron bien a gusto. También le comentaron que si ella no sabía lo que eran los oricios. En este caso creemos que el que no sabe diferenciar una hueva de oricio que le demostramos que se deshacía en bolitas aplastándola con una cuchara, de un trozo de jamón ibérico, es su paladar. Sabemos perfectamente lo que son, su precio y el trabajo de manipularlos que ustedes tanto valoran. Podemos decirle más: el kilo de hueva de oricio está en 96 euros +IVA para su información".

La exposición del empresario no terminó aquí: "Vamos con el entrecot, en la carta disponemos de entrecot de vacuno mayor con la calidad certificada de Trasacar. Se comieron medio kilo pesado en bascula. No tenemos nada más que añadir en este punto".

La contestación terminó con un rotundo: "Efectivamente si lo que querían era ahorrar y no pagar, amenazando con poner una crítica, éste no es su sitio: la calidad y el trabajo se pagan".

Las disputas entre empresarios y clientes en este tipo de plataformas son cada vez más frecuentes. Además, son muchos los hosteleros que denuncian que algunas de las críticas vertidas son falsas. Por ello, algunos han solicitado a este tipo de páginas que exijan algún tipo de prueba de compra, como puede ser un ticket, antes de permitir la publicación de un comentario.