Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

"Con la salud no se juega": El grito de protesta de los vecinos de Asturias por la atención primaria

Asociaciones vecinales de la región se reúnen en Oviedo para exigir la atención presencial en los centros de salud del Principado

Manifestación ante la sede del SESPA, en la plaza del Carbayón, en Oviedo. Elena Vélez

Para ver este vídeo suscríbete a La Nueva España o inicia sesión si ya eres suscriptor.

Manifestación ante la sede del SESPA, en la plaza del Carbayón, en Oviedo. C. Lamuño

"Protestamos porque nos vemos abandonados, indefensos. A los bares ya se puede ir, a los teatros, a los cines, pero a la atención primaria no. Estamos cansados del teléfono, de la coacción de que tenga que decidir el paciente si su caso es grave o no lo es. Lo más grave de la pandemia ya pasó, pero no conseguimos recuperar la normalidad en los centros de salud y tememos que nunca se vaya a recuperar", denuncia María José Cuervo, vicepresidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón. El tejido asociativo vecinal asturiano se plantó en la plaza del Carbayón ovetense para "luchar" por una sanidad pública "de calidad". Vecinos de Oviedo, Trubia, Colloto, Pravia, Gijón y colectivos de pensionistas gritan a coro que "con la salud no se juega". Lo que comenzó como una protesta en la ciudad del Piles se ha extendido por la región hasta llegar a la capital, donde los representantes vecinales pidieron un mayor apoyo a sus demandas, porque no es un tema local, sino de todo Asturias.

Manuel Cañete, presidente de la federación gijonesa cogió el micrófono para denunciar el desmantelamiento paulatino de unos servicios que, dicen, han sufrido un retroceso durante los últimos años y, en especial, durante la pandemia. "Estamos aquí porque la administración no nos escucha y queremos hacernos oír", explicó el representante vecinal. Desde la entidad que preside, denuncia, han intentado reunirse con la gerencia del área sanitaria V (Gijón), con el SESPA y con la Consejería de Salud, pero sin éxito. Sus demandas pasan por la vuelta a la presencialidad de la atención sanitaria de primera línea, la de los centros de salud, por el fin de los recortes en la sanidad asturiana, y por la reapertura de aquellos centros de salud y consultorios que permanecen cerrados. La falta de personal, denuncian, ha revertido en una mayor presión en los hospitales del Principado y de un retroceso en la calidad de la atención a los pacientes, una cuestión en la que Asturias "era líder en 2013" y que ha sufrido un paulatino deterioro.

Asistentes a la protesta por la sanidad pública en Oviedo

Los representantes vecinales aclaran que la suya no es una cruzada contra los médicos, a quienes están eternamente agradecidos, sino contra los gestores de la sanidad asturiana. "No faltan médicos, hace poco fue el MIR y se presentan 14.000 alumnos para 7.000 plazas", explica Begoña Coronas, de la asociación de vecinos de Ventanielles, una de la que se sumó a las demandas de los representante de Gijón. "Tenemos que unirnos, crecer y que estas protestas se materialicen en medidas", demandó Coronas. Los médicos de atención primaria, explicó la representante del barrio de Ventanielles, llevan años en lucha por conseguir que desde la administración se les den las herramientas para mejorar la atención en sus centros de salud, "la atención primaria es fundamental y tenemos que establecer un diálogo con ellos para luchar juntos". Desde la asociación vecinal del barrio ovetense consideran que la atención telefónica no es una solución para la gente mayor y, por ello, no es viable en una región con una población tan envejecida como Asturias. Y, menos aún, que dependa de los pacientes la primera valoración de su diagnóstico "eso tiene que hacerlo un médico", exigen.

Luis García, presidente de la asociación de vecinos de Viesques (Gijón) denuncia que en la ciudad del Piles les han "quitado" las urgencias de los ambulatorios durante la pandemia y se temen que es un servicio que puede que no vuelva. Cuentan desde su asociación que todo se basa en una premisa errónea. "Quitan el servicio por el covid, imponen una atención telefónica y después no vuelven a la presencialidad porque no hay pacientes por las tardes. ¿Cómo los va a haber si se atiende por teléfono?", denuncian.

Cañete, durante su arenga desde el micrófono, hizo referencia a los recurrentes recortes sufridos en la sanidad española y asturiana desde el año 2013, que ascienden a "más de 7.000 millones de euros". Entonces, relata, Asturias estaba a la cabeza de la aportación sanitaria y en este tiempo "ha caído hasta el séptimo lugar". Y la atención primaria, que atiende "al ochenta por ciento de la población" necesita aumentar su inversión, "tenemos que revertir la tendencia e, incluso, mejorar la situación respecto a lo que ya teníamos". Según el presidente de la federación gijonesa, de la pandemia Asturias tiene que salir con la lección aprendida. "Nuestros gerentes han expulsado con su gestión a nuestro personal sanitario y no se les puede premiar con puestos en el Senado, ni con mejores cargos en Madrid, no se les puede premiar", exclamó ante los aplausos de los vecinos.

Compartir el artículo

stats