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El Colegio de Médicos defiende la labor en atención primaria

Los profesionales de los centros de salud piden que “no paguen justos por pecadores” y se manifestarán hoy frente a la Junta

Denunciado un médico de familia por abusos.

SHUTTERSTOCK

Los médicos de atención primaria de Asturias han atendido en los últimos meses infinidad de consultas telefónicas, pero también cientos de ellas presenciales. En los centros de salud del Principado el ir y venir de pacientes es constante pese a la pandemia, mayor ahora que en los peores compases de 2020. Los sanitiarios califican de “sensatas” las quejas de los usuarios relacionadas con la falta de personal y las vacantes sin cubrir. También lamentan que actualmente no se cribe a los enfermos que llaman para solicitar cita. El problema es anterior a la pandemia y es de organización del sistema, denuncian los sanitarios, por ello, desde el Sindicato Médico (Simpa) protestarán esta tarde frente a la Junta del Principado. Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y doctor de un centro de salud de Oviedo piensa que, aunque hay un problema, este es un momento de “oportunidad” para la medicina de familia de la región que ayer recibió el reconocimiento y el “apoyo incondicional” por parte de la junta directiva del Colegio de Médicos de Asturias.

“En los últimos meses han sido muchas las ocasiones en las que se ha atacado a la atención primaria, alcanzando su punto más álgido en las últimas semanas, cuando estos profesionales se han sentido agraviados por las medidas propuestas desde la Administración en relación a la desescalada y, en ocasiones, ofendidos por las manifestaciones públicas de ciudadanos molestos por el modelo de asistencia recibida”, apuntan desde el Colegio, y agregan: “Entendemos que la sociedad es totalmente consciente de que los médicos de atención primaria no han estado de espaldas a sus pacientes. En atención primaria en ningún momento se ha dejado de atender consultas de hasta 60 pacientes diarios entre llamadas y consultas presenciales, se ha acudido a domicilios con los equipos de protección sin ni siquiera saber si serían suficiente para evitar el contagio, pues a la vista está que, a pesar de ello, muchos son los médicos que han enfermado o perdido su vida desde que todo empezó, hace ya más de un año”.

Los sanitarios son partidarios de combinar atención telefónica y presencial

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Los profesionales, entre tanto, continúan recibiendo solicitudes de atención por parte de sus pacientes. “Actualmente no hay filtro ninguno, todo el que llama es citado con su médico, sea lo que sea”, reiteran. Y advierten que la situación se puede agravar de cara a la próxima temporada estival: “El verano pasado, centros de salud de ocho o nueve médicos tuvieron días o semanas de estar a menos cuatro; es decir, cuatro haciendo el trabajo de ocho”.

En lo que respecta a la atención pediátrica, los médicos son partidarios de combinar atención telefónica y presencial “siempre que sea necesario, pero aprovechando las últimas tecnologías”. “Esperemos que pronto podamos disponer en las consultas de sistemas de videoconferencia como una herramienta más para el diagnóstico. No puede ser que en pleno siglo XXI sigamos desarrollando la medicina del XIX”, señala el presidente de la Asociación Asturiana de Pediatría de Atención Primaria, José Ignacio Pérez Candás, con consulta en Sabugo (Avilés), que resume la posición del colectivo: “Hay que alcanzar un equilibrio entre una forma y la otra de atención, pero la videoconferencia es una forma muy útil en la realidad actual por una gran cantidad de razones clínicas, pero también de conciliación. Es verdad que la atención puramente telefónica es bastante más limitada resulta y que ha resultado muy útil durante la pandemia porque evitado un montón de contagios en los propios centros de salud, pero es menos útil que una videoconferencia”.

Natalia Iglesias, actual médico de familia en el occidente y hasta hace unos meses trabajadora de Urgencias en el Hospital de Cabueñes, incide en que “la presencialidad ya existe” y que de forma telemática “se pueden dar informes, resultados, vigilar o modificar un tratamiento y hacer seguimiento de pacientes con síntomas leves de covid”. “Yo no bajo nunca de 30 pacientes, y el 60% son presenciales. Y eso, sin contar domicilios”, asegura, aclarando que, además, su caso no es de los más complejos por situarse en una zona rural con cupos más pequeños, algo que sí da más problemas en ciudades como Gijón. “Los que nos gobiernan tienen un problema muy importante que fue desmantelar la atención primaria, y ahora ponen a los profesionales a los pies de los caballos. El problema no es la consulta telefónica, sino la mala gestión y planificación”, asegura. La facultativa pide que “no paguen justos por pecadores”.

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