“La llingua es un farfullo inventado por cuatro pelamangos que quieren hacer de esto su forma de vida”. Esto lo dijo ayer, en Avilés, Javier Jové, que es el presidente de la Plataforma contra la Cooficialidad del Asturiano, una organización “a favor de la libertad lingüística”, pero sólo en castellano. Y es que, según su planteamiento, “con la cooficialidad quieren cercenar nuestra libertad porque hay gente que quiere imponernos sus excentricidades lingüísticas”, señaló, en referencia a la lengua asturiana.

A esta primera parte de su argumento contra la cooficialidad, enfrentó: “A día de hoy hay plena libertad para expresarse en llingua (asturiana), no hay ningún problema para editar libros en llingua (asturiana), no hay ningún problema para tener programas en llingua (asturiana) y es más, te pagan por hacerlo, aunque no tengas oyentes, aunque no tengas lectores”.

Para Jové, la oficialidad del asturiano esconde tres cosas: “El asalto a los fondos públicos, la creación de una casta laboral de privilegiados y, por otro lado, esto no es más que el caballo de Troya para la batasunización de Asturias”, continuó Jové, que cree que esta política lingüística cuenta con el aplauso de Arnaldo Otegi.

Ignacio Blanco, el portavoz de Vox en la Junta General, añadió ayer: “Si hay una reforma del Estatuto con solo 27 diputados y ese diputado número 27 decide que un millón de asturianos nos veamos con la obligatoriedad del asturiano, el día que cambien las tornas, volveremos a reformar el Estatuto”.