La ministra de Educación, Isabel Celaá, anunció ayer para el mes de junio la llegada de la Ley orgánica de Formación Profesional al Consejo de Ministros. Durante la presentación de la “Alianza por la FP: una estrategia de país”, un cónclave por el futuro de estas enseñanzas que compartió con representantes empresariales y sindicales, Celaá adelantó que el texto normativo pretende “consolidar un sistema de FP dual único, integrado y en íntima sintonía con los planteamientos europeos más ambiciosos”. La Ministra resaltó que “no hay FP sin empresa, pero tampoco hay empresa de calidad sin trabajadores bien formados” y adelantó que su objetivo es “transformar radicalmente la FP, convirtiéndola en una formación de éxito asociada al talento e innovación y a la mejora de la empleabilidad y competitividad”.

“Si queremos de verdad que los fondos de reconstrucción sean la espoleta del cambio del modelo productivo, la FP es fundamental”, asumió el secretario general de UGT, el asturiano Pepe Álvarez, que avisó de que “si no somos capaces de situar este asunto como uno de los elementos claves para el futuro de nuestro país, difícilmente vamos a poder hacer frente a sus retos más importantes”. Unai Sordo (CCOO) animó a “traducir de forma ágil las nuevas necesidades del sistema económico en planes formativos” y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a trabajar en la simbiosis entre empresa, alumnado y profesores “en la gran empresa, pero haciendo que llegue a la pyme, donde realmente está el futuro”.