La Federación Asturiana de Concejos (FACC) expuso ayer al Principado su criterio favorable a intervenir en la elaboración de una nueva ley autonómica de ordenación del suelo que ha de servir para “rebajar la carga burocrática actual” y para facilitar, además de “la vida de las personas” y la reanimación económica, el estímulo para la “actividad municipal” de los ayuntamientos. Hablan de relajar trámites y del aligeramiento de la carga administrativa que soportan las entidades locales.

La presidenta de la entidad que las agrupa, Cecilia Pérez, hizo esas consideraciones después de que el consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, y la directora general de Urbanismo, Sonia Puente Landázuri, presentaran a la federación sus previsiones para el diseño de la nueva Ley de Ordenación Integral del Territorio en Asturias, la LOITA. Ambos invitaron una vez más a los ayuntamientos a implicarse en la elaboración de un texto que aún está en fase de consulta pública y recepción de aportaciones y que será, dijeron, fundamental para ordenar tareas básicas para los municipios relacionadas con el suministro de agua, el saneamiento, los recursos naturales o el medio rural, entre otras.

Calvo reincidió en la visión integradora y cohesiva que preside el proceso de elaboración de una ley que tiene muy en cuenta, dijo, que “el noventa por ciento del suelo de Asturias está en el medio rural” y que “no podemos elaborar leyes que se focalicen en el diez por ciento del territorio, el urbano, aunque en él resida el noventa por ciento de la población”. El Consejero hizo hincapié en el hecho diferencial de la configuración de Asturias alrededor de un área metropolitana con distintos focos que generan actividad a su alrededor. “Es algo único en nuestro país y hay que interconectarlo perfectamente con el resto del territorio”, concluyó.