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Femetal pide que los fondos de la UE creen empresas: “Necesitamos empleo industrial”

La región debe “aprender de los errores” del “desastre de los fondos mineros”, advierten los expertos en un debate organizado en Gijón

Por la izquierda, Beatriz González, Pedro Pascual, Adrián Arias, José Manuel Zapico, Guillermo Ulacia y Susana Álvarez, ayer, en el centro municipal de El Llano, en Gijón.

Por la izquierda, Beatriz González, Pedro Pascual, Adrián Arias, José Manuel Zapico, Guillermo Ulacia y Susana Álvarez, ayer, en el centro municipal de El Llano, en Gijón.

Formar un “equipo Asturias” unido, alejado de localismos, para concurrir con proyectos competitivos a los fondos europeos de recuperación que pronto recibirá España. Esta fue la gran conclusión consensuada en el debate organizado ayer en Gijón por la Sociedad Cultural Gijonesa, y en el que participaron Guillermo Ulacia (Femetal y vicepresidente de la FADE), Susana Álvarez (profesora de Economía en la Universidad de Oviedo), Beatriz González (de Ecologistas en Acción) y José Manuel Zapico (Comisiones Obreras), bajo la moderación del gijonés Adrián Arias. Los expertos, que dedicaron buena parte de la cita a debatir sobre qué modelo, público o público-privado, debe gestionar el reparto –serán 140.000 millones para España, la mitad en transferencias y subvenciones y la otra mitad en crédito– y a la oportunidad que brinda esta financiación de cara a mejorar las infraestructuras ferroviarias y viales, difirieron especialmente en cuál debe ser la relevancia de la transición ecológica como criterio que restrinja o priorice las futuras ayudas.

Álvarez, experta en economía, abrió el debate con una propuesta de declaración de intenciones: que el Gobierno asturiano velase para que la gestión de los fondos europeos “no acabe como el desastre de los fondos mineros”. Pidió, en este sentido, un sistema de vigilancia y control que evite “nuevos casos de corrupción” y garantice un “aprovechamiento eficaz” de las ayudas. La ecologista González, por su parte, teme que vincular públicamente los fondos europeos a la transición ecológica, “por cómo se han planteado las ayudas”, podría terminar en un “lavado verde” con poco calado real en el tejido productivo, “que debe cambiarse de inmediato”. Ulacia fue el primero en poner sobre la mesa los detalles sobre lo que se estaba debatiendo, con las cifras y los retos que se han planteado hasta ahora, y lanzó su propio motivo de duda. “Siento que todavía hay una gran indefinición. Aún somos incapaces de decirles a las empresas qué vamos a hacer, porque no se sabe”, lamentó. Zapico, por su lado, señaló que los fondos de ayuda “brindan una gran oportunidad” a la región y aplaudió que las políticas europeas “se alejen por fin de las medidas de austeridad y apuesten por una inversión pública”. También entiende, como Álvarez, que la región “debe aprender de los errores cometidos con los fondos mineros”, y para ello pide que los planes se trasladen “con transparencia” a la ciudadanía. También pidió “poner las luces largas” y elaborar proyectos “no cortoplacistas”.

Buena parte del debate se centró en cuál debe ser el modelo de gestión de las ayudas, una discusión que Ulacia aclaró que no tenía demasiado sentido. “Lo va a gestionar el Gobierno”, recordó. A juicio de González, no obstante, “modificar el modelo productivo a uno sostenible y ambiental debe hacerse desde lo público y no por empresas con intereses privados”. “Sería como dejar al zorro cuidando de las gallinas”, añadió, y puso como ejemplo que la comunidad madrileña ha licitado la gestión de los fondos a una consultora privada; una decisión, a su juicio, errónea. Ulacia, por su parte, señaló que para que la gestión de las ayudas salga adelante debe lograrse desde lo “público y lo privado”, de lo contrario, aseguró, “el proyecto se desmorona”. El sindicalista rebatió asegurando que “la pandemia puso las cosas en su sito”, demostrando “que el libremercado es incapaz” de solventar por sí mismo los problemas y que “los recortes de 2008 le han salido caros al país”.

La economista defendió una “gestión eficiente”, sea cual sea el modelo, aunque en Asturias priorizaría el criterio de sostenibilidad. “Tenemos que dejar de echarnos encima de Teresa Ribera (ministra de Transición Ecológica) y darnos cuenta de que dar ese paso es innegociable”, concretó. Y la ecologista, de nuevo, defendió lo público alegando que lo contrario “implicará que el sector privado se lleve los beneficios y el público asuma los riesgos”, coincidiendo con el reto verde de Álvarez. Aquí, el presidente de Femetal y el sindicalista se mostraron de acuerdo al pedir que “se dé tiempo” a las empresas del sector industrial del carbón a modificar su modelo de producción. Ulacia pidió que “se dejase de gobernar por modas” porque “el siguiente paso será cerrar las centrales nucleares y ni siquiera sabemos cuánto nos va a costar”. “La prioridad para generar riqueza es crear empleo, y aquí necesitamos empleo industrial”, defendió. “Debemos luchar contra el cambio climático, pero también llegar a fin de mes. Creemos primero puestos de trabajos verdes y, luego, eliminemos los contaminantes”, zanjó Zapico, que sí entiende que “se debe revisar la reforma laboral para frenar la destrucción masiva de empleos”.

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