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El grado de Datos entra en la recta final de su tramitación: “Llegará para septiembre”

La Universidad activará el nivel naranja, de “presencialidad atenuada”, de su plan frente al covid pese a haber bajado al mínimo el riesgo en Asturias

La Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón.

La Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón. Ángel González

La Universidad de Oviedo acaricia su nuevo grado en Ciencia e Ingeniería de Datos. La titulación entró ayer en la recta final de su tramitación tras aprobar el Consejo de Gobierno del Principado su implantación en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. Con este trámite, el rector, Ignacio Villaverde, respiró tranquilidad. “Estábamos preocupados por los tiempos. Pero ahora sí que llegamos a septiembre”, afirmó el máximo representante de la institución académica, quien avanzó que habrá una presentación oficial de los estudios y una campaña de captación de alumnos “fundamentalmente por las redes sociales”. Se trata del único grado que sumará Asturias el próximo curso y que elevará la oferta formativa de la Universidad a 59 títulos.

Los nuevos estudios, que arrancarán con 60 plazas y en modalidad semipresencial, tendrán que pasar ahora por el Consejo de Universidades y por el Consejo de Ministros. Son “puros trámites que no plantean ningún problema”, según señaló el Rector, que aspira a tener listo el grado “en verano”. De esta forma, se pondría fin a un año de trámites. Villaverde expresó su “satisfacción” por los avances en el título en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de la Universidad, que sirvió, en otros asuntos, para dar luz verde al plan marco de actuación frente a la pandemia.

Tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, la institución académica afrontará el próximo curso con tres escenarios posibles: el verde (de presencialidad plena, sin distancias entre estudiantes en las clases), el naranja (de presencialidad atenuada, con un asiento libre entre los alumnos) o el rojo (el actual, de clases online y exámenes presenciales). Una vez se publique en el Bopa, el Rector tendrá cinco días de plazo para declarar el color del semáforo. Y todo apunta a que será naranja, dijo Villaverde, a pesar de que Asturias bajó el jueves al nivel 1 de riesgo por coronavirus tras descender los contagios.

No obstante, puntualizó Ignacio Villaverde, “tenemos la esperanza de que podamos llegar a septiembre con el escenario verde”. Esto significaría que los campus retomarían la normalidad –con las lógicas medidas de precaución frente al virus– después de un curso difícil marcado por las clases a distancia. Dentro de este escenario, la defensa de trabajos fin de grado y fin de máster volvería a hacerse de forma presencial –en el semáforo naranja, solo al 50%–, al igual que la presentación de tesis doctorales, aunque su duración no podrá superar las tres horas.

Por otro lado, el Consejo de Gobierno de la Universidad también aprobó ayer uno de los principales retos que Villaverde se comprometió a cumplir en los cien primeros días de su mandato: un plan propio de ciencia. Este programa dispondrá de 1,8 millones para este año para –en líneas generales– incrementar el número de estudiantes de doctorado, ayudar a los grupos de investigación, reparar las infraestructuras científicas y captar talento de fuera. Según explicó el vicerrector de Investigación, Antonio Fueyo, la intención es sacar de aquí en adelante convocatorias bianuales, con cuatro ejes principales.

Apoyos a doctorandos

Uno de ellos es el apoyo a jóvenes científicos, fomentando la incorporación de titulados superiores a los grupos de investigación de la Universidad de Oviedo. La escasez de recursos es uno de los principales problemas que sufren hoy en día los jóvenes, que en muchas ocasiones se ven forzados a abandonar su incipiente carrera científica. Otro de los ejes del plan lanzado ayer es promover la movilidad del profesorado universitario, ya que la asturiana es una de las instituciones académicas con más endogamia del país. Y es en este punto en el que el vicerrector Fueyo se marcó como meta “incorporar a profesores procedentes de universidades extranjeras o centros públicos y privados de prestigio internacional”.

La Universidad de Oviedo contará a partir de ahora con un nuevo programa de doctorado, que ayer pasó el filtro del Consejo de Gobierno. Según explicó el vicerrector de Ordenación Académica, José Miguel Arias, la nueva formación estará coordinada por los investigadores del Instituto Universitario de Ciencias y Tecnologías Espaciales de Asturias (ICTEA). En total, contará con 32 doctores distribuidos en dos grupos de investigación acreditados: el Grupo de Modelización Matemática Aplicada (MOMA) y el Grupo de Física de Altas Energías (FPAUO). Sus principales líneas de conocimiento son el desarrollo de software e instrumentación científica, la óptica adaptativa nocturna y diurna, la geología planetaria y caracterización de asteroides para el estudio de posibles recursos minerales o la emisión multifrecuencia de fuentes extragalácticas.

Por último, la institución dio el visto bueno a las 86 nuevas plazas de personal docente e investigador y de profesor contratado doctor correspondientes a las convocatorias de empleo público de 2018, 2019 y 2020. Son 25 plazas de catedrático, 34 de titulares de universidad y 27 de contratados doctores.

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