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Los asturianos por fin piensan en salir de vacaciones: "Que nadie espere chollos, los precios ya están subiendo"

Las agencias de viajes se reactivan a buen ritmo de trabajo y los asturianos buscan destinos costeros nacionales

Aeropuerto de Asturias

Los asturianos tienen ganas de viajar y las agencias de viajes empiezan a tomar aire. El elevado ritmo de vacunación ya se traslada al mercado y las reservas se empiezan a acumular, especialmente para los destinos de costa (Mediterráneo y Andalucía) y las islas (Baleares y Canarias). Asturias también es un destino deseado y es complicado encontrar sitio a buen precio para los meses de julio y agosto. “Si esto sigue así, este verano va a ser muchísimo mejor que el pasado”, asegura Íñigo Fernández, presidente de los operadores turísticos y agencias de viajes (Otava) en Asturias. Y una advertencia: “Que nadie espere chollos, porque los precios están subiendo y seguirán haciéndolo”.

Las perspectivas, más que óptimas son “muy buenas” para las agencias de viajes que han conseguido superar el cierre provocado por la pandemia del covid-19. En Asturias muchas permanecen cerradas y la previsión es que muchas abran con el nuevo mes de junio. Otras oficinas han cerrado definitivamente el candado. Según Otava, entre las agencias con casas centrales, han echado el candado definitivamente 14 de 160, y aproximadamente 15 oficinas no abrirán más. “Muchas han tenido que abandonar los locales porque no podían pagar los alquileres. Y otras continuarán trabajando pero desde sus casas. El teletrabajo ha obligado a realizar modificaciones y algunos las mantendrán hasta que se vea la evolución, si hay verdadera recuperación, tanto de la pandemia como económica”, explicó Íñigo Fernández.

Pese a estas dificultades, “la gente se está animando, tanto a salir de Asturias como a venir”, asegura el presidente de Otava en el Principado. Y no hay edades. “Las familias quieren salir con sus hijos de vacaciones, los jóvenes llevan año y medio encerrados y ahora llegan las graduaciones, el final del Bachillerato o de las carreras universitarias, y quieren recuperar la normalidad”, explica.

Están también los mayores de 60 años, “vacunados y con ganas de viajar, de conocer nuevos destinos y de vivir. Se notan muchísimo las vacunas. Todo el mundo echa cuentas de cuándo le han puesto la primera dosis y cuándo le toca la siguiente, y en función de esas fechas realizan las reservas para ir de vacaciones”, señala Fernández.

El lema con el que se vendió Asturias el año pasado como “Paraíso de la salud”, funcionó bien en el turismo interior y el nacional, pero los buenos resultados para los hoteles, la hostelería y la restauración no lo fueron tanto para las agencias de viajes. Las perspectivas para este verano son bien distintas, “e incluso para el otoño”, asegura optimista el presidente de Otava en Asturias. Otra cosa son los destinos internacionales, que todavía no ganan muchos adeptos hasta que esté en vigor el pasaporte verde.

Los destinos internacionales se recuperan “mucho más lentamente”

Las costas mediterránea y andaluza están entre los destinos preferidos de los asturianos, pero Canarias y Baleares empiezan a ganar posiciones en lo alto de la tabla a medida que se relajan las exigencias de pruebas PCR y se sustituyen por los test de antígenos.

Este avance en las reservas va acompañado de un incremento de los precios que se mantendrá en los próximos meses, tanto en el precio de los vuelos como en los alojamientos, que será mayor cuanto más cerca se haga la reserva de la fecha de viaje. 

Por ejemplo, los billetes de avión para un grupo de jóvenes a la costa mediterránea se incrementaron en siete euros cada uno de un día para otro día al aumentar las reservas en los vuelos demandados. 

“Hay ofertas, como por ejemplo viajes de 10 días a Benidorm en autocar en junio y julio en pensión completa por 560 euros. Pero suelen completarse muy rápido porque hay muchas personas pendientes de este tipo de promociones”, explica poniendo un ejemplo Íñigo Fernández, presidente de la asociación de operadores turísticos y agencias de viajes (Otava) en Asturias. 

En el caso de Baleares y Canarias, la situación es distinta desde que se cambió el protocolo y en lugar de pruebas PCR se pide test de antígenos. “Nosotros también ofrecemos la posibilidad de que nuestros clientes se puedan hacer PCR al tener conciertos con laboratorios. Pero los clientes eran reticentes porque el precio del viaje se disparaba en el caso de las familias. Ahora la situación ya está cambiando”, señaló el máximo representante de Otava en el Principado. 

¿Y qué pasa con los destinos internacionales? El ritmo de recuperación es “muchísimo más lento”, asegura Íñigo Fernández. “Los clientes se hacen un lío con las medidas que hay que seguir para viajar a un país u otro, pero el mayor problema ya no son solo las pruebas PCR, sino que haya que pasar un confinamiento al ir o al regresar y el temor a que haya nuevos confinamientos y les coja en otro país”, explica. Por eso, empiezan a funcionar viajes organizados con vuelos chárter, como uno previsto para julio.

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