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“No somos las ayudantes de los médicos de los años 50”, replican las enfermeras

El Colegio de Enfermería responde a los facultativos que piden liberarse de tareas: “No podemos ser un parapeto para retrasar consultas”

Una enfermera administrando una vacuna

Una enfermera administrando una vacuna Archivo

“La enfermera ya no es la ayudante que los médicos tenían en consulta en los años 50”, subrayó ayer el sindicato SATSE-Asturias como respuesta al manifiesto difundido el martes por 438 médicos de atención primaria de la región. En ese escrito, en el que reclaman a la Consejería de Salud una reorganización de la red de centros de salud, aseguran que “parte del problema” de estos dispositivos radica en “la diferencia en las cargas de trabajo” entre los facultativos y el personal de enfermería. En consecuencia, piden que se establezca “un triaje más allá de la toma de constantes y vuelta al médico”. El presidente del Colegio de Enfermería de Asturias, Esteban Gómez Suárez, se sumó a la controversia subrayando que “las enfermeras no podemos hacer el trabajo de los médicos, no podemos ser un parapeto para retrasar consultas”.

LA NUEVA ESPAÑA recabó ayer la valoración de varias entidades representativas de la enfermería asturiana. A continuación se reproducen las opiniones recogidas sobre la propuesta de los médicos.

Esteban Gómez Suárez, presidente del Colegio de Enfermería de Asturias (Codepa). “La atención primaria necesita una reforma de calado, dirigida a una atención moderna en la que las enfermeras tenemos mucho que decir sobre el enfoque hacia la promoción de la salud y el cuidado de la comunidad. Las enfermeras no podemos hacer el trabajo de los médicos, no podemos ser un parapeto para retrasar consultas. No tenemos capacidad de diagnosticar patologías. Las enfermeras sí podemos mejorar y agilizar la atención y gestión de los pacientes crónicos, y también consultas de alta resolución, pero con las herramientas normativas que nos den autonomía y reconocimiento de estas tareas”.

María Belén García González, secretaria autonómica del Sindicato de Enfermería (SATSE-Asturias). “La enfermera ya no es la ayudante que tenían en consulta en los años 50. Las plantillas de enfermería también están mermadas, pese a que han asumido nuevas funciones desde el inicio de la pandemia. En este tiempo no ha habido quejas de los usuarios por la atención prestada por las enfermeras de los centros de salud, que han mantenido la presencialidad. Coincidimos con los médicos en que la reforma de atención primaria es necesaria, teniendo en cuenta a los profesionales y facilitando el marco para el desarrollo de las competencias enfermeras”.

Graciela Martínez, coordinadora de Sanidad del sindicato Usipa. “No han sido acertadas algunas consideraciones del manifiesto de los médicos, y dudo que muchos firmantes las compartan. En esta pandemia se ha puesto de relieve el importante papel de la enfermería en la asistencia sanitaria dentro de los equipos de atención primaria, muchas veces desaprovechado por una arcaica estructura previa. El elemento que debe ser destacado es el trabajo en equipo. Existe una especialidad de enfermería familiar y comunitaria que establece claramente las competencias de estas profesionales, y que son las que resulta imperioso desarrollar. Estamos de acuerdo en desterrar el estereotipo de que en primaria no se trabaja o no se atiende a la gente”.

Edurne Mezquita, presidenta de la Sociedad de Enfermería Familiar y Comunitaria de Asturias. “Nos encontramos ante un grave problema de personal en atención primaria que se ha acentuado más. La carga de trabajo de las enfermeras en los centros de salud se ha incrementado en torno al 10 por ciento. Hay actividades que se escapan a los sistemas de cálculo habituales. ¿Cuál debe ser nuestro papel? Lo que realmente apremia en este momento es retomar y potenciar el seguimiento de las personas más vulnerables: aquellas que tienen procesos de salud crónicos y las que no pueden desplazarse desde sus domicilios. Otra prioridad se centra en aumentar nuestra capacidad de resolución. Para ello necesitamos herramientas que nos apoyen en la toma de decisiones y que nos den respaldo para resolver problemas de salud que sean de nuestra competencia”.

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