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El Rector, a favor de "homogeneizar" la EBAU en España para evitar "agravios"

El modelo actual genera “agravios comparativos y desigualdades que no son positivas para ningún sistema universitario”, remarca Villaverde

El Rector, Ignacio Villaverde, ayer saludando a unos alumnos antes de enfrentarse a una prueba de la EBAU en la Facultad de Economía y Empresa. | Luisma Murias

El Rector, Ignacio Villaverde, ayer saludando a unos alumnos antes de enfrentarse a una prueba de la EBAU en la Facultad de Economía y Empresa. | Luisma Murias

La EBAU más desigual de la historia acabó ayer en Asturias con el posicionamiento público del Rector a favor de “homogeneizar” en toda España la prueba de acceso a la Universidad. Ignacio Villaverde se puso del lado de los estudiantes y aseguró que la institución académica asturiana está trabajando, bajo el paraguas de la CRUE (la Conferencia de Rectores), en la búsqueda de un “marco homogéneo” de los exámenes, con el objetivo de evitar “agravios comparativos y desigualdades” entre comunidades. Porque esas diferencias, remarcó, “no son positivas para el sistema universitario, para ninguno”.

Villaverde hizo estas declaraciones en la Facultad de Economía y Empresa, una de las diecisiete sedes en las que se desarrolló este año la Selectividad. El máximo dirigente de la Universidad de Oviedo recorrió también otros espacios de la capital, en donde charló con controladores y alumnos. Le acompañó en esta ronda por las sedes el vicerrector de Estudiantes, Alfonso López Muñiz, quien ya en el arranque de las pruebas, el pasado martes, rechazó la EBAU desigual de este año y defendió un modelo de examen “coordinado, justo e igualitario”. Pese a la mayor opcionalidad que hubo por pregunta como consecuencia de la pandemia, los bachilleres asturianos hicieron una Selectividad, según se quejaron, más exigente que en otras regiones. Buena prueba de ello es que nueve autonomías permitieron que sus alumnos se presentasen a los exámenes con asignaturas suspensas en 2º de Bachillerato. Y otras, como Murcia, hicieron ejercicios “muy fáciles”, como el de “rellenar huequitos” en Historia de España, que se ha hecho viral.

La Ministra de Educación, Isabel Celaá, aseguró a este respecto que las diferencias existentes entre comunidades en la EBAU atienden a la normativa actual y “son las consecuencias de lo que significa un Estado autonómico”. La posición crítica de la Universidad de Oviedo no ha sido la única estos días en el mapa nacional. Ayer mismo el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, también reclamó una EBAU única para que “todos los alumnos tengan igualdad de oportunidades” a la hora de estudiar una carrera fuera de su comunidad. Esta situación, según expresaron los futuros universitarios asturianos, es una “vergüenza” e “injusto”, y se preguntan: ¿Por qué no se puede hacer una EBAU única en España si la hay en Asturias?”.

El debate de las desigualdades entre comunidades en la Selectividad ya viene de largo. En 2019 por ejemplo se habló de ello y, entonces, el exrector Santiago García Granda dijo, al contrario de lo que opina Villaverde ahora, que si bien la prueba “es mejorable”, un “examen único generaría problemas incalculables de tipo administrativo”. La Consejera de Educación, Carmen Suárez, respondió ayer en una comisión en la Junta General del Principado a una pregunta formulada por Foro que “ese –la prueba única– no es el modelo”, ya que “habría que modificar una serie de ámbitos en la parte legal que de momento no están previstos”. “Yo creo que no se es injusto con el alumnado”, opinó. Suárez también recordó que el año pasado, en la fase ordinaria, hubo un “96% de aprobados”, lo que motivó la llamada de la Ministra “para felicitarnos, porque habíamos sido una de las comunidades con mejores resultados”. La Consejera aclaró que la flexibilización que se hizo de la prueba, con mayor opcionalidad de preguntas, era necesaria, pues “estamos en una situación de pandemia”.

Después de tres días de pruebas, en los que se examinaron casi 5.000 estudiantes asturianos (4.829 exactamente), el rector de la Universidad de Oviedo afirmó ayer que la EBAU “funcionó muy bien”, porque es “una maquinaria bien engrasada” después de tantos años y a pesar “de los inconvenientes que siempre conlleva la situación pandémica en la que estamos”.

Los alumnos se quejan de que hubo ejercicios “raros”, “rebuscados” y fuera del temario

Sean las parábolas y1=x2- 2x+3 e y2=ax2+b, calcula los valores de a y b para que en el punto de abscisa x=2 las dos parábolas tengan la misma recta tangente; calcula dicha recta tangente. Este es uno de los ejercicios “raros” y “rebuscados” que tuvieron que resolver los alumnos de la modalidad de Ciencias en el examen de Matemáticas, según denunciaron. Los profesores de instituto de esta asignatura explicaron que todo lo preguntado en la prueba está contemplado en el temario, pero sí que es verdad que los examinadores buscaron “originalidad” y ello en una EBAU “significa complicarles la vida a los alumnos”. “Había tres ejercicios bastante asequibles, a los que fue todo el mundo. Pero el resto eran bastante difíciles de ver más que de hacer”, señalaron los bachilleres. Otra de las pruebas polémicas de este año ha sido la de Biología, la cual incorporó preguntas “bastante desajustadas” al temario. Un ejemplo fue el ejercicio número cuatro. “En el bloque ‘a’ la gráfica sobre respuesta inmune es un tanto desconcertante. Y en el apartado ‘b’ se pide una clasificación taxonómica que a priori no era un estándar prefijado y una identificación de un cultivo bacteriano que tampoco está entre los contenidos acordados”, analizó un profesor de la materia. No obstante, y a pesar de las quejas de los estudiantes, el examen se podía salvar perfectamente y sacar un diez, gracias a la opcionalidad. Por otra parte, y según los estudiantes, el texto puesto en Latín también fue “más complicado de lo habitual” y en Economía la parte práctica generó muchas quejas. Sobre todo ello se pronunció ayer el Rector: “Nosotros no debemos interferir en las decisiones que toman los coordinadores y los profesores que ponen el examen”. En cualquier caso, dijo Villaverde, “a veces son percepciones subjetivas de uno y no tanto la dificultad que tiene el examen”. “Todas las preguntas se hacen en coordinación con los equipos de Bachillerato de la Consejería y están perfectamente adecuados a los temarios que se han impartido en los institutos asturianos”, remató.

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