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Así vivían los detenidos de la “banda del Seat”: en un lujoso chalé de Oviedo y enganchados a la luz y el agua

El juez decreta el ingreso en prisión de la pareja, padres de tres hijos y que escondían un BMW robado en el garaje de la vivienda de San Claudio

El chalé de San Claudio donde vivían los integrantes de la "banda del Seat" detenidos

El chalé de San Claudio donde vivían los integrantes de la "banda del Seat" detenidos L. B.

En un chalé de más de 250 metros cuadrados, cuatro habitaciones, otros tantos baños y rodeados de una gran arboleda ideal para llevar las cosas discreción. En ese privilegiado entorno fueron hallados por un amplio dispositivo policial los dos presuntos miembros de la “banda del Seat” arrestados al mediodía del pasado viernes en la localidad ovetense de San Claudio. Los arrestados, una pareja joven con tres hijos de entre cero y tres años, se encuentran desde este lunes en la cárcel de Asturias tras solicitar la Fiscalía su ingreso en prisión provisional al entender que existe riesgo de reiteración delictiva y, en el caso concreto de la mujer, también riesgo de fuga. Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil apuntan que, a pesar de las detenciones, las investigaciones sobre los al menos once robos perpetrados en la noche del pasado 8 de junio siguen abiertas y podrían producirse más arrestos.

Los efectivos policiales hallaron escondido en el garaje de la vivienda un BMW robado en un taller de Trubia en la madrugada del 8 al 9 de junio. Si bien es la principal prueba de la implicación del matrimonio en los hechos, existen más pistas que hacen sospechar de que la vivienda, además de servir de morada para la pareja, era utilizada como “cuartel general” para planear los asaltos y repartir el botín de la banda. “La noche de los robos no pararon de pasar coches como cohetes por la carretera”, coinciden en señalar varios vecinos de la localidad ovetense.

Según ha podido saber este periódico, los detenidos llegaron a la vivienda situada justo en la parte trasera del cementerio hace aproximadamente medio año. La misma fue embargada hace una década a un matrimonio perseguido por las deudas. Tras pasar a manos de los bancos fue puesta en venta sin éxito y a lo largo de la última década sirvió de morada para diferentes “okupas”, entre los que los lugareños sitúan a los presuntos delincuentes. “Nada más llegar se engancharon a la luz y a la red de suministro de agua”, indican fuentes de la investigación.

Discretos, tímidos y “bastante agradables” en el trato corto, las visitas de amigos y familiares a la pareja eran una constante hasta el día de la detención. Si bien la barrera de árboles impide ver la casa desde el exterior, por encima del portón puede verse cómo un coche de la marca Seat permanece aparcado a la puerta de la casa ya deshabitada. “Los policías estuvieron mirándolo, pero lo dejaron ahí”, indica un paseante habitual de la zona, que se vio sorprendido por el amplio despliegue que propició la detención.

Preocupación

En el pueblo reconocen su preocupación por los tres niños de la pareja. El más pequeño acababa de nacer, mientras que los dos primeros solo se sacan medio año. La mujer solía contar que nada más dar a luz a su primogénito, de tres años, se quedó embarazada de su segunda hija, la cual nació a los cinco meses de manera prematura. Fuentes de la administración regional apuntan a que los niños estarían ahora bajo custodia de sus familiares tras la detención de sus dos progenitores.

Los vecinos insisten en que los sospechosos, de etnia gitana, no incordiaban, pero sí muestran cierta preocupación por el hecho de que la vivienda embargada se haya convertido en un nido de “okupas” durante varios momentos de los últimos años.

“Nos da un poco de miedo no saber ni a quién tenemos viviendo al lado. Deberían tomar alguna solución al respecto”, indican esperanzados con que el revuelo montado por este caso suponga alguna medida para atajar el problema.

“Cuando salgan de la cárcel, volverán”, advierte la Guardia Civil

“Nuestra labor es acumular pruebas para que puedan ser encarcelados, hasta ahí podemos llegar”, dice el coronel Puerta

Marián MARTÍNEZ

El coronel de la Guardia Civil Francisco Javier Puerta Muñoz, máximo responsable de la Guardia Civil en Asturias, advirtió ayer de que la actividad de la “banda del Seat León” se repetirá en cuanto sus integrantes salgan de prisión porque los asaltos y robos que realizan son su “modus vivendi”.

“Ahora, tras las últimas detenciones practicadas por la Policía, parece que se han calmado un poco”, señaló el coronel Puerta en referencia a que han pasado varios días consecutivos sin que se produjeran nuevos asaltos. Pero también añadió que “ya los detuvimos, ingresaron en prisión y cuando salen, cuando salgan, se volverán a dedicar a lo mismo, porque es su modus vivendi”.

Aún así, el jefe de la Guardia Civil en Asturias, que engloba las comandancias de Oviedo y de Gijón, añadió que “seguimos trabajando; nuestra labor consiste en investigar y acumular suficientes pruebas para que puedan ingresar en prisión, y hasta ahí podemos llegar”.

La actividad de la “banda del Seat León” se detuvo a principio del año pasado, justo antes de que se decretase el estado de alarma y el confinamiento por la pandemia, al ingresar en prisión varios de sus miembros, entre ellos algunos de los cabecillas. Pero hace unas semanas han retomado los hechos delictivos, con madrugadas frenéticas de vandalismo y robos en los que causan graves daños para escasas recaudaciones. 

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