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Doce investigadores de prestigio se unen en una academia para impulsar la ciencia y la ingeniería

Figuras como López Otín y Rosa Menéndez crean un foro de divulgación para “trasladar a la sociedad la importancia” que tienen sus áreas

Trabajos en un laboratorio.

Trabajos en un laboratorio. Lne

Doce científicos de la talla del catedrático de Bioquímica Carlos López Otín y de la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, se han unido para impulsar la Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería. Su objetivo es claro: desarrollar estas dos áreas del conocimiento y trasladar a la sociedad su importancia para construir el futuro de la región. La academia está en fase de consulta pública y cuenta con el respaldo tanto de la Consejería de Ciencia como de la Universidad de Oviedo. “Todo lo que redunde en contar con espacios donde se puedan compartir diferentes puntos de vista científicos contará con nuestro apoyo”, afirma el consejero Borja Sánchez. Por su parte, el rectorado de Ignacio Villaverde dice sentirse “orgulloso” por el papel que la Universidad tendrá en este nuevo órgano, ya que la mayoría de sus promotores son profesores de la institución.

Con la creación de la Academia de Ciencia e Ingeniería, Asturias seguirá los pasos de otras comunidades, como Galicia, País Vasco, Andalucía, Aragón, Canarias, Murcia o Cataluña, en las ya existen colectivos de este tipo. La finalidad de los investigadores asturianos es “contribuir al desarrollo de la ciencia y la ingeniería en la región mediante el esfuerzo de personas con amplia experiencia e importantes contribuciones en estos campos”. “Se desea –abundan– trasladar a la sociedad la trascendencia de estas áreas para su futuro, contribuir a incrementar la información de calidad en este tema y trasladarla a los distintos organismos públicos y privados”. Las academias de otras comunidades en las que se ha inspirado Asturias organizan premios, desarrollan cursos y conferencias e, incluso, tienen revistas propias de divulgación.

En palabras del consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, en la región “se echaba en falta este tipo de foros de encuentro entre las ciencias”, por lo que aplaude esta iniciativa civil, que, además, “viene avalada por un grupo de investigadores con una larga e importante trayectoria en nuestra comunidad”. Son científicos fundamentalmente de la Universidad de Oviedo, pero también del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y están coordinados por el catedrático de Ingeniería Química Mario Díaz. “Confío en que la academia contribuya a incrementar la transferencia de conocimiento y visibilizar el impacto de la comunicación y divulgación científica a la sociedad”, apostilla Borja Sánchez.

La Universidad de Oviedo también ha trasladado su “apoyo y la favorable impresión” a la propuesta de crear una Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería. “La gran calidad científica de todos los promotores y los objetivos que se buscan señalan el extraordinario interés de la creación de esta Academia, en la que la Universidad de Oviedo está orgullosa de participar”, subraya el Rectorado, que dice más. Este nuevo organismo, “con una muestra envidiable de colaboración interdisciplinar, contribuirá a impulsar la ciencia y la tecnología del mayor nivel, al tiempo que puede potenciar el desarrollo de la región”. En este sentido, la Universidad se ha ofrecido como sede para acoger los futuros actos que organice la Academia.

Los miembros constituyentes de esta iniciativa son los siguientes: José Luis Acuña Fernández (catedrático de Ecología de la Universidad de Oviedo), Antonio Bahamonde Rionda (catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Oviedo), Francisco Javier Cuevas Maestro (catedrático de Física de la Universidad de Oviedo), José Mario Díaz Fernández (catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Oviedo), María Ángeles Gil Álvarez (catedrática de Estadística de la Universidad de Oviedo), Carlos López Otín (catedrático de Bioquímica de la Universidad de Oviedo), Abelardo Margolles (investigador del Instituto de Productos Lácteos de Asturias, IPLA- CSIC), Consuelo Martínez López (catedrática de Álgebra de la Universidad de Oviedo), Rosa María Menéndez López (presidenta del CSIC e investigadora del INCAR), María Rosario Rodicio Rodicio (catedrática de Microbiología de la Universidad de Oviedo), María Cristina Rodríguez González (catedrática de Mecánica de los Medios Continuos y Teoría de Estructuras de la Universidad de Oviedo) y Javier Sebastián Zúñiga (catedrático de Tecnología Electrónica de la Universidad de Oviedo).

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