Las empresas asturianas del presente están sedientas de mano de obra tecnológica, digital, que les permita ir dando el salto hacia la nueva economía. Más verde y conectada. Eso hoy. Las del mañana precisarán trabajadores para puestos que están por descubrir, pero que algunas tendencias van desvelando. A no muy tardar serán necesarios perfiles muy ligados con cuestiones hoy en día aún abstractas como la inteligencia artificial, el desarrollo de las ciudades inteligentes “Smart cities” en las que todo está conectado, y muchos analistas de datos. En cantidades abundantes. Ese fue el futuro que un grupo heterogéneo de expertos de diferentes ámbitos de actividad –desde la banca hasta la Administración pública pasando por los recursos humanos– pronosticaron durante un encuentro digital, titulado: “Las profesiones del futuro en el mundo digital” celebrado en la web de LA NUEVA ESPAÑA, organizado por la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), la asociación Compromiso Asturias XXI y patrocinado por Liberbank. En el futuro habrá profesiones impensables ahora, como asesor de marca personal, cocinero en 3D (manejando una impresora de fabricación aditiva) o representante de “influencers”. Son tres empleos para los que, sorprendentemente, ya empieza a haber demanda, señalaron los expertos.

Precisamente sobre las profesiones del mañana, Román Benito, director de Open Banking e Innovación de Liberbank, puso el acento en que hay actividades, como la de la inteligencia artificial (la IA) que va a dar mucho que hablar durante los próximos años. “También los tratamientos médicos personalizados, porque cada persona somos diferente, y no nos podemos olvidar del mundo de los videojuegos o de las experiencias inmersivas en marketing con todo lo relacionado con la realidad aumentada”, destacó. No obstante, la coincidencia es que en el futuro lo que abundarán serán los perfiles mixtos, aquellos en los que se combinen las habilidades técnicas con las más humanistas. En el encuentro, que fue presentado por la periodista de LA NUEVA ESPAÑA Elena Vélez, participaron Juan Carlos Campo, director de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón; Enrique Jáimez, director general del Cluster TIC; Eva Pando, directora general del IDEPA; Roberto Díaz, director de tecnología de Mindset; Marcos Suárez, socio gerente de BS Talent Consultoría de Recursos Humanos, y Román Benito, director de Open Banking e Innovación de Liberbank. También estaba invitado Segor Teclesmayer, director de recursos humanos de la tecnológica asturiana Izertis quien finalmente no pudo intervenir por problemas técnicos.

El presente.

Antes de echar un vistazo a lo que será el trabajo del futuro conviene comprobar en qué condiciones se encuentra el empleo tecnológico del presente. Enrique Jáimez apuntó que su sector tiene una profesión concreta en el centro de la diana. “El 45% de las ofertas de trabajo en las tecnológicas demandan desarrolladores de ‘software’, esta misma semana he echado un vistazo a un portal de empleo y había 1.835 demandas de desarrolladores de JavaScrip (un tipo de lenguaje de programación). Durante la pandemia también creció la demanda de expertos en marketing y comercio electrónico, pero se ha ido amainando”, señaló. Juan Carlos Campo resaltó que ahora mismo hay dos ámbitos “clarísimos que demandan mano de obra, todos los relacionados con la digitalización y la energía”. Con una visión un poco más holística, Eva Pando aseguró que “he querido ir a un análisis más global y he visto que en la red social Linkedin los empleos más demandados tenían que ver con la transformación digital, la inteligencia artificial y los datos”. A lo que Román Benito, de Liberbank, apuntó que “el dinero ahora mismo ya es un dato”. Roberto Díaz puso el acento en que el perfil de “líder de equipos digitales también es bastante escaso; lo mismo que la presencia de la mujer, ahora solo una de cada cuatro personas que se dedican a las TIC son mujeres, cuando deberían ser el 50%”. Para rematar las intervenciones, Marcos Suárez señaló que “lo que demandan las empresas son profesionales con una actitud flexible y con capacidades de aprendizaje”.

El futuro.

Ahora sí: lo que ocurrirá mañana. Los seis expertos en empleo tecnológico hicieron, durante sus intervenciones, vaticinios sobre lo que puede ocurrir en un mañana no demasiado lejano sobre el mercado laboral asturiano. El diagnóstico es el siguiente. Abrió el fuego Juan Carlos Campo. “El futuro vendrá marcado por los sectores por los que se va a mover el dinero”, dijo, “serán la energía, la sostenibilidad, la salud... en la digitalización aparecerán profesiones que no nos habríamos imaginado hace 20 años”. Tomó el relevo Enrique Jáimez: “La velocidad del cambio es muy grande. Habrá algunos vectores de necesidades como el de la ciberseguridad, la ciencia de los datos y la fabricación avanzada”. A juicio de Eva Pando la transformación a la que se está sometiendo la industria también puede ser un importante granero de empleo en la región. “Serán profesiones demandadas porque las empresas van a invertir en eso”, señaló. Y lanzó la siguiente pregunta: “¿Esas nuevas tecnologías y la robotización van a poner en peligro los puestos de trabajo?”. Y respondió de forma inmediata: “La pelea no estará en reemplazarnos, estará en complementarnos”. Roberto Díaz aseguró que los “perfiles mixtos tendrán mucha demanda en el futuro, aquellos que combinan el conocimiento humanista con el tecnológico”. Ahondando en esa línea, Marcos Suárez, destacó que “hay un estudio que asegura que el 65% de los niños que empiezan ahora el colegio tendrán empleos que no existen aún”. Y abogó por poner el foco en la formación continua. “A mayor cualificación del empleado, menor riesgo de que la robotización lo reemplace”, dijo. Román Benito señaló que “las humanidades tendrán un papel relevante, ligándolo al mundo digital”.

Román Benito: “Los asturianos tenemos que poner en valor nuestras capacidades”

El director de Open Banking e Innovación de Liberbank, Román Benito, resaltó que los “asturianos tenemos que poner en valor nuestras capacidades porque las tenemos, pero somos nosotros los que no creemos en nosotros mismos”. También señaló que es importante que las empresas apuesten de forma decidida por una formación continua de sus empleados y hacer lo posible por retenerlos porque, parafraseando a Henry Ford (creador del sistema de producción en cadena), aseguró que “solo hay algo peor que formar a tus empleados y que se te vayan; no formarlos y que se queden”. Dijo que hay que usar unos métodos de trabajo “sexys”, algo que ya tiene bastante bien asimilado Liberbank. En su última intervención durante el encuentro digital dejó un consejo tanto a las empresas como a los trabajadores: “Transfórmate antes de que sea necesario, no pierdas el interés por seguir aprendiendo”. En su opinión Asturias tiene talento y abogó por hacer ver a los más jóvenes que el camino del emprendimiento puede ser una vía muy válida.

Juan Carlos Campo: “A los jóvenes les atraen las profesiones que tengan impacto social”

¿Qué tienen que hacer las empresas asturianas para retener o atraer trabajadores? La respuesta, señaló Juan Carlos Campo, director de la escuela politécnica de ingeniería de Gijón, la dio hace unos días el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Dijo el mandatario: “Páguenles más”. Campo matizó que “hay algo más que eso. A los jóvenes les atraen las profesiones que tienen un impacto social, con posibilidades de promoción, que sean compatibles con tener vida privada y con un sueldo digno, aunque el salario ya no es tan determinante como antes”. Ahora, los empleados son, en muchos oficios tecnológicos, los que tienen la sartén por el mango. “El empleador les exige tener muchas cualidades transversales, pero los empleados también les exigen unas cualidades similares a las empresas”. Abogó, a su vez, porque los titulados universitarios realicen una especie de MIR, al estilo del que hacen los médicos, cuando acaben la carrera para adaptarse al entorno laboral y lograr ser más productivos desde un inicio.

Enrique Jáimez: “La Universidad y la empresa hablan lenguajes diferentes

Enrique Jáimez, director general del Clúster TIC de Asturias –la asociación que engloba a las empresas tecnológicas de la región– aseguró que la universidad y el mundo de la empresa “son ecosistemas que hablan lenguajes diferentes, necesitamos buscar traductores”. Y echando mano de la noticia publicada hace unos días por LA NUEVA ESPAÑA –en la que se reseñaba que Asturias es una de las regiones con un porcentaje de empleo en alta tecnología por encima de la media nacional y también europea– apuntó que “realmente tenemos profesionales que no se han ido, será porque algo estaremos haciendo bien”. Puso el acento sobre otro problema. Dijo que la rama de la informática de la Formación Profesional es de las que más matricula tiene, pero también cuenta con un elevado índice de abandono en el primer curso. Aseguró que hay que buscar de forma urgente una solución. A su vez, también valoró la importancia del nuevo grado en ingeniería de datos que va a poner en marcha la Universidad de Oviedo, una vieja aspiración del sector.

Eva Pando: “Asturias tiene las condiciones para atraer personal, necesitamos creerlo”

“Asturias tiene las condiciones para atraer profesionales, tenemos que creérnoslo, tenemos que acabar con ese relato negativo. Damos por hecho que los jóvenes no van a tener futuro aquí, si nosotros no apostamos por el Principado será difícil”. Así se expresó ayer la directora general del Instituto de Desarrollo Económico del Principado (IDEPA). La región tiene todos los ingredientes necesarios para endulzar ese relato. “Tenemos una universidad muy competente, hemos conseguido atraer empresas, que son potentes y que están generando actividad y empleo aquí y que nos están transmitiendo que ya tienen dificultades para encontrar personal aquí”, señaló. Destacó los buenos resultados que había dado el programa puesto en marcha por el Principado para conseguir atraer trabajadores “nómadas” tras el confinamiento. Y resaltó que desde la administración regional se lleva años trabajando en tratar de cerrar el hueco que existe entre la empresa y la universidad. Van consiguiendo achicar el espacio.

Marcos Suárez: “Para hacer la región más atractiva, las empresas deben retribuir mejor”

Uno de los temas que centró el debate de este encuentro digital fue el análisis de las causas de que Asturias tenga tantos problemas para atraer y retener talento joven. A juicio de Marcos Suárez, socio gerente de BS Talent Consultoría de Recursos Humanos, “las empresas deben retribuir mejor, y no me estoy refiriendo a pagar más, que también”. Pero dentro de las retribuciones tienen cabida muchos otros conceptos. “A los profesionales los puedes captar por el dinero, pero para retenerlos tienes que ser una compañía ‘empleadocentricas’, que son aquellas que son capaces de poner al empleado en el centro, que son sensibles a las peticiones de los trabajadores”, resaltó Suárez. A mayores, señaló que en un futuro la tipología de empleos que se ofertará cambiará. “Muchísimo”, matizó. “Si nos preparamos vamos a poder acceder a esos empleos que son de futuro porque el trabajo no va a desaparecer”, dijo. También resaltó que hacer de Asturias una comunidad más atractiva es un esfuerzo de todas las partes: administración, empresas y trabajadores.

Roberto Díaz: “En el Principado hay una clara escasez de perfiles en nuevas tecnologías”

Roberto Díaz, director de tecnología de la consultora Minsait, aseguró que en Asturias “hay claramente una escasez de profesionales TIC”. Y reconoció que, aunque las retribuciones “son importantes, ya no son lo más importante”. Por eso puso el acento en que “la empresa asturiana tiene que modernizar sus modelos organizativos. Hay que construir una marca Asturias ligada al talento y a la captación de la atención de las empresas tecnológicas”. De cara al futuro más inmediato, Díaz pronosticó que las empresas van a seguir necesitando mucho personal cualificado. Deberíamos animar a que la mujer crezca en este mundo tecnológico, donde puede tener bastante recorrido”. Es más, señaló que será necesario que los trabajadores adopten lo que se conoce como “habilidades blandas” –comunicativas, empáticas...– para progresar en el mundo laboral. “Las empresas que quieran atraer nuevo talento van a tener que cambiar los parámetros a los que estaban acostumbrados hasta ahora”, dijo. Ya no valen las recetas antiguas.