Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los centros de salud “desesperan” a los pacientes: “Seguimos colgados al teléfono”

“Cierran ambulatorios rurales y falta personal, es un desastre”, critican los usuarios: urgen refuerzos y hay casos de 70 llamadas para una cita

Colas de usuarios en el centro de salud de Perchera, en Gijón.

Esta información ha sido elaborada por : Marián MARTÍNEZ (Avilés), Carlos LAMUÑO (Oviedo), David MONTAÑÉS (Mieres) y Sandra F. LOMBARDÍA (Gijón)

Desfile de llamadas para conseguir cita, consultas presenciales en auge pero todavía escasas y demoras “inasumibles” para ver al médico de cabecera. Usuarios de centros de salud de toda la región mantienen su batería de quejas contra una recuperación de la normalidad sanitaria que, consideran, no está yendo lo suficientemente rápido en la atención primaria. Las consultas presenciales, que suponen ahora el 33 por ciento del total, sumado el cierre del call-center que asumía parte de las llamadas cuando las líneas de los centros comunicaban copan las quejas de asociaciones vecinales de todas las áreas sanitarias, que piden un refuerzo en las contrataciones y la reapertura de todos los puntos de atención cerrados durante a pandemia. “No puede servir de excusa para hacer recortes encubiertos”, reclaman.

La Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado de Asturias (Asencro) define la situación como “desastrosa”. Su responsable, Susana Pérez-Alonso, entiende que la organización de esta desescalada “sigue sin estar clara” y que en muchos casos el paciente “depende del profesional que le toque”. “Hay gente que ya no sabe qué hacer, si llamar al 112 o ir a Urgencias o esperar”, lamenta.

Desde Gijón, la federación de asociaciones vecinales lleva semanas abanderando la lucha por la accesibilidad a los centros de salud. La pandemia hizo dejar en cuatro los once puntos de atención continuada que abrían en la ciudad por las tardes para reagrupar al personal. Ahora, cuando Salud reconoce que esta reagrupación podría mantenerse para aunar atenciones presenciales y domiciliarias, la agrupación vecinal ya prepara movilizaciones. “Tenemos pantallazos de pacientes que se tiran todo el día llamando y testimonios de todo tipo. No hay profesionales, pero necesitamos un plan de contrataciones, no más recortes”, critica Manuel Cañete, presidente de la federación gijonesa. “Llevo más de 70 llamadas y el teléfono suena, pero nadie lo coge. Si voy a Urgencias me van a decir que lo mío no corre prisa, pero, ¿qué alternativa tenemos?”, añadía ayer J. L. M. un septuagenario del barrio de Somió.

“Es imposible rebajar el número de consultas; las telefónicas suelen ser muy largas”, explican los médicos, que vaticinan más retrasos en verano

decoration

Jesús García Peón, de la asociación de vecinos de La Corredoria, aporta la otra versión del problema. Él entiende que la atención primaria “funciona” y que, en muchos casos, su saturación también se debe a un mal uso. “En el barrio hay 20.000 personas que son potenciales usuarios, solo si se pone de acuerdo un 0,1 por ciento para llamar al mismo tiempo, el sistema colapsa, porque hay tres teléfonos”. “Cada uno cuenta su historia, por cada persona que dice que no le han cogido el teléfono pese a llamar más de cien veces hay otro al que le han cogido a la segunda y le han dado cita para el día siguiente”, razona, y hace recaer las culpas, de haberlas, “en los políticos y los gestores” y no en los sanitarios.

El personal médico de Avilés, el área más saturada con más de 40 pacientes atendidos por cada facultativo al día, también vaticina un verano complicado. “Es imposible rebajar el número de consultas, porque a las presenciales que figuran en agenda se suman las telefónicas, que son consultas largas y que en una parte importante se acaban transformando en presenciales”, explican. “Y todo eso sin que haya nadie que haga de filtro, con lo que hay pacientes que se presentan en la consulta y no los puedes echar”, añaden.

En Mieres, el movimiento vecinal también alerta de la “desesperación” general. El presidente de la Agrupación Vecinal de Mieres, Arsenio Díaz Marentes, espera poder reunirse con la gerencia del área sanitaria para analizar la situación: “Es evidente que estamos sufriendo los efectos de una preocupante falta de médicos y la gente está preocupada, en especial la población mayor”. Pablo Ramírez, presidente de la plataforma local en defensa de la sanidad pública, también reconoce que “la preocupación es creciente” y que “todo el mundo está observando un deterioro de la cobertura”, sobre todo, en la zona rural. Un ejemplo es La Rebollada, según Ramírez. “Se ha informado a los vecinos de que el servicio (del centro de salud) se suspende durante julio y agosto con una nota en la puerta”, critica. Ángel Luis Rubio, de Rioturbio, también denuncia que su centro ha pasado de prestar servicio cinco días a la semana a tan solo dos. “Sospechamos que son recortes que se pretende tengan un carácter más permanente”, asevera.

Compartir el artículo

stats