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Una opositora a profesora que tiene covid, excluida al exigirle el tribunal presencialidad

Vanesa Ríos pasó el primer corte, pero no pudo presentar ni defender su programación porque no se le ofreció ninguna alternativa telemática

Opositores en una prueba para ocupar plazas de profesores, en una imagen de archivo.

Opositores en una prueba para ocupar plazas de profesores, en una imagen de archivo.

Vanesa Ríos recibió dos noticias, una buena y una mala, con unas horas de diferencia. La buena era que había aprobado la primera parte de la oposición de Secundaria, en la especialidad de inglés, y la mala que se había contagiado de covid-19 o, al menos, que tras observar algunos síntomas había dado positivo en un test de antígenos. Una y otra cosa no tendrían por qué estar relacionadas sino fuera porque a la ovetense, tras pasar el primer corte, le tocaba entregar una programación y defenderla delante del tribunal, algo que no ha podido hacer porque no le han dado ni la posibilidad de retrasar la presentación ni la de hacerla de manera no presencial. La respuesta que obtuvo por parte del presidente del tribunal fue contundente: “No podemos sino lamentar la situación en la que te encuentras, pero no nos corresponde a nosotros dictar las normas que rigen el desarrollo de las pruebas y que son de obligado cumplimiento tanto para tribunales como para candidatos opositores”.

Esta aspirante a profesora de inglés, que suele dar clases en una academia, estaba trabajando en el campamento de un colegio cuando hace unos días se empezó a encontrar mal y cansada. El martes le subió la fiebre, avisó a su jefe de que no iría a trabajar, se aisló y al día siguiente se hizo la prueba de antígenos, que resultó positiva (aún no tiene el resultado de la PCR que se hizo después). Entretanto le llegó la comunicación de que había aprobado la primera fase de la oposición, algo que no se esperaba, y que tenía que entregar ayer, a las 8:45 horas, la programación y por la tarde, a las 15 horas, defenderla. Vanesa Ríos se puso en contacto con el director de la academia en la que se preparó la oposición para que la ayudara a comunicarse con alguien que le diera una solución. Ella tan solo tenía el correo de Educastur y finalmente se hizo también con el del presidente del tribunal que la evaluaba.

A él se dirigió para intentar buscar una solución a su problema, pero, por el contrario, lo único que le confirmó fue algo que ya sabía y que era evidente, que no podía presentarse teniendo sospechas de que era positivo por covid-19 y que, al mismo tiempo, estaba obligada a hacerlo para continuar con la prueba. El presidente insistía en que su situación no tenía remedio: “Una vez más lamentamos profundamente que te encuentres en esta situación, pero desde el tribunal no tenemos más opción que cumplir la normativa, sin entrar a valorar si ésta es adecuada, justa, etc., cosa que no nos corresponde”.

Y al final Vanesa Ríos, nacida en Nicaragua hace 28 años, que lleva 13 en Asturias y que tuvo que esperar a que le dieran la nacionalidad para poder presentarse a las oposiciones ha obtenido el aprobado más amargo de su vida.

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