La patronal de Hostelería y Turismo de Asturias (Otea) no está de acuerdo con el cierre del interior de los locales de ocio nocturno que ha decretado el Principado y por eso impugnó ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJA) la medida. Ya tiene respuesta: esta medida no se puede suspender de forma inmediata como solicita la patronal y el alto tribunal quiere escuchar a la otra parte. El Principado tiene cinco días para formular alegaciones.

¿Qué pide exactamente OTEA?

La patronal de los hosteleros justifica su recurso en "la situación insostenible" del sector. "La vigencia de la medida de cierre está afectando cada día a más empresarios y los perjuicios que está ocasionando son diarios, incrementándose el riesgo de que los perjuicios sean irreparables y tengan consecuencias devastadoras para el sector", alegan. Piden, por tanto, la inmediata suspensión de la medida llevada a cabo por el Principado ante el aumento de contagios con la llegada de la quinta ola.

¿Por qué no se suspende la medida de forma inmediata?

El TSJA aprecia "el prejuicio de carácter económico" y ve una colisión entre los intereses económicos y el de la protección de la salud pública. Considera además que "no resulta ajustado a la realidad" sostener que las medidas tomadas no están justificadas. "Dichas medidas aparecen precedidas de una amplia y razonada exposición de hechos relativos a la evolución de la crisis sanitaria ocasionada por la covid-19", apunta. Con estos argumentos, el tribunal considera que "no puede prevalecer la urgencia frente a la protección a la salud pública".

Queda denegada así la suspensión cautelarísima que pedía OTEA y lo deja en una petición como cautelar ordinaria. Quiere escuchar al Principado y reduce el plazo para hacerlo a la mitad: tiene cinco días en lugar de diez para presentar sus alegaciones.