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El presidente analiza el momento clave que vive el Principado en una entrevista exclusiva en LA NUEVA ESPAÑA

Adrián Barbón: "La cooficialidad necesita 27 votos y uno debe cumplir sus compromisos del programa de gobierno"

"Si se hacen modificaciones en el Gobierno no es porque alguien no haga bien su trabajo, sino porque hay que adaptarse al momento"

Adrián Barbón durante la entrevista

Adrián Barbón durante la entrevista Luisma Murias

El Presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón (Laviana, 1979), llega al ecuador del mandato al tiempo que Arcelor y el Gobierno central anuncian una millonaria inversión para transformar y modernizar la factoría asturiana y eliminar las emisiones de dióxido de carbono a medio plazo.

–Usted plantea reformar el Estatuto. Aunque incorpore otras cuestiones, ¿no cree que lo que pesará será la cooficialidad?

–Creo que pesarán también las otras cuestiones. Y aprobar la reforma necesita de 27 votos.

–¿No se debería perseguir un consenso más amplio en vez de hacerlo por la mínima?

–Los porcentajes son los que son. Es como decir que aprobar una ley en el Congreso por 176 diputados es mal resultado. Reformar el Estatuto requiere el apoyo de 27 diputados y es una mayoría amplia y transversal, porque la izquierda no los suma. Y no olvide que se necesita la aprobación en el Congreso, además. En cualquier caso, toca una puesta a punto. La última reforma data de 1999, ¿no es tiempo de hacer adaptaciones?

–¿Renunciaría a incluir la cooficialidad en aras a un mayor consenso?

–Uno tiene que cumplir los compromisos que presentó como programa de gobierno.

–Supongo que el próximo congreso regional del partido será un paseíllo. No hay atisbo de voces críticas. ¿Están aplacadas o convencidas?

–Mire, estos días cuando se analiza el cambio en el gobierno de Sánchez se interpreta que es para reconstruir la unidad interna. Pero en Asturias el proceso de reconstrucción de la unidad se fue decantando en las listas electorales. Aquí pasamos de 14 a 20 diputados y nuestro proceso para elegir candidatos fue participativo. En nuestro grupo parlamentario se sientan personas que votaron a Pedro Sánchez, a Susana Díaz o a Patxi López. Incluso aquí a Josechu (José María Pérez) o a mí. No hubo pactos en la mesa camilla. Hemos llegado a la unidad por la vía del diálogo y la participación y no con acuerdos ficticios, a los que siempre me negué, ya que no admití un reparto por cuotas. Ahora la FSA está unida, con un proyecto claro y un rumbo definido.

–Una mujer, María Calvo, preside por primera vez la FADE. ¿Mejorará el entendimiento con la patronal?

–La primera reunión oficial la ha mantenido conmigo. Con Belarmino Feito hubo espíritu de colaboración, se firmó el acuerdo de la concertación y seguimos con buena relación personal. Continuaremos con el trabajo para que los acuerdos tengan repercusión en los presupuestos.

–El empleo ha mejorado con el inicio de la campaña turística. ¿Tras eso volveremos a cifras de paro superiores a las de antes del covid?

–Siempre dijimos que había esa falsa dicotomía de salud o economía y que sin la primera es imposible la segunda. Nuestra reanimación económica es fruto del control sanitario. Confiamos en revertir el impacto de la pandemia y volver a la senda de crear empleo durante un periodo de 77 meses de forma ininterrumpida.

–Se ha agitado el debate de la financiación autonómica y comienzan las tensiones territoriales.

–Hay que revisar el modelo, y ya dije que ese debate sería entre territorios y no ideológico. Andalucía, ya ve, ha pactado con Valencia, pidiendo lo mismo que Madrid o Baleares. Aquí existía una alianza ya establecida con mi antecesor, Javier Fernández, con Castilla y León y Galicia, y la hemos ampliado a Cantabria. Somos regiones en una situación similar, por envejecimiento y dispersión, e incorporar al presidente Revilla es bueno en cualquier debate. Fijaremos nuestra posición común y no queremos atacar a nadie, sino la igualdad, para que vivas donde vivas la calidad de los servicios públicos sea la misma y eso no se consigue si la financiación se decide únicamente por población.

–La diferencia ahora está en que existe una tensión añadida por la situación en Cataluña.

–Pues quienes se mueven ahora no son los catalanes...

–¿Cabe una solución financiera específica para Cataluña?

–La fórmula que se adopte ha de ser global para todos, con mejoras para todas las comunidades. No obstante, quiero recordar que este gobierno es el único que en crisis ha incrementado en 16.000 millones los fondos para los territorios. Eso no ocurrió en otros momentos. En la crisis precedente, Javier Fernández tuvo que cuadrar las cuentas cuando el Estado se retiró de compromisos relacionados con el Estado del bienestar. Esta vez hemos hecho lo contrario.

–¿En qué quedaron los pactos de Fruela?

–En el presupuesto autonómico. Llamamos a un diálogo que debía ser excepcional y eso se plasmó en el Presupuesto. No se había hecho nunca. El Presupuesto son los pactos de Fruela hechos carne.

–Las cuentas actuales tienen más de 5.000 millones. ¿Firmaría una prórroga?

–Casi cualquier gobierno aplaudiría una prórroga, pero yo no soy conformista. Es vital para Asturias, para ese cambio de paradigma, que se aprueben los próximos presupuestos. Sería irresponsable que no llegáramos a un acuerdo. Entiendo que a medida que se va cumpliendo la legislatura los partidos se ponen nerviosos por las encuestas, pero pido generosidad. Si fuera por las encuestas yo habría convocado elecciones cuando lo hizo Díaz Ayuso. Por eso, no cometamos el error de poner los intereses de los partidos por delante de los de Asturias. Nos estamos jugando mucho.

Adrián Barbón en Presidencia Luisma Murias

–El anuncio de la inversión de Arcelor parece despejar algunas incertidumbres…

–Es la mejor noticia en Asturias en los dos últimos años, junto con la inversión de Amazon o los compromisos para concluir la Variante. Dije que esta actuación sería un parteaguas: marca un antes y un después. Es la empresa con más incidencia en el PIB, el gigante industrial más importante. Si Arcelor cambia, señala un camino para empresas que podrían tener resistencias a una transformación verde. Esto demostrará que la industria debe adaptarse a la nueva realidad, porque si no actuamos el mundo se muere. El cambio climático es un hecho y, como dice la profesora María Neira, incluso la pandemia es consecuencia de nuestras acciones. Esta será la demostración de que los fondos europeos no serán humo. Más aún: que hayan estado aquí los dos máximos responsables de Arcelor, Lakshmi Mittal y Aditya Mittal, más el presidente del Gobierno de España, demuestra la importancia para Asturias y España. ¿Qué se habría dicho si esto mismo se hubiese anunciado en Sestao? Creo que estamos ante un antes y un después. Es la demostración de que Asturias está presente en la agenda del Consejo de Ministros. Y que nuestras negociaciones discretas sobre este asunto, que llevamos mucho trabajando, son el mejor camino.

–¿Debe preocupar si hay bajada de producción?

–Si no se afronta este proceso, en pocos años Arcelor estaría fuera de Asturias. No se trata de “o seguimos como estamos o cambiamos”, sino de “o cambiamos o desaparecemos”. Esta inversión tendrá repercusión directa también en el centro de I+D+i de Arcelor. Asturias está ante un cambio de paradigma. Es el proceso de transformación más importante desde la época de Pedro De Silva.

–¿Estos planes de Arcelor darán pie a que el Gobierno central y los fondos europeos financien otras actuaciones relacionadas, como parques eólicos o producción de hidrógeno?

–Estoy convencido de que esto marca una transformación. Podemos ser un polo de desarrollo, pero debemos creer en nosotros mismos. Por eso, estos proyectos son importantes para que Asturias destierre el pesimismo en el que llevamos décadas encerrados.

–¿Habrá más inversiones en las plantas de Arcelor?

–Seguimos trabajando con la empresa y ahí lo quiero dejar. La mejor manera de que lleguen al éxito las cosas es trabajando con discreción. No hacemos anuncios de humo.

–¿La inversión de Arcelor será la mayor de los fondos europeos?

–Arcelor va a ser un elemento motriz, pero tenemos otros 160 proyectos identificados. Habrá otros muy importantes.

–Los sindicatos hablan de emergencia industrial en Asturias. ¿Deberían repensarlo?

–Pregúntele a ellos. Respeto las manifestaciones, pero yo debo liderar este cambio de paradigma. Ya no vamos a ser lo que fuimos, sino otra cosa.

–Sánchez ha dicho que el estatuto del consumidor electrointensivo responde a las peticiones del sector, pero no ha convencido a ninguna de las grandes industrias de la región ni al Principado. ¿Cómo se come eso?

–El sector demandaba predecibilidad y estabilidad y el estatuto respondía a eso. Pero, ¿satisface las demandas del gobierno de Asturias? No, lo hemos dicho y por eso conseguimos que se elevaran a 100 millones las compensaciones por los costes indirectos de emisiones de dióxido de carbono.

–¿Y pedirán que esas compensaciones lleguen al 25 por ciento de la recaudación de las subastas de derechos de emisión o les bastan esos 100 millones?

–Queremos que lleguen a ese 25 por ciento.

–¿Qué falló en la venta de la factoría de Alcoa en Avilés para estar así tras dos años?

–Cuando llegamos al gobierno eso estaba así; el consejero Enrique Fernández llevaba dos días en ejercicio. Lo que falló fue que Alcoa no actuó con la sinceridad y transparencia debida. La doble venta de la fábrica ha sido una tramoya mal montada. La ministra Reyes Maroto ya ha dicho que se desplazará a Pittsburgh para pedir a Alcoa alternativas.

–¿Es posible la intervención estatal?

–Lo tenemos difícil, porque el asunto está judicializado.

–En Duro Felguera sí hay intervención estatal. ¿Confía en que se complete el rescate?

–Sí, desde luego. La participación de la Sepi es un dato positivo y queremos que se culmine.

–El sector naval también es clave. ¿Habrá también un proyecto estratégico para él?

–Es una de las peticiones que presentamos. El sector naval, que estuvo muy en crisis en los años 90, hoy es uno de los más pujantes. Nuestros astilleros están en la cabeza de España y piense en cómo estaban. Es la prueba de que cuando se afronta un proceso de cambio, se puede salir con fortaleza.

–¿Qué futuro le espera a Hunosa sin vincularse a los combustibles fósiles?

–Pues una transformación ligada a las fuentes renovables, como la geotermia o la biomasa. El hecho de que Hunosa siga viva es motivo para la esperanza. Le recuerdo que el gobierno de Rajoy, con el conocimiento de la hoy líder del PP en Asturias, Teresa Mallada, había enviado un plan de cierre que no se había comunicado a los sindicatos.

–¿Para cuándo una visita de Teresa Ribera?

–Eso se va organizando a medida que cuajan proyectos. Estoy seguro de que vendrá próximamente.

–En la batalla por la defensa del lobo, ¿Asturias mantendrá su plan de gestión?

–Veremos cómo queda el decreto, pero nuestra aspiración es que nuestro modelo siga siendo válido. Es la posición que defendemos tanto internamente como externamente.

–Con la vacunación, parecía que el verano traería el fin de la pandemia, pero ahora irrumpe esta ola de contagios jóvenes. ¿Fue precipitado relajar el uso de las mascarillas?

–Yo siempre apelé al sentido común y veo en la calle que la gente sigue usando la mascarilla. Toda prudencia es poca. Dicho esto, me preocupa la situación porque, aunque los casos sean leves, desconocemos qué efectos pueden tener los contagios: piense en el covid persistente. Con todo, le recuerdo que en Asturias no tuvimos cuarta ola gracias a que fue efectivo el sistema “4 Plus” de restricciones por concejos.

–El resultado presupuestario de la pandemia es un gasto sanitario excesivo que Salud trata ahora de contener.

–Intentamos ajustarlo cuando los datos eran buenos, pero ahora que se disparan los contagios volverá a crecer el gasto: hay que reforzar servicios, en primaria, rastreadores... Eso se intentó cuando la situación epidemiológica era mejor.

–¿Es acertado modificar ahora el protocolo de rastreo como han hecho?

–Es lo que recomiendan los epidemiólogos. Mucha gente hacía la primera PCR y pensaba que estaba libre y terminaba siendo vector de contagios.

–El pasado verano fue excepcional en turismo. ¿Se repetirá?

–Depende de nosotros, de que podamos contener esta ola. Con todo, creo que la campaña será excepcional; Asturias se ha situado muy bien por su climatología, gastronomía, entorno natural y respuesta sanitaria.

–Y ahora va el Tribunal Constitucional y anula el estado de alarma. ¿Es usted tan crítico con esa decisión como el Gobierno de Sánchez?

–Le hablaré como licenciado en Derecho, que el tema me apasiona. Esta es una discusión entre administrativistas y constitucionalistas. El estado de alarma se considera adecuado para responder a situaciones como una epidemia; mientras que el de excepción, para revueltas o grandes tumultos. No hay duda de que la situación llevaba a optar por el estado de alarma, en el que se limitan derechos, mientras que en el de excepción, se suspenden. ¿Fue una suspensión de derechos o una limitación? Para mí, una limitación. Pero lo importante es: ¿fue útil? Lo fue, permitió salvar vidas. Tenemos que acatar la sentencia, pero la utilidad de la figura fue inmensa. Lo paradójico es que impugnase el estado de alarma el mismo partido que lo reclamaba en marzo de 2020.

"Tengo una valoración muy positiva de los consejeros de Industria y Educación"

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–Pedro Sánchez ha efectuado una profunda reforma de su Gobierno. Nuevamente sin ministros asturianos.

–A todos nos gustaría que hubiera ministros asturianos. Y a todos los concejos les gustaría que hubiese un consejero del suyo. ¿Implica eso menos capacidad de influencia? No. En absoluto. La capacidad de influencia de Asturias se realiza a través del gobierno, como hemos demostrado, y de una excelente embajadora que es Adriana Lastra.

–Ya que la cita, ¿seguirá Lastra tras el congreso federal del partido como vicesecretaria general?

–El equipo para dirigir el partido lo decidirá el secretario general y, desde luego, Pedro Sánchez tiene todo el apoyo del partido para seguir siéndolo. Adriana Lastra ha desempeñado una inmensa labor y tiene todo el cariño y respeto.

–¿Usted también ha acogido con satisfacción la salida de Iván Redondo como jefe de gabinete de Sánchez?

–Igual que Pedro Sánchez nunca opina de la composición de mi gobierno, yo no opino de su equipo. Me llama la atención que los presidentes autonómicos estemos juzgando eso. Lo que sí puedo decir es que conozco más al nuevo director, Óscar López, a quien me une una gran amistad.

–¿Y usted? ¿Se plantea una reforma de su gobierno a mitad de mandato? ¿De qué intensidad? ¿En qué áreas? ¿Habrá relevo de consejeros?

–Son muchas preguntas. Los gobiernos siempre están sometidos a evaluación permanente y no hay gobierno inamovible. Con la pandemia hemos vivido un test de estrés. Yo siempre estoy evaluando cómo responde el Gobierno.

–¿Y de su evaluación piensa tomar alguna decisión en ese sentido?

–Hoy no tengo tomada ninguna decisión. Recuerde que ya hice un ajuste de competencias en junio del año pasado.

–¿Y un reenfoque de la distribución del Gobierno?

–Vamos a pasar a una etapa en la que habrá que reafirmar las acciones en sectores estratégicos. Si encontrara necesidad de ajustes los haría.

–¿Tan amplia como la de Sánchez?

–Le insisto en que no está sobre la mesa ninguna modificación. Y esas modificaciones no se anuncian, se ejecutan. Pedro Sánchez ha dado las razones para su cambio en el Ejecutivo: más presencia femenina, rejuvenecimiento y más presencia municipal. Esos tres criterios ya los cumple el gobierno de Asturias.

–La consejera de Educación y el de Industria han sido diana de las críticas de la oposición.

–Pues yo tengo una valoración positiva de la gestión de ambos. Incluso cuando se hacen modificaciones no es porque alguien no haga bien su trabajo, sino porque hay que adaptar el Gobierno al momento temporal. No ha habido gobierno en la historia de Asturias que haya tenido que hacer frente a algo así y, pese a los errores, lo hemos hecho.

–Si traslada cuestiones relacionadas con el I+D+i de Industria a Ciencia, ¿eso es restar peso a esa consejería?

–Las competencias en investigación ya están en Ciencia y eso todas las áreas han de tenerlo claro: no solo Industria, sino también Salud o Educación.

–¿La futura Agencia de la Innovación no va a adelgazar otros organismos?

–Solo va a suponer que el diseño de las políticas de I+D+i pivotará sobre ella. Y es un compromiso electoral. En aras a que la administración autonómica sea más eficaz siempre cambia su estructura. La Junta de Saneamiento, por ejemplo, ha desaparecido y se integra en una dirección general...

–Las relaciones con el PP parecen seguir atascadas...

–Las relaciones son las que el PP quiere que tengamos. Teresa Mallada nos pidió una reunión y la tuvo. Por mi forma de ser soy abierto al diálogo.

–Pero parece que no para permitir que se tramite la propuesta de ley de polígonos del PP.

–Si uno quiere que apoyen su propuesta lo mejor es hablarlo antes, no el día previo a cuando se debate.

–Ciudadanos dice que no se está cumpliendo lo acordado para este Presupuesto y que de seguir así no se sentará a negociar el próximo.

–Es poco serio juzgar el cumplimiento de un presupuesto anual cuando estamos en julio y sí se está cumpliendo. Tal parece que la portavoz de Ciudadanos está buscando excusas para no sentarse a negociar, y es una lástima porque nos hace ver que algunas personas se preocupan más de sus intereses electorales de futuro que de Asturias. Por lo que se lee y comenta, todo responde a una estrategia de un antiguo dirigente nacional de Cs que hoy trabaja para el PP, para que sus antiguos diputados giren a la derecha y rompan con el PSOE buscando integrarlos en el PP. Eso significaría el fin de una oposición útil por parte de Ciudadanos en Asturias, con capacidad para llegar a acuerdos. Traerá más crispación y tensión, siguiendo la estela de la ultraderecha. Me imagino que eso decepcionará a sus votantes moderados. Ojalá rectifiquen, pero el Gobierno, no obstante, tenderá la mano al diálogo con Cs para negociar el próximo presupuesto.

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