La Cultura Castreña Asturiana, título de la colección de seis libros que serán distribuidos por LA NUEVA ESPAÑA a partir del próximo fin de semana (sábado 24, y domingo 25 de julio), representa un hito editorial que explica con ánimo divulgador y visión integral mil años apasionantes en la Historia de Asturias. Un milenio que cambió la cara del territorio y de sus gentes, y que de alguna forma marcó nuestra esencia y lo que hoy somos.

Mil años de revolución metalúrgica, de cambios sociales y económicos profundos, que culminaron con el choque inevitable y traumático de dos mundos contrapuestos: Roma y su Imperio frente a las sociedades castreñas.

Una colección que es el resultado conjunto de meses de trabajo, de miles de kilómetros recorridos para indagar sobre el terreno la esencia y los escenarios en los que se desarrollaron aquellos acontecimientos. Un trabajo periodístico intenso y concienzudo que contó con la colaboración de un buen número de historiadores en general, y de arqueólogos en particular, que sirvieron de guías en lo físico pero también en lo emocional.

Lo que ha salido de todo ello es la primera gran guía de la cultura castreña asturiana, un patrimonio de una importancia excepcional que se podría comparar con nuestras cuevas del arte paleolítico, con nuestros caminos de Santiago y con el inigualable Prerrománico. Asturias puede sentirse orgullosa de albergar algunas de las grandes joyas castreñas no solo de la península ibérica sino de la Europa de los castros. Coaña, la Campa Torres, Pendia, Cabo Blanco, Moriyón o el Chao Samartín son lugares míticos en los que las piedras nos cuentan una historia de la que, como asturianos, debemos sentirnos orgullosos.

Seis libros de tapa dura, cada uno de 72 páginas a todo color, cerca de mil fotografías, mapas de localización, ilustraciones e infografías para acercar a los asturianos un pasado aún no lo suficientemente conocido. La filosofía de este trabajo editorial sigue en este sentido la senda marcada por LA NUEVA ESPAÑA el pasado verano, con la publicación de las monografías de las cinco cuevas asturianas del Paleolítico declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Cultura Castreña Asturiana viaja en el tiempo y, a la luz de las investigaciones, explica el día a día en los castros, la organización social, lo que cultivaban y lo que comían las poblaciones prerromanas, los vestidos que portaban, sus creencias y sus ritos hasta donde la arqueología permite conocer. Nos adentraremos en las cabañas castreñas, desmontaremos tópicos y responderemos a preguntas esenciales. ¿Cuántos eran, cómo vivían, cuáles eran las relaciones territoriales, de qué herramientas disponían, quiénes mandaban en el castro?

Los libros son en lo fundamental un trabajo de autor, abordado por los profesionales de LA NUEVA ESPAÑA, no solo en lo que respecta a los textos y las fotografías, sino también en materia de ilustración, diseño y corrección, con especial atención a la toponimia asturiana. Los periodistas Eduardo García y Miki López firman cada uno de los seis títulos, que en tres de los casos se enriquecen con dos firmas de lujo. Los arqueólogos Ángel Villa Valdés y Jorge Camino Mayor son profesionales de una trayectoria arqueológica investigadora de excepción. Ángel Villa cofirma el primer título (“Mil años en el Castro”) y el quinto libro (“Chao Samatín, capital castreña”), mientras que Jorge Camino cofirma la sexta entrega de la colección (“Los castros del Oriente y la crónica de la romanización”). Dos presencias que LA NUEVA ESPAÑA entiende y valora como un regalo.

Junto a ellos, decenas de historiadores de los más diversos campos de conocimiento han aportado datos y teorías. Unos de forma directa, otros a través de sus publicaciones.

Mil años en seis libros y trescientos castros

El primer volumen, “Mil años en el castro”, es una introducción general y muy divulgativa, del paisaje castreño asturiano. En él los autores eligen a San Chuis (Allande) como el castro guía de la colección, que sirve para explicar las líneas maestras arquitectónicas e históricas de la cultura castreña. El libro recorrerá los increibles escenarios de las míticas minas de oro en tierra astur, gestionadas por Roma.

El segundo libro nos sitúa en el castro de Coaña, pieza central de una tierra de poblados fortificados. En ese viaje a las tierras del Occidente se hablará de los castros de Pendia y de Mohías, y de las joyas cerámicas que la historia nos dejó, la común de las sociedades indígenas, la famosa Terra sigillata romana, exportada a todos los rincones del Imperio.

El tercer libro tendrá sabor marino. “Los castros del mar” recorrerá los poblados costeros a partir de un kilómetro cero que es el impresionante castro de Cabo Blanco (El Franco). Un libro que indagará en la capacidad navegante de las sociedades castreñas, de las rutas de comercio y la colonización del mar.

El cuarto libro se titula “La Campa Torres”, en el centro del mundo. La antigua Noega será el núcleo de un relato que incluye la sugerente historia del castro de Llagú (Oviedo), con final traumático, y la del castro del Castillo de San Martín, en la desembocadura del Nalón, un asentamiento con un horizonte poblacional prolongadísimo.

Viajaremos hasta tierras de Grandas de Salime para contar la historia del Chao Samartín, una de las grandes referencias castreñas en la península ibérica. Y el castro de Pelóu y el de Taramundi. Poblados en tierra minera, asentados en un espacio ocupado al menos desde el Neolítico.

Más allá del Cabo Torres hay otro mundo castreño, inexcusable para entender esa sociedad prerromana, pero menos conocido porque ha dejado un menor número de restos. Son los castros del Oriente de Asturias, comenzando por los de Caravia y Villaviciosa. Allí están documentados algunos de los asentamientos estables más antiguos de la región. Este sexto volumen explicará los entresijos de la conquista de Roma, las guerras, la ocupación, la nueva gestión del territorio.

Un viaje apasionante por un milenio plagado de hechos decisivos. Un viaje por un patrimonio único.