Antes de empezar a hablar del Presupuesto de 2022, y para poder llegar al otoño con un nivel de confianza que les permita sentarse a negociar, IU quiso saber “qué está pasando con el de 2021”. La reunión para hacer balance de los compromisos adquiridos que el socio principal del Gobierno del Principado mantuvo ayer con los representantes del Ejecutivo y del PSOE terminó con el coordinador de IU pidiendo sobre todo “mecanismos de agilidad” para las ayudas del “fondo covid”. Ovidio Zapico sopesa los 35 millones de euros en ayudas que se han pagado en más de medio año, comprueba que están a diez millones de cubrir las solicitudes de la primera convocatoria y que suponen algo más de un tercio de la dotación de cien millones para todo el ejercicio, y concluye: “Es innegable que el ritmo es muy lento”. No puede ser, apostilla, que alguien que pida en septiembre la subvención de la segunda convocatoria –aún por definir– cobre “en marzo o abril de 2022”.

Pasando a revista a los compromisos que el Gobierno adquirió con IU, Zapico desliza un “no damos cheques en blanco” que sirve como advertencia de cara a la negociación presupuestaria del otoño, pero también admite que el análisis del “corazón social” de las cuentas mejora el diagnóstico. Está “satisfecho”, asume, porque esa parte se está cumpliendo “pese a todas las dificultades al implantar el ingreso mínimo vital”. Zapico valora especialmente la rebaja de las listas de espera de la dependencia, que incluso podrían quedar reducidas al final del año a “un porcentaje técnico, meramente estructural”.

Del lado socialista, la secretaria de Organización de la FSA, Gimena Llamedo, destaca la armonía en cuanto a la parte social de los acuerdos y hace un resumen “favorable” de un encuentro en el que percibió “buena sintonía” e invitó a sus interlocutores a “ser conscientes de que nos restan seis meses para ejecutar este presupuesto y los acuerdos que se adquirieron con ellos”.