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La planta para clasificar basuras recorta sus plazos de obra: “Es un gran hito”

Cogersa tendrá lista antes de los 31 meses previstos su nueva instalación, que creará 71 empleos y tratará casi la mitad de los residuos de Asturias

Juan Cofiño, cuarto por la izquierda, con Paz Orviz a su lado, en las obras de la nueva planta de Cogersa.

Juan Cofiño, cuarto por la izquierda, con Paz Orviz a su lado, en las obras de la nueva planta de Cogersa.

“Es un hito importantísimo en la historia de Cogersa y de los residuos en Asturias”. Así calificó ayer el vicepresidente del Principado y presidente de al Compañía para la Gestión de los Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa), Juan Cofiño, la futura planta de clasificación de residuos cuyas obras se iniciaron la semana pasada, con 15 meses de retraso por el estudio ambiental, en las instalaciones de Cogersa. Ayer fueron visitadas por Cofiño, la viceconsejera de Medio Ambiente, Nieves Roqueñí y representantes de varios ayuntamientos asturianos, entre ellos los alcaldes de Gijón, Ana González; Carreño, Amelia Fernández; Llanera, Gerardo Sanz; y Corvera, Iván Fernández.

Cofiño resaltó que con esta instalación se está “complementando con un esfuerzo grande la separación de residuos que ya hacen los asturianos en sus domicilios”. De hecho, su construcción busca alcanzar los niveles de reciclaje y reducción del envío a vertedero que exige la Unión Europea.

En esta planta se van a tratar 415.000 toneladas anuales, casi la mitad de toda la basura que se genera en Asturias. De esa cifra, 340.000 serán de residuos domiciliarios que no se separan en origen y 75.000 de residuos voluminosos e industriales.

La planta, que contará con el equipamiento “más moderno y eficiente de España”, en palabras de la gerente de la gerente de Cogersa, Paz Orviz, permitirá la recuperación de unas 84.000 toneladas anuales de plásticos, envases, papel y cartón, hierro, aluminio, vidrio y madera, la producción de 28.000 toneladas de material de cobertura y rellenos a partir de materia orgánica tratada, mientras que otras 160.000 toneladas de materiales inorgánicos descartados y residuos orgánicos desecados y tratados se aprovecharán como combustible en instalaciones de producción energética o industriales. Esta basura destinada a la incineración es lo que se denomina combustible sólido recuperado.

La planta se está construyendo en una parcela de 35.000 m2 en la zona noroeste de las instalaciones de Cogersa, en concreto en el valle de Vilorteo, por la empresa Valtalia. La inversión ascenderá a 58 millones de euros y cuando entren en servicio las instalaciones darán empleo a 71 personas. Para entonces tendrán que estar despejados los problemas que puede tener Cogersa para contratar empleados, dado que como empresa pública está sujeta a las restricciones que en ese sentido tienen el conjunto de las administraciones, la tasa de reposición.

La gerente de Cogersa, Paz Orviz, anunció ayer que las obras se van a desarrollar a un ritmo más rápido del preestablecido, acortando en varios meses el plazo máximo de ejecución, que es de 31 meses más otros 9 para la puesta en marcha de la planta. Orviz recalcó que esta instalación “va a suponer un punto de inflexión en el modelo de gestión de los residuos en Asturias”, que durante décadas ha estado pivotando en torno al envío de la mayor parte de los residuos al vertedero.

Cofiño apunta que hay “muchos” proyectos en Asturias para usar basura como combustible


Juan Cofiño descartó ayer que las protestas vecinales contra el envío de las 160.000 toneladas anuales de combustible sólido recuperado a la térmica de la Pereda acabe por impedir la valorización de este residuo.

“En este momento ya empiezan a madurar las tecnologías para poder usar este combustible. Hay muchos proyectos en Asturias que ahora mismo requieren o podrían precisamente usar este combustible. Uno de ellos la térmica de La Pereda, pero no solamente ese, hay otros muchos proyectos en Asturias susceptibles de recibir este combustible, afortunadamente. Por lo tanto, desde ese punto de vista no tenemos ningún problema, podemos decirlo con toda claridad, para darle salida a ese combustible”, aseveró.

Cofiño declinó concretar las alternativas a la incineración en la térmica de Hunosa, limitándose a que se trata de “proyectos de empresas que están en estos momentos gestándose”.

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