Los castros asturianos son algo más que un bien patrimonial. Esos imponentes conjuntos componen el testimonio de la época en la que el mito se convirtió en historia, de mil años clave en los que las gentes del Norte pasaron de trabajar el bronce a enfrentarse a las legiones romanas. El auténtico “escenario de la entrada de Asturias en la historia”, como lo define el arqueólogo Ángel Villa. Ese legado centra la colección “La Cultura Castreña Asturiana” que ha desarrollado y edita LA NUEVA ESPAÑA. Un recorrido por estos enclaves en seis volúmenes, que ayer se presentó en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, con la presencia de sus autores: el periodista Eduardo García, el fotoperiodista Miki López y el propio Ángel Villa, que cofirma el primer tomo de la colección (“Mil años en el Castro”) y el quinto (Chao Samartín, capital castreña”). Otro especialista destacado, Jorge Camino, es coautor del sexto volumen (“Los castros del Oriente y la crónica de la romanización”).

“El patrimonio castreño asturiano lo integran 300 castros repartidos por toda la geografía asturiana, de los que aproximadamente 30 están excavados. Los especialistas sostienen que a lo mejor se ha investigado alrededor de un 5% del hábitat castreño investigado, y pese a esa mínima parte que está al descubierto, se puede decir que Asturias tiene vestigios emblemáticos y joyas en el panorama no solo español, también europeo”, explicó, al comienzo del acto, Ángeles Rivero, subdirectora general de LA NUEVA ESPAÑA, que incidió en que este esfuerzo editorial, como también iniciativas anteriores del tamaño de la colección “El legado del arte rupestre asturiano”, distribuida el año pasado, o la exposición “Santullano, viaje al siglo IX”, que se puede visitar hasta el 1 de agosto en Trascorrales, suponen una manera de “premiar la fidelidad de los lectores del periódico y contribuir a que todos los asturianos puedan conocer un poco mejor su territorio, y conocerlo además poliédricamente”.

Castros de Asturias, una historia de 1.000 años Miki López

En el marco de esta vocación divulgativa, la colección “La Cultura Castreña Asturiana” cumple ejemplarmente su cometido, como quedó claro ayer en la intervención de los autores, que explicaron cómo el esfuerzo compartido, como la conjunción de las miradas del periodista, el fotógrafo y el arqueólogo, propició una aproximación inédita y atractiva al gran legado que sostienen los castros asturianos.

“Siempre recuerdo las palabras que decía Miguel Ángel: ‘Emocionaos y lograréis emocionar’. Yo creo que esa es una buena fórmula para los periodistas, y yo en este trabajo, a través de estos meses me he emocionado haciendo estos libros. A veces era una emoción directa, por lo que veía, y a veces indirecta, por lo que me contaban o a partir de una fotografía que me enseñaba Miki”, relató Eduardo García, el periodista que ha construido el relato de estos mil años de historia en los seis libros de la colección.

Para Miki López, autor de las imágenes que nutren los volúmenes, esta iniciativa fue un auténtico reto, aunque también le sirvió de aprendizaje. “Ángel (Villa) me enseñó a salir del mato y a entender un poco eso que estaba viendo yo, que no dejaba de ser un mato. Entendí muchísimas cosas sobre la interpretación del paisaje. El último castro que visitamos, Eduardo y yo solos, era el del Molín del Puerto y yo, al llegar, ya estaba levantando en mi cabeza las murallas, y sabía dónde estaban los fosos”, relató el fotoperiodista.

A partir de este aprendizaje, gracias también a las conversaciones con Eduardo García, Miki López fue desarrollando paulatinamente una visión propia, particular e inédita, sobre los castros. Un acercamiento a las formas, tanto las visibles como las que se intuye que existieron, pero también a esa particular atmósfera castreña, que logró capturar en sus imágenes. “Son todos una verdadera maravilla, y yo quedé enamorado de los emplazamientos”, reveló López.

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Presentación de la colección de libros sobre castros de LA NUEVA ESPAÑA LUISMA MURIAS

Si Eduardo García pone el verbo acertado, la prosa atractiva, y Miki López el poderío y la poesía de sus imágenes, los especialistas se encargan del sustrato, del conocimiento profundo que garantiza que la colección “La Cultura Castreña Asturiana” esté avalada por todo el rigor científico. Que su lectura sea nutritiva. Ángel Villa, arqueólogo de la Consejería de Cultura destinado al Museo Arqueológico, ejerció de cicerone de los periodistas en sus primeros pasos por el mundo castreño, y es coautor de dos de los libros de la colección. En la presentación, Villa incidió en la necesidad, para el mundo académico, de establecer unas vías efectivas y atractivas de comunicación de sus investigaciones. Para lograrlo, el arqueólogo asume que hay que establecer ciertas concesiones, llegar a ciertos consensos. Y el primero, en este caso, es asumir el concepto de “cultura castreña”, que Villa defiende, pese a reconocer que puede ser conflictivo.

“Cuando hablamos de cultura castreña, es un término que abarca mil años de nuestra historia, y no son años cualquiera: son los últimos siglos de la prehistoria, pero también un período clave en el que estas sociedades van a cambiar de forma brusca, en un conflicto que se va a resolver en muy pocas décadas, protagonizando lo que entendemos la entrada de Asturias en la historia convencional. Pero lo utilizamos porque el lenguaje también es útil en ocasiones por impreciso que pueda resultar en términos técnicos. Porque cuando hablamos de ‘cultura castreña’ evoca en el interlocutor un paisaje concreto, un escenario muy específico que permite dar una aproximación al lugar y al tiempo del que estamos hablando que no es posible de conseguir en otros períodos, por eso lo utilizamos”, reflexionó Villa.

Ese tiempo es el que Eduardo García, Miki López, Ángel Villa y Jorge Camino analizan en la colección “La Cultura Castreña Asturiana”, un recorrido por ese terreno brumoso en el que el mito se convierte en historia.

“Mil años en el castro”, primer libro de la serie, a la venta este sábado por 4,95 euros


A partir de este sábado, y durante seis fines de semana consecutivos, los lectores de LA NUEVA ESPAÑA podrán hacerse con los libros de la colección “La Cultura Castreña Asturiana”, junto al periódico del día, abonando solo 4,95 euros adicionales. Editados en tapa dura, los seis tomos disponen de 72 páginas a todo color, con cientos de fotografías, mapas e ilustraciones, y con recorridos divulgativos por decenas de castros de la región, entre ellos San Chuis, Coaña, Pendía, Mohías, Chao Samartín, San Isidro, Cabo Blanco, El Esteiro, La Campa Torres, Moriyón, El Campón del Olivar, Caravia y La Talá. El primero de los libros, “Mil años en el castro”, llegará a los quioscos este sábado, 24 de julio, y se podrá adquirir tanto ese día como el domingo, por el precio de 4,95 euros más el periódico del día. Una semana después, los días 31 de julio y 1 de agosto, se distribuirá “Coaña, el castro perfecto”. El tercer volumen, “Los castros del mar”, se lanzará los días 7 y 8 de agosto. El cuarto, “La Campa Torres, en el centro del mundo”, el 14 y 15 de agosto. “Chao Samartín, capital castreña”, se lanzará el 21 y 22 de agosto. Por último, el sexto volumen, “Castros del Oriente, crónica de la romanización”, se podrá adquirir junto al ejemplar del día de LA NUEVA ESPAÑA el 28 y el 29 de agosto.