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El nuevo corte de carretera dispara el recelo del Suroccidente: “Nos toman el pelo”

“Esperamos que no usen estos inconvenientes como disculpa para alargar cinco o seis años más la obra de la autovía”, claman los vecinos

Obras en el puente de La Barrosa, situado encima de la carretera AS-370.

Obras en el puente de La Barrosa, situado encima de la carretera AS-370.

Los vecinos del suroccidente se sienten cada vez más “maltratados”. El cierre del paso de camiones de más de tres toneladas y media por el tramo de la N-634 Casazorrina-La Espina, en Salas, sólo un día después de la apertura del paso alternativo para superar el “argayón” que mantuvo varios meses la carretera cerrada no muy lejos de allí configura una situación “insostenible” que agrava la sensación de abandono en la zona. La licitación de la obra para la reparación del puente dañado que justifica el corte ha sido declarada de emergencia por el Ministerio de Transportes pero eso no consuela a los usuarios. “Han tardado un mes en declarar la obra urgente, con la pérdida de tiempo y dinero que supone eso”, lamenta José Manuel Arias, representante de la Plataforma por la Autovía del Suroccidente, que desde hace 26 años lucha por ver la carretera terminada.

Arias asume el cierre de la vía y considera que “hay que hacerlo urgentemente y bien”, pero sostiene que deberían cortar el paso a todos los vehículos, y no sólo los pesados: “Si el desvío es por hundimientos puede pasar con coches también, me parece una insensatez”, explica. En el lado opuesto, Sergio Hidalgo, alcalde de Salas, espera que “no corten el paso también a los coches” y califica la situación de “insostenible”, mostrando su firme apoyo al sector del transporte: “Solucionamos lo del paso alternativo al argayo y al día siguiente cortan la vía, es una auténtica barbaridad. Sabemos que el terreno es muy inestable, pero las cosas no se están haciendo como se debería”, declara.

Por su parte, el presidente de la patronal de transportistas Asetra, Ovidio de la Roza, resume la sensación ante el percance como de “una indignación total” en el sector: “Después de tres meses de cierre por el derrame, cortan el tramo sin avisar”, pese a que “el puente está hundido y ellos lo saben desde hace mucho tiempo”, resume. A la vista de “las pérdidas, de dinero y horas de viaje, que eso supone”, asegura que la situación es de “un desprecio total y absoluto a los empresarios de la zona, que parece que tienen que ser superhéroes para trabajar allí. El puente, además, no tiene tantos años”, afirma.

El Gobierno dice estar realizando un “seguimiento” del tramo cortado, que, según los vecinos, “podrían haberse hecho mientras construían el paso alternativo” para salvar el argayo. Sin embargo, la primera premisa del Ministerio es “en todo momento” la seguridad. “El tramo se ha cerrado a los vehículos pesados porque tienen una mayor afección sobre la estructura”, comentan fuentes del departamento.

Por otro lado, el segmento de carretera cerrado pertenece a la futura autovía A-63 –Oviedo-La Espina–, que después de más de veinte años “sigue aún todos los días con alguna historia”, alega Hidalgo. Desde el Ayuntamiento dicen comprender algunos retrasos debido a la posibilidad de “problemas naturales”, pero no confían en que se cumpla el nuevo plazo que alarga un año más el final de las obras por la retirada del argayo. “Ojalá las promesas sean ciertas y no utilicen estos inconvenientes como disculpa para alargar las obras cinco o seis años más”, declaran. También José Manuel Arias entiende los problemas que puedan surgir, pero “la experiencia nos dice que se alargará”. Aclara que desde el Gobierno son “muy optimistas” respecto al tiempo de finalización, y que la plataforma “va a hacer lo que esté en sus manos”, aunque no sean capaces de acortar los plazos. “Vemos con mucha preocupación los retrasos”, afirma. “La finalización de las obras ha estado planeada para todas las legislaturas, y así seguimos. Estamos prácticamente incomunicados. El occidente se merece un trato mejor del que está recibiendo. Nosotros vamos a estar ahí porque nos están tomando el pelo”, concluye.

El Ministerio asegura que cualquier previsión de reapertura sería prematura debido a “las importantes deformaciones y elementos con riesgo de desprendimiento, que podrían conllevar un agravamiento de la situación actual y suponen un peligro para los usuarios de esta vía y de la carretera autonómica AS-370, que discurre bajo ella”. El Gobierno asegura que irá informando del inicio y desarrollo de las obras y “de las afecciones al tráfico que sean necesarias”.

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