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Balance en la primera mitad de la legislatura

“Llegó el momento del acelerón, no se puede seguir poniendo la pandemia como excusa”

“A la diputada asturiana de Unidas Podemos no la conozco, nunca me ha llamado para preguntar qué piensa IU”

Ángela Vallina. | Luisma Murias

Ángela Vallina. | Luisma Murias

El “socio preferente” del Gobierno, “como dicen ellos”, está en la fase de la presión y el impulso a la acción, o en la de la colaboración exigente. La portavoz de IU en la Junta, Ángela Vallina, entiende que la pandemia pueda inducir a la benevolencia en el inventario de lo que dejan pendiente los dos primeros años del mandato de Adrián Barbón, pero advierte de que al futuro pueden caérsele las excusas.

–Al Presidente le sale muy bien su propio balance. ¿Comparte la complacencia?

–Esta no es una legislatura normal. La pandemia lo ha trastocado todo y ha hecho que hayan quedado en cartera muchos proyectos y reformas estructurales que Asturias necesitaba. Llegado este momento, no obstante, hay que ponerse las pilas. Tenemos una transición que afrontar, no solo para mantener nuestra industria, también para generar nuevos nichos, y estamos cansados de que no se diga qué proyectos va a presentar Asturias a los fondos europeos. Hay también déficits en educación, y pese a que tenemos una sanidad fuerte, la pandemia ha sacado a la luz algunas carencias. Es el momento de la atención primaria, y quedan muchas cosas. Queda la oficialidad y mucho calendario legislativo que se paró. Llegó el momento de pegar el acelerón, no se puede poner siempre como excusa la pandemia.

–¿Hacia dónde más?

–Se ha suscrito en Asturias un pacto sobre la financiación autonómica y esperamos que se pelee, cuando toque, a nivel estatal. También es hora de cumplir el mandato constitucional para que pague más el que más tiene con una fiscalidad progresiva, o de caminar hacia una armonización fiscal.

–Barbón ha invitado a sus antagonistas a evitar el tacticismo. ¿Se siente aludida? ¿Lo comparte?

–No nos sentimos aludidos, pero nos resulta incomprensible que algunos grupos que han apoyado el presupuesto el año pasado estén ya dando a entender que en este caso no lo van a hacer. No es serio. No se debe medir todo pensando en qué va a ser más rentable en votos. Esto va de arrimar el hombro en situaciones difíciles y de estar a la altura, y hay partidos que van como la veleta. Debe haber una negociación seria y fijar las prioridades donde corresponda.

–Últimamente han criticado la apuesta del Principado por las ayudas directas a la natalidad, les disgusta el ritmo de concesión de las compensaciones del “fondo covid”… ¿Se ven más cerca o más lejos del PSOE que hace dos años?

–Tenemos el mismo ánimo de colaborar y de aportar, pero también nuestras reclamaciones. Siempre dijimos que el “fondo covid”, una de nuestras premisas para la aprobación del presupuesto, debía ser ágil, y no ha sido así. Yo comprendo que la administración es la que es, pero si no somos capaces de repartir a tiempo cien millones de euros, ¿qué va a pasar cuando lleguen los fondos europeos? El Gobierno tiene que ponerse las pilas de una manera extraordinaria. En la cuestión industrial, se ha anunciado la inversión de Mittal, sí, pero Asturias no es solo Mittal. Las cosas tienen que mejorar bastante.

–¿Qué tiene que pasar para que vuelvan a respaldar el presupuesto?

–Para empezar, debemos ver agilidad en la gestión de los fondos europeos, pero una de nuestras prioridades va a ser el refuerzo económico en Educación, porque lo que ha ocurrido este año por ejemplo con la presencialidad no es de recibo, y debe haber un cambio de talante en esa consejería para abrir un diálogo con los colectivos afectados. Otra de ellas va a ser la industria.

–¿Pasando por una remodelación del Gobierno en esos dos ámbitos?

–Todos los gobiernos hacen remodelaciones más o menos a mitad de legislatura, pero nosotros no le vamos a decir al Presidente lo que tiene que hacer. Esa es una de las posibilidades que tiene; la otra, tomar el liderazgo en estas dos áreas. Él es el responsable y debe tomar medidas.

–¿Van a querer, como Podemos, una reforma fiscal ya?

–Lo que hemos pedido, y no se nos entregó el año pasado, es un estudio serio sobre el sistema impositivo asturiano para ver qué impuestos hay que mantener o en cuántos es más gravosa su gestión que el beneficio que otorgan. Pero este debate también debe afrontarse con perspectiva estatal, y valorar que no es normal tener paraísos fiscales dentro del Estado, como está ocurriendo ahora mismo.

–¿Qué tal con Podemos?

–Puedo hablar de la Junta. Trabajamos juntos en algunos asuntos, en otros de forma absolutamente dispar. Yo, por ejemplo, nunca voy a admitir enmiendas ni a votar nada que presente Vox y no comprendo cómo a veces fuerzas en teoría progresistas y de izquierdas dan de paso sus iniciativas.

–¿Y con el grupo en el Congreso, con la diputada asturiana que les representa?

–No conozco a esta señora. No he sabido que llamara nunca para preguntar qué piensa IU. Nunca me ha llamado, no la conozco. Llevo la secretaría de política industrial en la dirección regional de IU y no he tenido ningún contacto con ella.

–¿Prefieren una reforma del Estatuto en exclusiva para la cooficialidad o aceptarían otros cambios?

–Estaríamos dispuestos a dialogar sobre otras reformas, pero con el actual clima político y la falta de consenso veo difícil que sea posible llegar a un acuerdo. Espero que en septiembre se empiece como mínimo con la oficialidad, porque es un compromiso del Gobierno, del Presidente y del pacto de legislatura con IU.

–¿Percibe voluntad real en el Gobierno y en el PSOE?

–Espero que la haya. La pandemia dejó muchas cosas en stand by. Pero ahora toca. Espero que tenga palabra y cumpla su compromiso.

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