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La matriculación en la Universidad de Oviedo: los grados se van quedando sin plazas... ¿y qué pasa con las ingenierías?

Los directores de escuelas ven “preocupante” que las carreras técnicas no sean atractivas para los universitarios pese a su alta empleabilidad

Patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.

Tan solo 22 grados de una oferta total de 59 títulos disponen a día de hoy de plazas libres de nuevo ingreso en la Universidad de Oviedo. El resto ya han colgado el cartel de “completo”, según se desprende de la tercera lista de alumnos admitidos –la primera para los estudiantes de la EBAU extraordinaria– que ayer publicó la institución académica asturiana. Tienen que salir, de aquí al 7 de octubre, tres adjudicaciones más. En la lista de ayer, las notas de corte experimentan una pequeña bajada en la mayoría de carreras, pasando el doble grado de Matemáticas y Física, el que domina el ranking de calificaciones, de un 13,424 a un 13,350. Medicina también desciende del 13,230 al 13,132 y Biotecnología se cae del 13 y se queda en un 12,923. Entre las 22 titulaciones que disponen de vacantes, hay un dato llamativo y preocupante a la vez: casi la mitad (10) son ingenierías. Lo cual demuestra que los estudios técnicos no terminan de enganchar a los jóvenes de hoy.

En concreto, los grados con plazas libres en primer curso son: Derecho, Economía, Estudios Clásicos y Románicos, Geografía, Gestión y Administración Pública (online), Historia y Ciencias de la Música, Lengua Española, Lenguas Modernas y sus Literaturas, Marina, Relaciones Laborales y Recursos Humanos, y Terapia Ocupacional. A ellos hay que añadir una larga lista de ingenierías: Geomática, Mecánica, Civil, Recursos Mineros, Tecnologías Industriales, Tecnologías Mineras, Electrónica Industrial y Automática, Tecnologías y Servicios de Telecomunicación, Forestal y del Medio Natural, y el doble grado de Civil y Recursos Mineros. Dentro de la ingenierías, las que están al completo son por contra el nuevo grado de Ciencia e Ingeniería de Datos –con una nota de corte de 11,344, la más elevada de esta rama del conocimiento–, Organización Industrial, Eléctrica, Informática, Informática en Tecnologías de la Información, Química y Química Industrial.

El bajón de las ingenierías

Asun Cámara, directora de la Escuela Politécnica de Mieres, ve con “preocupación” la falta de atracción de la ingenierías. “Es un problema que no estamos sabiendo gestionar ni transmitir a la sociedad”, opina. La ingeniera de Montes asegura que lo que no sucedía hace veinte años, “está sucediendo ahora”. “Quizá no lo pudiéramos imaginar”, agrega. Además, se da la paradoja de que las ingenierías tienen “una elevada empleabilidad por no decir una inserción laboral plena”. Y aún así, estos estudios no atrapan. Pero eso aquí, en el resto de España y en el resto del mundo. “Para nuestros egresados es una situación muy favorable porque, al haber pocos ingenieros en el mercado laboral, encuentran rápido un trabajo. Pero no es ni mucho menos la situación ideal. Y si la tendencia sigue así, el problema irá en aumento y acabaremos teniendo que importar a ingenieros de otros países”, reflexiona.

Juan Carlos Campo, director de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, dice que “el hecho de que queden plazas ofertadas sin cubrir no es un hecho preocupante en sí mismo”. Y se explica: “En la mayor parte de los casos existe una oferta de plazas irreal que nunca ha tenido correspondencia con la demanda prevista. Para tranquilidad de todos, los recursos que se ponen en juego están adaptados a la demanda en base a lo ocupado en el curso anterior, no a la oferta”. Ahora bien, “lo que sí es más importante –resalta– es que a nivel global, desde hace años, el porcentaje de alumnos en las ingenierías va disminuyendo ligeramente pero sostenidamente, año a año”. Campo insiste en que esto es una realidad “tanto en España como en los países occidentales, a diferencia de lo que está sucediendo en los países asiáticos”. “Es lógicamente una preocupación y de ahí las numerosas campañas a todos los niveles que se están haciendo para atraer estudiantes a estas titulaciones y a colectivos específicos infrarrepresentados, como el de la mujer, en un contexto de demanda creciente y de importancia para el desarrollo económico y social”, remata.

Francisco Javier Iglesias, director de la Escuela de Ingeniería de Minas, Energía y Materiales de Oviedo, que imparte uno de los grados con vacantes disponibles, considera que en la actualidad las ingenierías “no resultan tan atractivas por el gran esfuerzo que hay que realizar para superarlas y la menor recompensa apreciada tras obtener la titulación, ya que el sobresueldo y las ventajas asociadas no son tantas o tan interesantes como antes”. Ello, opina, “desanima mucho a los posibles estudiantes”.

En el caso concreto de la titulación de Ingeniería de Tecnologías Mineras, Iglesias cree que no muestra todas las salidas profesionales que tienen los egresados. Enumera algunas: “prospección e investigación de yacimientos, minería, explosivos, demoliciones, obras subterráneas, todas las energías, materiales y metalurgia, e incluso temas medioambientales”. “Ese desconocimiento, a pesar de nuestros esfuerzos por aclarar el tema, no favorece la matrícula. Además la denominación del título viene impuesta por ley”, manifiesta.

La Escuela de Minas trata de recuperar esa atracción mediante la implantación de un nuevo grado, el de Energías Renovables. Asimismo, “vamos a incorporar al grado en Ingeniería de Tecnologías Mineras asignaturas que pueden resultar muy atractivas para los estudiantes, como robótica, minería submarina o ciberseguridad”, señala Iglesias, que recuerda que “estas disminuciones de matrícula se experimentan en todas las universidades españolas”.

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