La Semana Europea de la Movilidad, que ayer comenzó en duversoso puntos del Viejo Continente, es una campaña dirigida a sensibilizar, tanto a los responsables políticos como a los ciudadanos, sobre las consecuencias negativas que tiene el uso irracional del coche en la ciudad, tanto para la salud pública como para el medio ambiente, y los beneficios del uso de modos de transporte más sostenibles como el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie.

Está iniciativa surgió en Europa en 1999 y a partir del año 2000 contó con el apoyo de la Comisión Europea. Se celebra cada año, del 16 al 22 de septiembre, realizando actividades para promocionar la movilidad sostenible y fomentando el desarrollo de buenas prácticas y medidas permanentes. Además, el día 22 se celebra además el evento “¡El día sin coches!”, origen de esta iniciativa europea, que pretende encontrar nuevas soluciones a los problemas asociados al aumento del tráfico en las ciudades.

Día sin coches

Esta jornada del 22 de septiembre actúa como clausura de la Semana Europea de la Movilidad para reivindicar tanto que los medios de desplazamiento sostenible son la base de la movilidad del futuro en la ciudad como que en urbes con mucha población es imprescindible promover el cumplimiento de la normativa de las diversas modalidades para fomentar la convivencia en el espacio público y reducir la siniestralidad. Asimismo, busca la protección de los colectivos más vulnerables, así como un cambio de hábitos entre las personas que se desplazan por la vía pública con el fin de construir un nuevo modelo de movilidad.

Movilidad Sostenible, saludable y segura

El tema elegido por la Comisión Europea para la campaña de este año 2021 es “Movilidad sostenible, saludable y segura” y el lema de la campaña es “Por tu salud, muévete de forma sostenible”.

En consonancia con el eslogan de este año, la Comisión Europea quiere poner en el centro del debate político y social las oportunidades de cambio que surgen de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, vinculando la importancia de crear entornos saludables que favorezcan los modos sostenibles de desplazamiento, con la mejora de la salud individual y colectiva de la población. El eslogan elegido centra la atención en cuatro temas centrales: la salud mental y física, la seguridad y la respuesta al Covid-19.

No es casual que la salud mental sea un tema prioritario porque la Semana Europea de la Movilidad pone la mira en la relación entre salud mental y movilidad urbana, una cuestión que ha cobrado mayor importancia durante la pandemia.

Otro tema prioritario es la salud física, por ejemplo los efectos de la contaminación atmosférica y acústica y el beneficio de la movilidad activa. El tema de la seguridad pone de relieve los últimos avances en materia de seguridad del transporte, la integración de las personas con movilidad reducida y las amplias medidas de seguridad vial en el entorno urbano. La respuesta de las administraciones locales a la pandemia de coronavirus también se ha tenido en cuenta, en concreto los aspectos positivos de la pandemia en cuanto a movilidad urbana y la importancia de recuperar la confianza en el transporte público.

España líder en participación

Desde hace muchos años, España lidera la participación en la Semana Europea de la Movilidad. El año pasado de las 2.945 ciudades europeas participantes 531 fueron españolas, con 1.890 medidas permanentes presentadas. Estas medidas permanentes son un criterio impulsado por la coordinación española, desde el año 2001 para dar credibilidad y corresponsabilidad al proyecto.