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Asturias urge la nueva financiación y el Gobierno anuncia 7.000 millones más en 2022

La consejera de Hacienda sostiene en la Junta que retrasar la reforma agrandaría “la brecha entre los ingresos y la necesidad de gasto”

El Gobierno asturiano apremió ayer la reforma del sistema de financiación autonómica al mismo tiempo que el Gobierno central anunciaba “una transferencia extraordinaria” de 7.000 millones de euros, a consignar en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2022 y la devolución de 3.000 más por el IVA de 2017. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, reconoció en el Congreso la necesidad de revisar el actual modelo de financiación, pero no ofreció plazos.

La consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, declaró en una contestación a la diputada Laura Pérez Macho (Cs) que cuanto más se retrase la revisión del sistema, mayores dificultades tendrán las comunidades autónomas para hacer frente al coste de los servicios básicos esenciales, como la sanidad, la educación y la atención a los mayores. “Cuanto más se retrase la nueva financiación, mayor será la brecha entre los ingresos y la necesidad de gasto”, sostuvo la responsable de las finanzas del Principado, después de que la diputada del grupo parlamentario naranja le preguntase qué consecuencias acarrearía para Asturias un nuevo parón en la reforma de modelo de la financiación autonómica, pendiente desde el año 2014. La revisión de la financiación autonómica fue paralizada, primero por el gobierno de Mariano Rajoy con el argumento de que los años inmediatamente posteriores a la “gran recesión” no eran la coyuntura más propicia para inyectar recursos adicionales al reparto de dinero entre las autonomías del régimen común; después por la inestabilidad política nacional, que desembocó en dos elecciones generales consecutivas en 2019 y más recientemente por el impacto de la crisis sanitaria del coronavirus.

Ana Cárcaba se resistió a dar por hecho que una recientes declaraciones de la vicepresidenta Nadia Calviño, en las que calificaba de “compleja” la reforma de la financiación autonómica y anunciaba que la prioridad del Gobierno central ahora es la aprobación de los Presupuestos Generales, significasen una nueva demora. La consejera de Hacienda sostuvo que el modelo vigente, aprobado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, “necesita reformas cuanto antes, debemos ser proactivos. Es un modelo complejo, poco transparente y resulta insuficiente”. Ana Cárcaba reconoció que la reforma “exigirá mucho esfuerzo, trabajo y diálogo”, después de que la diputada del grupo naranja plantease si “serán suficientes los parches” anunciados por el Gobierno central, tales como la ampliación de transferencias, abonar la liquidación del IVA de 2017, aplazar la liquidación negativa de 2020 que llegará en 2022, o suspender las reglas fiscales para el próximo ejercicio.

Devolución del IVA de 2017

La revisión de la financiación también acaparó el debate en el Congreso, justo el día después de que Andalucía y Valencia se aliasen para reivindicar un fondo transitorio de compensación para las comunidades infrafinanciadas. La ministra Montero aprovechó el debate para anunciar que las comunidades autónomas recibirán en 2022 “una transferencia extraordinaria” de unos 7.000 millones de euros, un 6,3% más de lo que recibieron este año, a consignar en los próximos Presupuestos Generales y también avanzó que habrá otra partida de 3.100 millones para liquidar el IVA de 2017, por el que Asturias reclama 86 millones de euros. Montero asumió la necesidad de revisar el modelo de financiación y trasladó el compromiso del ejecutivo de Pedro Sánchez de lograr un sistema “justo que ponga fin a los supuestos agravios territoriales”, aunque no avanzó el plazo en el que espera contar con el borrador de la nueva propuesta.

Cárcaba asegura que el impuesto de sucesiones lo pagan cada año 200 asturianos

El primer debate del curso político en el Parlamento asturiano trató sobre la política fiscal del Principado. El portavoz adjunto del PP, Pablo González, reprochó a la consejera de Hacienda que Asturias es una de las comunidades autónomas “donde más pagan los tramos mas bajos de renta” y criticó que el Principado lidere clasificaciones negativas, como las “de peor tasa de actividad, donde menos crece el PIB y donde más se renuncia a herencias” La consejera Ana Cárcaba explicó que el Principado “no acometerá una reforma en profundidad” de su política fiscal, aunque abrió la puerta “a modificaciones puntuales”, de las que puso como ejemplo “las bonificaciones fiscales para luchar contra la despoblación rural o retener talento”. Defendió el modelo fiscal que viene aplicando el PSOE en Asturias como “equitativo, progresivo, justo y que garantiza suficiencia para atender los servicios públicos” y cargó contra los partidos de la oposición que “utilizan la política fiscal para enviar mensajes populistas”. Según Cárcaba, “la presión fiscal en Asturias está por debajo de la media nacional, tanto en impuestos cedidos como propios” y recalcó que en Sucesiones “paga menos del 1% de herederos en línea directa, unos 200 contribuyentes al año”.

Las claves

Montero identifica tres bloques en el pulso de la nueva financiación. La ministra de Hacienda reclamó una “mirada amplia” a los tres bloques de comunidades autónomas con intereses dispares en el pulso por la nueva financiación.

Las reivindicaciones territoriales. La Ministra sitúa en un grupo a Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón que “defienden que en su territorio se afronte el reto demográfico y que se tenga más en cuenta la dispersión de población”. En el segundo, están Andalucía, Murcia y Valencia que piden mayor peso a la población y en el tercero Baleares, Madrid y Cataluña, que se tenga en cuenta su aportación: principio de ordinalidad.

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