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Salud Pública trabaja en una desescalada con mayores aforos y más interacción social

El uso de la mascarilla en espacios cerrados y una ventilación adecuada, claves en la relajación de medidas ya suprimidas en otras comunidades

Varios clientes con mascarilla en una terraza hostelera. | LNE

El equipo de Salud Pública de la consejería de Salud trabaja en una desescalada que tendrá como denominador común mayores aforos y más interacción social en diversos ámbitos y sectores. La flexibilización de las medidas, que todavía están por cerrar, entrará en vigor la próxima semana y tendrá un alcance general, como ya adelantó el consejero de Salud pues afectarán por igual a la hostelería, los espacios culturales como teatros y cines, y a los centros sanitarios y educativos y a los deportivos, como los gimnasios.

La adaptación a la nueva normalidad será progresiva, por lo que la resolución que entre en vigor la próxima semana no supondrá de golpe el fin de todas las medidas. Un nuevo aumento de aforos es una de las posibilidades que manejan los técnicos para los distintos sectores, visto el buen resultado que han dado las experiencias previas en, por ejemplo, las salas de cine y teatro y en los conciertos en interior celebrados en Asturias en las últimas semanas. Uno de los aspectos que cobrará relevancia ante el previsible aumento de los aforos será la ventilación, ya que los expertos han comprobado que una adecuada renovación del aire tiene efectos beneficiosos para evitar la propagación de virus.

Dentro del sector de la hostelería las mayores reivindicaciones se dirigen a los locales de ocio nocturno, que son los que han permanecido cerrados durante más tiempo y sostienen que las restricciones vigentes desde que se les permitió la reapertura en interior, el pasado mes de septiembre, todavía lastran su actividad. Los técnicos de Salud Pública deberán valorar si dan luz verde a la ampliación de horario (ahora están obligados a cerrar a las cuatro de la mañana) o a peticiones como poder atender en la barra o que el máximo de personas por grupo sea al menos equiparable al de la hostelería, diez en vez de las seis actuales. Poder bailar, como ya se va a permitir en otras comunidades autónomas, es otra de las reclamaciones del sector del ocio nocturno para tener más clientes en sus negocios. El resto de la hostelería está pendiente de si este nuevo paquete de la desescalada permitirá grupos de más de diez personas, una medida que consideran podría resultar positiva para que la fiesta gastronómica del Desarme tenga una aceptación y volumen similares a los de antes de la pandemia. “Si en octubre ya se ha aprobado que haya festejos taurinos callejeros en municipios de Valencia, cómo no vamos a tener un Desarme parecido a los de antes”, planteaba ayer un hostelero de Oviedo. De momento, ni el Ministerio de Sanidad ni las comunidades autónomas han movido ficha para flexibilizar el uso de la mascarilla en espacios cerrados o en abiertos donde no resulte posible guardar la distancia interpersonal de un metro y medio.

La adaptación a la favorable situación epidemiológica que presenta Asturias permitirá una mayor interacción social de la autorizada hasta ahora. Está por ver si la desescalada dará nuevas respuestas a situaciones como la de los patios sectorizados en los colegios para los niños de hasta sexto de primaria, la reserva previa para acudir al gimnasio, o los límites que aún rigen para poder visitar a pacientes hospitalizados.

Mientras tanto, Navarra puso fin la pasada medianoche a todas las restricciones de aforos y horarios, aunque mantiene el uso obligado de mascarilla en interiores, cuando registra una incidencia a 14 días de 45,8 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que Asturias está en 17,3 casos. Madrid levantará sus restricciones el lunes 4 y Castilla-La Mancha ya permite actividades de baile en ocio nocturno mientras que Extremadura suprimió ayer todas las restricciones en aforo y horarios.

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