Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“La pandemia mejora pero la necesidad sigue”, advierte el Banco de Alimentos

“Cada vez hay más demanda de bienes esenciales”, dice el presidente de la entidad sin ánimo de lucro, protagonista de los premios de UGT

Por la izquierda, Juan José Blanco, Bernardo Sopeña, Ana Gamonal, Mariano Fernández y Jorge José Riera. | Luisma Murias

La crisis del coronavirus sobrevoló el acto de entrega de los premios “Primero de mayo” de la UGT de Asturias. En primer lugar condicionó la fecha, un 1 de octubre, cinco meses después del Día del Trabajador que da nombre a los galardones. Los propios premios estuvieron relacionados con la pandemia, puesto que la máxima distinción, la insignia de oro del sindicato, fue a parar al Banco de Alimentos, al que se le quiso reconocer el trabajo realizado para ayudar a los que peor lo están pasando durante la crisis sanitaria.

El presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Asturias, Bernardo Sopeña, aseguró que este galardón es un “estímulo para seguir trabajando”. A continuación, advirtió que lo peor no ha pasado y que “la demanda de productos de primera necesidad es cada vez mayor”. Y dio datos: en 2020 atendieron en Asturias a 21.000 personas en riesgo de exclusión, 3.000 más que en 2019, y en el conjunto de España pasaron de atender a 1.050.000 personas a 1.560.000, “una situación sin precedentes”, explicaba Sopeña, consciente de que “la situación sanitaria ha mejorado pero la necesidad permanece”.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, que pudo llegar cuando el acto estaba ya avanzado, situó precisamente al Banco de Alimentos como ejemplo de la reflexión que expuso a continuación y en la que quiso “poner en valor” lo “colectivo”. En su discurso, Barbón citó a Alexis de Tocqueville y a una de sus obras, “De la democracia en América”, un libro escrito “hace muchos, muchos años” y en el que, según el presidente regional, se lanza la siguiente advertencia: “Ojo, porque habrá estados que en nombre de la libertad aniquilen el concepto de igualdad, y ojo porque habrá otros que en nombre de la igualdad aniquilen el de la libertad”. Él se situó “en medio”.

Público asistente a los premios “Primero de Mayo”, en la sede de UGT. | L. M.

El resto de premios entregados ayer por la UGT fueron para destacar la trayectoria sindical de algunos de sus afiliados. La insignia de plata al trabajo sindical de base fue para Juan José Blanco Quesada, que hasta su reciente jubilación y desde 1986 fue miembro de la sección sindical del Ayuntamiento de Llanes. Blanco, muy emocionado, consideró “un honor” este reconocimiento y se ganó al público pidiendo un aplauso para las mujeres “que hace 90 años consiguieron el voto femenino en España”.

Otra de las insignias de plata fue para la sección sindical de UGT en General Dynamics Santa Bárbara, la fábrica de armas de Trubia, que estuvo representada por Mariano Fernández y Jorge José Riera. El primero de ellos aprovechó el momento para defender la labor sindical frente a las “barbaridades que se escuchan y que dicen que los sindicatos somos inútiles y perjudiciales”. Como ejemplo de lo contrario puso la negociación llevada a cabo en su empresa. La otra insignia de plata fue entregada a la mierense Ana Gamonal Fernández, del sector de limpieza, un galardón que sirvió para destacar las necesidades de este gremio.

También quiso defender la labor sindical el secretario general de la UGT de Asturias, Javier Fernández Lanero, quien, además de “poner en valor” el trabajo de los premiados, levantó mucho la voz durante su discurso para pedir que se derogue “la reforma laboral”, exigir “un control público” a las eléctricas, advertir del “peligro de la extrema derecha” y asegurar que deben ser “exigentes con la gente de izquierdas”: “Vale más perder las elecciones siendo muy rojos que pusilánimes”, sentenció.

Compartir el artículo

stats