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El fin de las restricciones no acaba, por ahora, con la cita previa en las administraciones

El presidente Barbón confirma “la flexibilización total en todos los sectores”, que entra en vigor este fin de semana, para el puente del Pilar

Las dependencias del registro del Principado, donde es precisa la cita previa para ser atendido. | LNE

Las dependencias del registro del Principado, donde es precisa la cita previa para ser atendido. | LNE

Asturias eliminará para este próximo fin de semana, el del puente del Pilar, “todas las restricciones, salvo las que imponga el ámbito sanitario”, según confirmó ayer el presidente del Principado, Adrián Barbón. El ocio nocturno, el sector más afectado por el cierre y las limitaciones para combatir los contagios del coronavirus recuperará el escenario y condiciones que tenía antes del estallido de la pandemia, al igual que los espectáculos culturales en cines, teatros y auditorios, que recuperarán sus aforos máximos. A donde no llega la nueva normalidad, por el momento, es a los mostradores de las administraciones, en las que hay que pedir cita previa para ser atendido ya que, por ahora, a los empleados públicos del Principado y de la Administración General del Estado en Asturias, no se les ha informado de cambio alguno en el formato de atención al público.

“Vamos a una flexibilización total en todos los sectores”, comentó Barbón, quien indicó que la eliminación de restricciones también llegará a los centros educativos. “Sé que es un tema que preocupa”, reconoció el presidente ante las quejas expresadas por asociaciones de padres que no entienden que mientras se suavizan las limitaciones en casi todos los ámbitos de actividad, los alumnos de hasta 6º de primaria tienen que salir al patio del colegio por grupos separados. “No tiene sentido que los niños salgan al recreo separados y que en un estadio haya 30.000 espectadores juntos”, había advertido el epidemiólogo Pedro Arcos, director de la Unidad de Investigación en Emergencias y Desastres de la Universidad de Oviedo. El presidente del Principado abrió la puerta alguna “flexibilización” en el ámbito educativo, sin entrar en detalles, pero precisó que el levantamiento de restricciones no alcanzará al uso de la mascarilla en interiores, ya que esa regulación es de competencia estatal.

Pese a la desescalada gradual de los últimos meses, los mostradores de las administraciones se mantienen con las mismas trabas y medidas de seguridad que en los meses más críticos de la pandemia. La normalidad todavía no ha llegado a los servicios de atención al público de las distintas administraciones: “Para realizar cualquier gestión o registrar un documento debe pedir cita previa”, este es el mensaje que recibió ayer un ciudadano que llamó al Principado para saber si podía acudir a las dependencias autonómicas como hacía antes del 14 de marzo de 2020, cuando estalló la pandemia y hubo que empezar a improvisar protocolos de seguridad, o si por el contrario tenía que recurrir a la cita previa.

La limitación en los servicios de cara al público afecta también a organismos públicos de ámbito estatal, como pueden ser las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o de la Agencia Tributaria. Hay atención presencial pero siempre que se haya tramitado la cita previa, para la que ya hay demoras de hasta dos meses en oficinas centrales de Oviedo y Gijón, según aseguraron diversas fuentes sindicales. “Al final, la gente si tiene mucha prisa para realizar la gestión busca una oficina de algún sitio más pequeño, donde puede acortar los plazos de espera, aunque tenga que desplazarse”, añadió un delegado sindical del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

El engorro telemático

Asturias presenta cifras propias de la llamada nueva normalidad desde el pasado 18 de septiembre, que se traducirán este misma semana en el levantamiento de restricciones más amplio del último año y medio en todos los sectores de actividad, pero está por ver que esa flexibilización alcance a los mostradores del Principado, de la Seguridad Social o la Agencia Tributaria. “Es una situación ridícula, que no tiene ninguna lógica, porque la totalidad de la plantilla ha vuelto a sus puestos y todavía no está implantado el teletrabajo de manera general, salvo para los empleados que justifican su necesidad, por motivos médicos”, comentó a LA NUEVA ESPAÑA otro representante sindical, en este caso de la Administración autonómica.

Los trabajadores de la Administración General del Estado (AGE) en Asturias, que tienen reconocido un día a la semana en formato de teletrabajo, es decir sin asistir a su puesto presencial y trabajando en remoto, han recibido la consigna de desviar el mayor volumen posible de consultas a la vía telemática, pese a las molestias y engorro que supone para gran parte de la población esa forma de comunicación con las administraciones. “Vivimos en una región envejecida, que no está ducha en el uso de teléfonos móviles y ordenadores. Para empezar, estamos suponiendo que toda la gente sabe manejarse con identificación digital y que tiene la obligación de tener un teléfono móvil, cuando no tiene por qué ser así”, indicó un delegado sindical, que recalcó que los empleados públicos “lo que quieren es atender de la mejor manera posible al público, como es nuestra obligación”.

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