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La normalidad aún no llega del todo a los recreos: mucha “cautela” en la mayoría de centros asturianos

Gran alegría en algunos centros al permitir el “juego libre”, mientras en otros estudian cómo implantar la nueva normativa de forma “paulatina” | Adaptar los colegios a la nueva situación “lleva un tiempo y un proceso”, advierte la Consejera de Educación

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La normalidad aún no llega a los recreos asturianos Mara Villamuza / A. Illescas / M. Á. G.

Varias de las restricciones ya han finalizado, pero la desescalada en los colegios será gradual. Este lunes, el nuevo panorama apenas se dejó notar en los patios de recreo de los colegios de los municipios donde no hubo puente del Pilar. A los equipos docentes no les ha dado tiempo de aplicar la nueva situación y, además, muchos de ellos llaman a la precaución. Entretanto, la consejera de Educación, Lydia Espina, matizó que aplicar las medidas recién aprobadas lleva “un tiempo y un proceso”. A lo que agregó: “En ningún momento dijimos que fuera inminente u obligatorio implantar esas medidas a las nueve de la mañana del lunes. Lo que se ha hecho es abrir el abanico para posibilitar a los centros que lo lleven a cabo cuando puedan y lo consideren oportuno”. De hecho, Espina avanzó que la situación seguramente no vaya a ser homogénea en todos los centros. “Habrá incluso algunas medidas que para algún centro pueden no ser convenientes”, advirtió antes de explicarse: “Estoy pensando, por ejemplo, en la eliminación de las entradas y las salidas escalonadas, porque los centros grandes pueden decidir mantenerlas ante el riesgo de que se generen aglomeraciones”. También se refirió al fin de los grupos burbuja en los patios: “Es una medida muy favorable para el alumnado porque ayudamos a los niños a relacionarse y pedagógicamente la socialización es fundamental para su desarrollo. Pero los centros conocen a sus alumnos y su idiosincrasia y confío plenamente en las direcciones y sé que lo van a llevar a cabo cuando consideren que es el momento oportuno porque las prisas no siempre son buenas”.

Y ese era el panorama en los recreos escolares este lunes, mucha cautela y situación desigual. En algunos sí se atrevían a celebrar el avance. “Gracias Inda”. Tres niños del colegio público Condado de Noreña fueron a abrazar al jefe de estudios, Indalecio Santos, cuando este anunció por megafonía que son “libres de jugar juntos”, sin burbujas. La alegría se disparó, volvieron los abrazos y se jugó a la pelota: “Teníamos muchas ganas”, reconocían los jóvenes. También podían compartir el tentempié entre clases y cambiarse las chaquetas. “Lo esperábamos con muchas ganas”, comentaba antes de salir corriendo uno de los alumnos más mayores. El que no salía tan disparado era Santos, que se detenía, como el resto de los trabajadores, a observar el entusiasmo de los pequeños, a los que, inicialmente, les costaba saltarse una burbuja a la que ya estaban acostumbrados: “Son muy metódicos, pero se ve que necesitaban contacto más estrecho con los compañeros”.

No tan deprisa pudieron actuar en el colegio San Nicolás de Bari, en Avilés. “Las restricciones siguen existiendo, lo único más llamativo puede ser que en el patio juntaremos a los grupos de forma gradual. Todavía es temprano, sigue existiendo riesgo de contagio. En las próximas semanas se juntarán grupos cercanos por edad, y con el tiempo irá aumentando”, explicaba Alfonso López Menéndez, párroco y director del centro. “Mantenemos los grupos burbuja en el comedor y actividades extraescolares, los medidores de CO2, las desinfecciones del edificio, etc. Esto es un alivio pero no el final”, aclara el párroco. Durante casi 20 meses, tanto alumnos como profesores han tenido que hacer un esfuerzo para prevenir los contagios. “Los niños más responsables son los mayores, cuando son pequeños están acostumbrados a correr, abrazar y jugar. No es fácil que entiendan que hay un muro invisible”, explica el director. “Gracias a Dios no hemos tenido por ahora ningún contagio. El curso pasado conseguimos salir sanos del paso. Tanto el claustro de profesores como el personal no docente ha hecho una labor magnífica controlándolo todo”, añade. Estela López, profesora del centro avilesino, ve “los cambios de forma muy positiva, camino de la normalidad”. Aunque sostiene un discurso cauteloso: “De momento mantenemos algunas de las medidas de contingencia. Procuramos que no se mezclen los grupos. Esta semana ya mezclaremos algún ciclo durante una charla que tendremos”. La vuelta a la normalidad de los recreos en las Cuencas será progresiva.

Los niños del colegio Turiellos de La Felguera mantenían en la mañana de hoy los mismos protocolos que venían funcionando en los últimos meses, aunque la idea es que se vayan “flexibilizando de forma paulatina” a lo largo de los próximos días, según indicó la directora del centro, Paz Alonso. “No podemos pasar de cero a cien en un día. La idea es que la organización por turnos (los recreos se dividen en dos tramos horarios por cursos) se mantenga, pero iremos relajando la interacción entre las diferentes clases a medida que vayan pasando los días”, expuso la responsable. En la actualidad, cada clase tiene su propia zona del patio asignada. Esa flexibilización irá notándose ya a lo largo de esta misma semana. “Nosotros tenemos la suerte de contar con un patio bastante grande y no tenemos problemas de espacio para organizarnos”, aclaró la directora, que señaló que ir avanzando hacia la normalidad de forma progresiva también es bueno para los alumnos: “No queremos que perciban que ya ha pasado todo porque el bicho sigue ahí. Entendemos que es mejor ir haciéndolo de forma paulatina”.

En Infiesto tampoco les ha dado tiempo a implementar el levantamiento de las restricciones, pues, como señala la dirección del CEIP L’Ablanu, “nos llegó la información el viernes por la tarde, por lo tanto todavía no nos hemos podido reunir para estudiar y valorar los nuevos protocolos de actuación, además se debe informar a las familias, a los alumnos… nos llevará unos días”. Tendrán que estudiar “minuciosamente” algunas medidas como la finalización de las entradas escalonadas: “Se nos propone que utilicemos los distintos accesos que hay al centro, y que los alumnos entren todos a la misma hora, pero eso generará aglomeraciones fuera, y una de las recomendaciones que sigue vigente es evitarlas”. Desde el centro también señalan la ruptura de las “burbujas de convivencia” en los recreos como algo fundamental, aunque indican que “sería incluso mejor mantenerlas, y que se les permita quitarse la mascarilla, porque, al final, cuando juegan juntos fuera del colegio no la llevan”. También en el sistema del comedor habrá cambios, así como en el transporte escolar, donde hasta ahora cada alumno tenía un sitio fijo para todo el curso. Después de tanto tiempo viene un otoño lleno de cambios, que alumnos y docentes esperan que sean “para bien y definitivos”.

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