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La cornisa cantábrica y el Noroeste, zonas de España más protegidas por la vacuna

Asturias concluye la primera fase de la campaña frente al covid con la cobertura más alta, y le siguen las regiones con las que más se relaciona

La cornisa cantábrica y el Noroeste, zonas de España más protegidas por la vacuna

Con todo el pescado de la vacunación anticovid prácticamente vendido, Asturias continúa campeando como la comunidad autónoma española con mayor tasa de población protegida: el 85 por ciento de los habitantes de la región han recibido la pauta completa. Pero este dato, muy satisfactorio de por sí, está acompañado de otro igualmente positivo: las regiones que rodean al Principado, y con las que mayor trasiego de gente comparte, también registran las coberturas de vacunación más elevadas del país.

De las seis regiones con más ciudadanía protegida frente al coronavirus (son las seis con cobertura superior al 80 por ciento), cuatro son las que configuran la cornisa cantábrica: Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco; y otra es la vecina del sur, Castilla-León. La única de las seis que no guarda una especial vinculación geográfica con el Principado es Extremadura.

La primera fase del proceso de vacunación está prácticamente concluida. Asturias comenzó con muy buen ritmo de pinchazos porque, al tener una población muy envejecida, recibió del Ministerio muchas dosis para esas franjas de edad. Lo que no era tan previsible es que también terminara la campaña a la cabeza de España; si bien algunas diferencias, sobre todo con Galicia, son pequeñas.

“No parece que las distancias de cobertura vacunal entre esos territorios y los demás puedan considerarse especialmente significativas, pero habría que estudiarlo en profundidad”, indica Pedro Arcos, profesor de la Universidad de Oviedo y especialista en medicina preventiva y epidemiología de emergencias y desastres. El profesor Arcos agrega que en otras campañas vacunales se han detectado desfases de cobertura similares, y precisa que los factores que inciden en estas cifras suelen ser la estructura demográfica  (los mayores son “más proclives” a vacunarse que los jóvenes) y las facilidades de acceso a los espacios de vacunación (“en Asturias son altas”).

En lo que va de mes de octubre, en el Principado solo se han administrado 1.270 primeras dosis de la vacuna anticovid, principalmente en personas de 12 a 29 años. Puede decirse que todo el mundo que quiere y puede ser pinchado lo ha sido ya. Lo que ahora está por delante –y ya está aplicándose– es la tercera dosis en los mayores de 70 años y en los enfermos inmunodeprimidos. Queda pendiente que las autoridades sanitarias europeas y españolas autoricen la vacunación de los niños menores de doce años.

Diez mil sin segunda dosis

A estas alturas de campaña, se observa que puede haber unos 10.000 asturianos que se han puesto la primera dosis, pero no la segunda. Una posible causa es que los efectos adversos sufridos los hayan disuadido de completar la pauta. Otra conclusión que arrojan los números es que son unos 70.000 (entre un total de 1.011.000, en números redondos) los ciudadanos que han rechazado vacunarse, por el motivo que sea.

Con un 85 por ciento de la población total con la pauta completa, que equivale al 92,5 por ciento de la población diana (los de doce años en adelante, que son los que pueden vacunarse), ¿cuál es el nivel de protección de la ciudadanía de Asturias? ¿En qué medida puede hablarse de inmunidad de grupo?

“No puede hablarse de inmunidad de grupo en absoluto, al menos con las vacunas actuales; habrá que esperar a la segunda y tercera generación”, subraya Rodrigo Abad, médico de familia del centro de salud de Pola de Siero. Eso sí, el doctor Abad subraya que la elevada tasa de vacunación de Asturias y las comunidades limítrofes “supone una ventaja enorme”. Y añade que, no obstante, “debemos mantener el sentido común y la prudencia, sobre todo en espacios interiores, y evitar aglomeraciones”.

Pedro Arcos señala que el porcentaje de personas de una población que deben estar protegidas para lograr la inmunidad colectiva depende básicamente de tres variables: la transmisibilidad de cada enfermedad y de cada variante del agente (dependiendo del número básico de reproducción, Ro), cuánto dura la inmunidad natural o la de la vacuna, y si la población es abierta o cerrada. “En el caso del covid, la protección de grupo puede requerir entre un 85 y un 90 por ciento de vacunados”, concluye Pedro Arcos.

Entre tanto, el discurso de los técnicos de la Consejería de Salud prefiere huir de porcentajes y sustentarse sobre lo más sólido: “Al final, lo más importante es vacunar al máximo de personas que puedas para tener el mejor control posible de la enfermedad”.

Preocupante brote en una residencia de mayores de Siero: 35 positivos, todos vacunados


Estar vacunado frente al coronavirus supone una garantía relevante, pero no puede considerarse una panacea. Así lo pone de relieve un brote surgido la semana pasada en una residencia de mayores del concejo de Siero, que acumula un total de 35 personas infectadas sumando residentes y trabajadores. De ellos, cuatro están ingresados en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Los cuadros que presentan revisten una gravedad significativa, pero ninguno de ellos ha requerido cuidados intensivos (UCI), Según ha podido saber este periódico, uno de los factores más sorprendentes de este brote es que la práctica totalidad de los ingresados estaban vacunados del covid-19. Los análisis realizados apuntan a la variante delta (india), caracterizada por su alta transmisibilidad. Esta agrupación de casos surgió pocos días antes de la aplicación de la tercera dosis, que ha tenido que ser pospuesta.

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