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La exclusión social entiende de género en Asturias: la región suma 20.000 mujeres más en situación de pobreza

El Principado se convierte en la tercera comunidad con mayor desigualdad de España

EFE

El informe AROPE, elaborado por Plataforma Europea de Entidades Sociales, deja mal a Asturias en cuanto a la diferencia entre hombres y mujeres. Las mujeres tienen mucho más riesgo que los hombres de caer en una situación de pobreza y exclusión social. En 2019, 20.000 asturianas más entraron en situación de pobreza relativa mientras que hay 6.000 hombres menos. Unas diferencias que se ven también en la calidad del empleo, puesto que, si en Asturias el 76,9% del empleo es en el sector servicios, en el caso de las mujeres esa cifra es del 90%, siendo este sector el único que experimenta crecimiento en la región. 

Lo peor del informe presentado ayer es, en cualquier caso, la evolución que refleja. Las 282.000 personas en riesgo de exclusión y de pobreza en Asturias representan 28.000 más que en 2015. Todo ello supone constatar el fracaso de los objetivos que se habían marcado para 2020. Entre los problemas señalados por la plataforma están que se ha aumentado las rentas per capita pero no han disminuido los datos de pobreza, se ha precarizado el trabajo, dando lugar a que aumente cada vez más el número de trabajadores en riesgo de pobreza y una desigualdad en el reparto de las consecuencias derivadas de las dos últimas crisis, la financiera en 2008 y la sanitaria en 2020. 

España se está empobreciendo y, entre las distintas comunidades autónomas que la componen, Asturias es una de las que lo está sufriendo más. El Principado ha cruzado una línea que hasta ahora no había superado y está por primera vez por encima de la media nacional en cuanto al porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social: la media nacional es de 26,4% y la de Asturias, del 27,7%. Una cifra que convierte al Principado, con 282.000 personas en esta situación, en la comunidad autónoma con una mayor tasa de pobreza de las regiones del norte de España. 

El informe en el que quedan reflejadas estas cifras relativas a 2020, denominado AROPE, tiene en cuenta datos como la encuesta de condiciones de vida que saca cada año el Instituto Nacional de Estadística (INE). Unos datos que, según Héctor Colunga, presidente de esta plataforma en Asturias, “dan rigor al informe”.

La situación de España resulta también bastante mala dentro del panorama europeo, estando entre los países más empobrecidos. La tasa española es cuatro puntos porcentuales superior a la media de la Unión Europea y la séptima más alta de todos los países miembros. Solo Bulgaria, Rumanía, Grecia, Letonia, Lituania e Italia superan el 26,4% de personas en riesgo de pobreza y exclusión social que tiene España.

El porcentaje de personas en riesgo de pobreza y exclusión social se elabora en base a tres parámetros: la pobreza relativa, una medida económica; la privación material severa, que mide el consumo básico; y la baja intensidad de trabajo por hogar, una medida laboral. Solo en uno de esos tres parámetros, la privación material severa, Asturias está mejor que la media nacional. Es cierto que se trata de la tasa más dura; es decir, la que mide las carencias más graves, como la posibilidad de poder comer carne, pollo o pescado dos veces por semana o la capacidad de afrontar gastos relacionados con la vivienda. En este caso, Asturias tiene una tasa del 4,5%, siendo la media española del 7%. Si bien, se ha experimentado un crecimiento muy grande entre 2019 y 2020: del 3,4% al 4,5%. Este, de todos los indicadores, es el más sensible a la pandemia del covid-19.

En el indicador más grave, la pobreza material severa, los asturianos aún mejoran la media

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Pero donde sin duda Asturias tiene unos datos más preocupantes es en el indicador que mide la intensidad de trabajo por hogar, en el que se calibra la cantidad de gente menor de 60 años que trabaja menos del 20% de lo que podría trabajar durante un año. El Principado, con un 17,8%, es la comunidad con un mayor porcentaje de personas en esta situación, superando en 7,9 puntos la media nacional. También llama la atención que Asturias es la tercera región de España con una mayor tasa de desigualdad, solo superada por Ceuta y Melilla. 

Héctor Colunga reconocía ayer en la presentación de estas cifras en la Junta General del Principado de Asturias que no son buenas y que constatan una evolución negativa en los parámetros de la región en los últimos años. “Estoy triste por los datos que vamos a presentar”, comenzaba diciendo Colunga, quien lamentaba que a veces “la gente no se siente interpelada” por estos parámetros, aunque añadía que la pandemia sirvió para que “muchas personas descubrieran que tenían vecinos y vecinas que lo estaban pasando mal”.

Otro dato interesante que ofreció este informe es el referente al empleo en la región. Héctor Colunga señalaba al respecto que “la mitad de las personas que trabajan en Asturias lo están haciendo en un trabajo que está por debajo de su formación”, lo que podía explicar el fenómeno de “la emigración”. Tan solo el sector servicios, “el más precarizante”, ha crecido en Asturias en los últimos años.

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