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La Iglesia asturiana desescala y recupera las procesiones, romerías y responsos en cementerios

El Arzobispo pide a sus sacerdotes que acaben con las retransmisiones de misas y retomen sus calendarios

El cementerio de Gijón, con medidas de prevención del covid.

La Iglesia asturiana va a permitir que de nuevo vuelvan las romerías y procesiones a su programación. Y que en los cementerios se celebren los responsos con normalidad. Así lo ha pedido el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, a las parroquias de la región. "Parece que el final del túnel se vislumbra y entre todos hemos logrado neutralizar los efectos más devastadores que ha tenido el Covid, cobrándose muchas vidas y restándonos libertad", dice el Arzobispo como antesala de un anuncio de desescalada que, una vez que ha llegado incluso a la Administración del Principado, no tenía sentido mantener en las iglesias.

Para "ir escenificando la normalidad en nuestras relaciones y celebraciones", el Arzobispo ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y agentes de pastoral que es importante unificar las formas de hacer, de tal manera que no se creen "agravios comparativos". Eso implica que en los espacios cerrados como las iglesias, aulas de catequesis, coros, despachos parroquiales, sacristías y similares, se deberá usar obligatoriamente la mascarilla protectora; se aconseja que haya gel hidrohigiénico y no se supere el aforo permitido según el volúmen de espacio. Además, piden desde el Arzobispado que "se recupere el ritmo litúrgico y catequético de nuestras parroquias", retomando el calendario de encuentros, retiros y actividades varias.

Por lo que respecta a los espacios abiertos, la Iglesia asturiana va a seguir "la indicación de la normalización en eventos como los deportivos y demás concentraciones similares". Eso supone que se pueden recuperar las procesiones y romerías "según el formato habitual".

En el caso concreto de los cementerios, y teniendo en cuenta la fecha de Difuntos que se aproxima, la indicación del arzobispado es que "pueden celebrarse los responsos con normalidad, mientras la Santa Misa sólo cuando se garantice la dignidad de la

celebración y su participación adecuada por parte de los fieles. En algunos casos será preferible reservar los responsos para los cementerios y las Eucaristías en nuestros templos".

El arzobispo hace también otra recomendación, como es que se acabe con las misas retransmitidas por redes sociales o telemáticas. "Han sido de ayuda durante el tiempo álgido de la pandemia, pero ahora es preciso recuperar la presencialidad invitando a los fieles a regresar a los templos". Se deja abierta la posibilidad de mantener esas retransmisiones en caso de atender las necesidades de ·enfermos o ancianos impedidos.

"Llega el momento de retomar la vida y devolverle la normalidad de nuestra andadura cristiana y eclesial, pues ni la oración en su expresión litúrgica, ni la formación con sus dinámicas catequéticas, ni el testimonio de la caridad en todos sus rostros, pueden continuar confinados haciéndonos rehenes del miedo", dice el Arzobispo, que pide que se apliquen "con prudencia las indicaciones que se nos van brindando para seguir neutralización el Covid".

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