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Paso al frente de la España que pierde habitantes

Ocho autonomías reivindican un giro a la financiación para frenar el despoblamiento

La declaración de Santiago reclama al Gobierno central un fondo para corregir la caída de la natalidad, universalizar la enseñanza a menores de 3 años y elevar el peso de los mayores de 85 años en la sanidad

Los presidentes autonómicos, tras la cumbre.

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Los presidentes autonómicos, tras la cumbre. Juan A. Ardura

Una financiación autonómica “sin privilegios”, basada en el coste real que para los servicios básicos, como la sanidad y la educación, suponen la dispersión, la despoblación y el envejecimiento. Es la filosofía de la alianza sellada ayer en Santiago de Compostela por los presidentes de las ocho autonomías que suman más de media España con el 62 por ciento del territorio y más de 11 millones de habitantes. La declaración institucional del foro, bautizado “Camino de consenso” por el presidente anfitrión, el gallego Alberto Núñez Feijóo, se hizo esperar bastante más de lo previsto por el intento de Cantabria de vincular la despoblación rural con el lobo.

La alianza de la España menos poblada fraguó definitivamente tras más de cuatro horas de reuniones entre los equipos de los gobiernos de Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura con un texto que habla de una financiación acordada en el marco “multilateral” del Consejo de Política Fiscal y Financiera, pero sin demonizar las reuniones o encuentros bilaterales que puedan tener lugar o dar continuidad a los ya existentes. De hecho, los ocho presidentes autonómicos que se dieron cita ayer en el Hostal de los Reyes Católicos compostelano ya acordaron tener un nuevo encuentro en Comillas (Cantabria), en fecha aún por determinar.

La cumbre de Santiago de Compostela ha dado carta de naturaleza a nuevas propuestas y reivindicaciones, asociadas tanto al reto demográfico como a la sanidad, que hasta ahora nunca se habían planteado al calor de la reforma del sistema de financiación.

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En imágenes: así ha sido la cumbre en la que ocho autonomías pactan exigir una financiación con nuevas respuestas a la despoblación y el envejecimiento

Nuevas propuestas. La nueva declaración, que toma el relevo de la acordada en Zaragoza en 2018 (donde no estuvieron Cantabria ni Extremadura), tiene entre sus principales novedades la reivindicación de un fondo estatal específico que corrija la caída de la natalidad y el sobrecoste que supone el envejecimiento en la futura financiación autonómica. Ha de ser una financiación en la que se debe dar respuesta a la caída de la natalidad, hasta el punto de que se ha formalizado por primera vez la petición al Gobierno central de que se universalice el ciclo 0-3 en la educación, una medida para favorecer la conciliación. Otra de las nuevas aportaciones que lanzan las ocho autonomías de la España menos poblada es la creación un nuevo grupo de edad, el de los mayores de 85 años, para ponderar mejor el sobrecoste sanitario que entraña el envejecimiento y el impacto que tiene esta población mayor en la aplicación de la ley de Dependencia.

Un mejor análisis del coste de los servicios. La reivindicación de una financiación “suficiente” que atienda el coste real de los servicios fue una de las más repetidas por los ocho presidentes autonómicos reunidos en Santiago. La declaración institucional juzga necesario “reforzar el Consejo de Política Fiscal y Financiera “con medios suficientes para proveer de datos y análisis”, al objeto de “posibilitar la determinación del coste real de los servicios”. Las ocho autonomías han coincidido en la necesidad de que el Gobierno central establezca un calendario sobre la reforma del sistema de financiación y también en criterios que ya vienen “de serie” de cumbres anteriores, como que la futura financiación se ajuste a la suficiencia en la prestación de servicios en todo el territorio, “con independencia de la capacidad tributaria” de cada comunidad autónoma. La elaboración de un catálogo de servicios mínimos en todo el país y que el nuevo reparto no suponga pérdida de recursos para ninguna autonomía respecto al modelo ahora vigente, el statu quo, también forma parte de la declaración final suscrita ayer en la capital gallega

Promover el mundo rural: un pacto nacional sobre los médicos. Las lecturas que ha dejado la pandemia sobre el “revival” del mundo rural también han encontrado hueco en el nuevo catálogo de propuestas de los ocho presidentes autonómicos. Por un lado, han reclamado un pacto nacional en el ámbito de la sanidad para que exista “la oferta necesaria de especialidades deficitarias, como los médicos de familia y de pediatría”. La necesidad de reducir la brecha digital y de poner fin a la sangría y deslocalización de servicios como correos o bancos en los pueblos fueron otras de las llamadas de atención de la cumbre interautonómica de Santiago.

Cogobernanza en los fondos europeos, una oportunidad. Los ocho presidentes también hicieron hincapié en el cumplimiento de “la cogobernanza multinivel” sobre los fondos europeos, e instaron al Ejecutivo de Pedro Sánchez a cumplir el compromiso contraído en la Conferencia de Presidentes de repartir la mitad de los fondos europeos con las comunidades autónomas. También aspiran a un “uso óptimo” de estos recursos extraordinarios “en territorios con importantes desventajas demográficas”.

“Es un documento útil, con lealtad y visión multilateral de los temas”, valoró el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, anfitrión de la cumbre. “Se trata de sumar, defender lo que nos une y enfrentar los problemas que tenemos”, abundó Feijóo.

“No reclamamos privilegios sino servicios de la misma calidad en todo el país”, planteó el presidente de Asturias, Adrián Barbón, quien subrayó “la normalidad” que supone este tipo de alianzas. “No hay una actitud frentista sino constructiva. Me sorprende que sorprenda el clima de la normalidad”, sostuvo el presidente del Principado. Barbón recalcó la trascendencia de la reforma del sistema de financiación porque, dijo, “es abordar el futuro del Estado de Bienestar”.

Tropiezo con el lobo. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, reveló que no fue posible incluir en la declaración final un emplazamiento conjunto al Gobierno central para que rectifique su política sobre el lobo: “Hay dos comunidades que no han querido firmar y se ha hecho una adenda por el resto”, comentó un Revilla que no ocultó su contrariedad porque desde primeras horas de la mañana, cuando paseaba por la plaza del Obradoiro, puro en mano, ya anunciaba que incluir la cuestión del lobo era, a su juicio, capital porque “es un asunto que afecta a la despoblación de nuestros pueblos”. Y fue más tajante cuando calificó la presencia del lobo en Cantabria, Asturias, Castilla y León y Galicia como “una plaga”. “Hay más que nunca”, dijo. Luego, delante de sus colegas, insistió, denunciando lo frecuente de “las matanzas rebaños enteros” en esos territorios, donde se concentran más el 90 por ciento de la especie de todo el país. Las dos autonomías que no apoyaron esa reivindicación, que afecta al Ministerio de Transición Ecológica de Teresa Ribera, fueron La Rioja y Extremadura. “No había lugar a su inclusión”, zanjó la presidenta riojana, Concepción Andreu, quien tildó de “muy vehemente” la posición de Revilla y subrayó la disposición al diálogo del ministerio de Ribera para que haya “una regulación necesaria” sobre el lobo.

“No va contra nadie”. Los ocho presidentes autonómicos firmantes de la mayor alianza alcanzada en España sobre la reforma del sistema de financiación autonómica coincidieron en destacar los efectos positivos de un consenso “que no va contra nadie”. Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León) afirmó que la financiación autonómica “es un elemento clave de la justicia social” y destacó que “el coste de los servicios no es igual en todo el territorio; influye mucho la dispersión, la baja densidad de población y el envejecimiento”. Guillermo Fernández Vara (Extremadura) afirmó que “el reto es atraer inmigración” y que la mejor estrategia para revertir la despoblación “que no se hace la noche a la mañana” pasa por contar con “una soberanía industrial que permita un empleo decente y una vivienda digna”. Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) señaló que esta alianza “no se hace contra nadie, se hace con ganas de sumar y en representación de los millones de personas a los que representamos. Es una suma constructiva, sin pretensión de tener toda la verdad”.

Atomización política. El presidente de Aragón, Javier Lambán, contrapuso el acuerdo alcanzado por ocho autonomías, de distinto signo político, con “la progresiva atomización del Congreso de los Diputados, que hace más ingobernable al país e introduce más elementos de inestabilidad e incertidumbre en el futuro”, un mensaje llamativo justo cuando el Gobierno de Pedro Sánchez saca adelante los Presupuestos del Estado con un acuerdo el que forman parte varios partidos nacionalistas. Lambán también alertó del “timo político de primera magnitud” que pueden suponer “movimientos cantonales y populistas en la España interior”. Concepción Andreu (La Rioja) valoró “la buena dirección” de la cumbre y destacó “el consenso necesario, poniendo en el centro a la ciudadanía”.

“Un gran desastre”. Miguel Ángel Revilla (Cantabria) no se anduvo con rodeos en su evaluación de la situación. “Esta es la foto del gran desastre de España. Hasta Europa señala que España presenta la peor articulación entre territorio y población. La financiación no se puede hacer solo por población. Así tendríamos más Madrid, más Barcelona, más Valencia y más Sevilla. La financiación debe hacerse en función del coste real de los servicios. Es lógico y justo”, proclamó Miguel Ángel Revilla al término de una cumbre valorada muy positivamente por Isabel Rodríguez, la ministra portavoz del Gobierno, quien reconoció el esfuerzo de los ocho presidentes autonómicos reunidos en Santiago para “allanar el posible camino de vías de consenso y acuerdo, manifestando las posiciones de la singularidad de los territorios a los que representan”.

“Hablar de financiación es hablar del futuro del Estado del bienestar”, dice Barbón 

“Hablar de financiación es hablar del futuro del Estado de bienestar que se quiere ofrecer a los ciudadanos”, aseguró el presidente de Asturias, Adrián Barbón, tras el cónclave de los ocho presidentes autonómicos. A juicio de Barbón, la clave de los gobiernos de cada comunidad es que “de acuerdo a su ideología definan la aplicación práctica de ese Estado de bienestar, de una manera u otra”. Concretamente, en servicios como la atención sanitaria, educativa o la atención social.

Barbón insistió en la defensa de que los servicios que se ofertan a los ciudadanos “sean iguales en el conjunto de los territorios, con la misma calidad” y para ello el único camino es “ponderar” en determinadas circunstancias características específicas de cada comunidad, “como el coste de los servicios, el envejecimiento de la población, la dispersión, el despoblamiento y la orografía”.

“Sabemos bien lo que cuesta proteger a nuestros mayores, como hemos hecho durante la pandemia, o lo que cuesta mantener escuelas rurales con cuatro alumnos”, reiteró.

Además, destacó que se hayan dado cita mandatarios de diferentes partidos (Feijóo y Mañueco, del PP; García Page, Fernández Vara, Andreu, Lambán y él mismo, del PSOE, y Revilla del PRC). “No debe verse como una actitud frentista, sino como una actitud constructiva en un clima de normalidad”, aseveró.

“Me sorprende que sorprenda, aunque entiendo que pueda sorprender en el marco de debate general”, apuntó para sostener que en un Estado autonómico es “algo normal” que Ejecutivos de diferente signo “compartan espacios y favorezcan consensos”.

Barbón comenzó su intervención ante los medios con una especial referencia al “profundo respeto” de la Xunta de Galicia por el “patrimonio inmaterial que es vuestra lengua”, algo que desde Asturias se ve “con muchísima normalidad”.

El presidente asturiano agradeció a Feijóo la acogida “en una tierra hermana de Asturias” y no dudó en hacer una referencia a la protección que el gobierno del PP en Galicia establece hacia el gallego, en pleno debate en Asturias sobre la reforma del Estatuto de Autonomía. El PP asturiano se opone a la oficialidad.

Barbón llegó a la cumbre acompañado del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, con quien se vio la tarde anterior en Cudillero. Hoy estarán juntos en un debate sobre el medio rural en Argüeso (Cantabria).

La rueda de prensa, cancelada antes de llegar a las preguntas


La cumbre interautonómica de Galicia incumplió los horarios previstos hasta el punto de que sobre la marcha los presidentes autonómicos llegaron a otro consenso: suspender la rueda de prensa. Se limitaron a comparecer para dar su valoración sobre el encuentro a ocho bandas, pero cuando estaba previsto iniciar el turno de preguntas, como se había insistido de forma repetida a lo largo de buena parte de la mañana, decidieron abandonar la Capilla Real del Hostal de los Reyes Católicos donde esperaban los medios. Por sorpresa y sin previo aviso. Bien es cierto que la hora del almuerzo se echaba encima. Los presidentes autonómicos optaron por una retirada “a la francesa”, sin más explicación, cuando fueron preguntados ya en pleno pasillo, dijeron que darían sus ruedas de prensa a lo largo de la jornada de hoy, en sus respectivas comunidades. La única que atendió a los medios, en el Obradoiro, fue la riojana Concepción Andreu.

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